30 ago. 2016

¿Qué es Yoga?: Análisis Yoga Sutras 1.1 - 1.4

Yoga Sutras Capítulo 1

Concentración: Samadhi Pada

Por Swami Jnaneshvara Bharati


Concentración: El Capítulo 1 de los Yoga Sutras se titula Samadhi Pada, que significa Capítulo sobre la Concentración. En éste se describe el yoga, la observación de las cinco clases de pensamientos, cómo decolorar los pensamientos, los principios inseparables de la práctica y el no-apego, las etapas de la concentración, las tareas y el compromiso, los obstáculos y las soluciones, y los medios para estabilizar la mente, además de sus resultados.


Los 51 sutras del Capítulo se han dividido en 9 secciones:

A continuación la primera sección ¿Qué es Yoga?
Estudio de los Yoga sutras de 1.1 a 1.4


Estar preparado para empezar : 
Comenzar a buscar sinceramente la Auto-Realización es dar un paso de extrema importancia, y consiste en asumir la meta suprema de la vida como primera prioridad en el listado de las cosas por hacer.
La primera palabra de los Yoga Sutras es atha, que quiere decir ahora (1.1). Esta palabra particular para referirse a ahora implica una preparación previa, que conduce a la auspiciosa etapa en la que aparece el deseo y compromiso relativo a la Auto-Realización, que es la meta suprema del Yoga.


Definición de Yoga : 
Los cuatro primeros sutras definen el Yoga, lo cual posteriormente se amplía en el resto de sutras. En un proceso sistemático de meditación, la atención se va desplazando progresivamente hacia el interior, a través de todos los niveles de nuestro ser, adquiriendo con el tiempo dominio, maestría o control (1.2). A la larga, uno llega a reposar en su verdadera naturaleza, que está más allá de todos esos niveles (1.3). El significado del Yoga se refiere a esta acción y al hecho de llegar a ser consciente de este centro de consciencia.

Y. S. 1.2 : Yogash chitta vritti nirodha.  
Y. S. 1.3 : Tada drashtuh svarūpe avasthanam. 
Yoga es el dominio de las actividades del campo mental.  

Entonces el observador descansa en su verdadera naturaleza.

Conociendo lo que queda después de dejar de lado los obstáculos: 
Tal como se plantea en los Yoga Sutras, existe una simpleza fundamental en el proceso del Yoga. Si bien, este proceso puede parecer muy complicado al leer los Yoga Sutras y sus múltiples comentarios, su temática central consiste en remover, trascender o hacer a un lado los obstáculos, velos o falsas identidades. Las múltiples recomendaciones dadas en los Yoga Sutras señalan los detalles o la manera de refinar la forma de hacerlo. Si se tiene presente esta simplicidad esencial, es mucho más fácil progresar sistemáticamente en el camino del Yoga.



El Verdadero Ser brilla completamente : 

 Cuando los obstáculos y las falsas identidades se dejan temporalmente de lado, el verdadero Ser, que siempre ha estado ahí presente, espontáneamente aparece resplandeciendo (1.3). El resto del tiempo estamos tan involucrados con nuestras identidades falsas, que literalmente somos incapaces de ver que esta identificación equivocada ha sucedido (1.4). A esto se debe que a veces se diga que estamos dormidos y que necesitamos despertar. Ese despertar al Ser es el significado del Yoga.





Como un espejo :
La Consciencia mira hacia fuera a través del intelecto, a través de la mente, y luego a través de los sentidos y del cuerpo. Ve un reflejo, como en un espejo. Ve la realidad, el mundo, una identidad de sí, y erróneamente piensa, eso soy “yo”, o eso es “mío”. Debido a la capacidad de olvidar de avidya o la ignorancia (2.5), la consciencia pura dice “¡Yo soy esto o lo otro!” No es tan malo, porque le da la oportunidad de tener el gozo del despertar gracias a un viaje llamado Yoga, retornando a la totalidad, de la que en realidad nunca estuvo separada.

El yoga y la filosofía Sankhya : 
El proceso de realización por medio del Yoga se basa en descubrir que la consciencia pura (purusha) es algo independiente de las muchísimas identidades falsas, que se consideran producto de la materia primordial (prakriti). Estos principios de purusha y prakriti son parte del sistema filosófico llamado Sankhya. Yoga y Sankhya son dos de los seis sistemas de la filosofía hindú.






Yoga es samadhi : 
Tanto los sabios antiguos como modernos, -incluyendo a Vyasa, el más notable comentarista de los Yoga Sutras-, declaran rotundamente que Yoga es samadhi. Éste es un elevado estado de perfecta concentración o de total absorción de la atención (3.3). Yoga significa unión, literalmente, enyugar, lo cual proviene de la raíz yuj, que quiere decir unir o integrar. Es juntar nuestros distintos aspectos, que en realidad nunca han estado verdaderamente separados. O acceder a la experiencia directa del núcleo de ese ser holístico preexistente, que es lo que genuinamente somos en nuestro nivel más profundo, lo cual se consigue por medio de samadhi.


La meta del Yoga es Yoga, punto.

Lo que el yoga no es : Yoga no es sólo acondicionamiento físico, manejo del stress, un tratamiento médico o una forma para manifestar dinero, si bien el auténtico Yoga es definitivamente beneficioso en relación a múltiples aspectos de la vida. La meta del Yoga es Yoga, punto.

La autorrealización y el Microchip

Un microchip está compuesto por tres “partes” básicas:
1. La materia externa de la cual el microchip está hecho. 
2. El programa y la memoria que funcionan en el chip.
3. La electricidad que permite funcionar al chip.

El ser humano también está constituido por tres “partes” básicas:

1) Materia: La “materia” básica (prakriti) con la cual están hechos o se han manifestado todos los niveles subsecuentes de nuestro ser.
2. Manifestaciones: La manifestación externa de esa “materia” básica, equivalente al programa y la memoria del microchip, que incluyen la individualidad, la inteligencia, la mente, los sentidos y los elementos fundamentales, la tierra, el agua, el fuego, el aire y el espacio, además de las innumerables combinaciones y modificaciones posibles de todos ellos.
3. Consciencia: La consciencia eterna, pura, inmaculada (purusha), que fluye a través de toda la trama de actividad constituida por las acciones, palabras y pensamientos, así como la electricidad circula por el microchip sin ser adulterada. 

Experimentar el Ser: 
La Auto-Realización es el estado en el que nos reconocemos como “electricidad”, como consciencia pura, que es la que hace posible el funcionamiento de todos los niveles superficiales de nuestro ser. No hay un “yo” compuesto de una personalidad, programa o memoria que consiga o gane algo nuevo. Es más bien la Realización de ese núcleo del Ser, que trasciende la totalidad de las incontables identidades falsas, por hermosas y únicas que éstas puedan ser.



1.1 atha yoga anushasanam
Ahora, después de haber hecho la preparación previa gracias a la vida y otras prácticas, comienza el estudio y la práctica del Yoga.


  • atha = ahora, en este auspicioso momento; implica la transición hacia esta práctica y búsqueda, luego de una preparación previa; o, una bendición en este momento de transición.
  • yoga = del yoga, unión; literalmente, enyugar, proveniente de la raíz yuj, que quiere decir unir o integrar; es lo mismo que la absorción en samadhi.
  • anu = dentro, o que sigue la tradición; implica que es posterior a o que sigue a continuación de alguna otra cosa; en este caso, la preparación anterior.
  • shasanam = instrucción, disciplina, entrenamiento, enseñanza, exposición, explicación; Shas involucra impartir la enseñanza, que va junto con la disciplina.

El Yoga viene luego de una preparación: 
Este sutra preliminar sugiere que después de haber hecho muchas acciones en la vida, y de todas las prácticas preparatorias que se hayan podido realizar, ahora, finalmente estamos listos para proseguir con las profundidades en la exploración de uno mismo, el viaje que lleva directamente al centro de consciencia, Atman o el Ser, nuestra identidad Real y eterna.



Disciplina y aprendizaje: 
Practicar Yoga requiere cultivar la disciplina y seguir un sistemático método de aprendizaje (anushasanam). Esto se refiere más a la cualidad o convicción respecto a nuestras prácticas que a su cantidad. Se describe en mayor detalle en los sutras 1.21 y 1.22.




Cinco estados de la mente: Al describir este sutra, el sabio Vyasa enumera cinco estados de la mente; de éstos, el estado en el que la mente se dirige en una sola dirección (ekagra) (1.32) es el requerido para la práctica del Yoga. Estos cinco estados abarcan desde una mente severamente alterada hasta aquella que ha sido completamente dominada o controlada. 




  1. Kshipta/perturbada
  2. Mudha/embotada
  3. Vikshipta/distraída
  4. Ekagra/unidireccionada o enfocada
  5. Nirodhah/controlada




Saber dónde estamos:
Es muy útil tener presente estos estados y ver en cuál de ellos nos encontramos, tanto en el momento, como en general en el día a día. Eso revela la profundidad de la práctica que es posible realizar en un momento dado. Hay aspectos de la meditación yoga aplicables a todo ser humano, pero es aconsejable conocer aquel más adecuado y efectivo para una persona en uno u otro estado mental.


Dos de los estados son deseables: De los cinco estados de la mente (descritos con más detalle a continuación), los dos últimos (el unidireccional o enfocado y el controlado) son los más convenientes para practicar la meditación yoga más profunda. La mayoría de las personas se halla habitualmente en uno de los tres primeros estados (alterado, embotado o distraído). Ocuparse de una mente alterada o letárgica se considera progreso, porque conduce a una mente simplemente distraída, desde donde es más fácil trabajarla o entrenarla hacia un estado concentrado en una sola dirección.



Estabilizar la mente dirigiéndola en un solo sentido: 
Sabiendo esto, es posible abordar nuestra mente a fin de estabilizarla poco a poco en el cuarto estado, en el cual se la enfoca en una sola dirección (Hay que notar que el uso de la frase cuarto estado aquí tiene un significado diferente a su uso en relación al cuarto estado de turiya). Este es el estado mental que nos prepara para el quinto estado, en el que hay dominio o maestría sobre la mente. (Si los dos primeros estados se manifiestan de modo suficientemente intenso, es lo que los psicólogos denominan enfermedad mental.)


Saber dónde se halla nuestra mente ahora
nos dice cómo acceder hacia donde nos dirigimos.



1. Kshipta / alterada: La mente Kshipta es una mente alterada, inquieta, preocupada, perturbada, que divaga. Es el estado mental menos deseable. La mente puede estar severa, moderada o ligeramente perturbada. O, puede estar preocupada, agitada o caótica. No se trata sólo de una mente distraída (Vikshipta), sino que además tiene la característica de estar emocionalmente involucrada de una manera más intensa, negativa.



2. Mudha / embotada, letárgica: La mente mudha está aturdida, embotada, pesada, desmemoriada. En este estado el proceso mental está más quieto, va menos de un lado a otro. Es una condición apagada, somnolienta, parecida la que se experimenta al estar deprimido, sin embargo no nos estamos refiriendo sólo a las depresiones clínicas. Es ese estado de ánimo denso en el que se cae a veces, letárgico, donde no hay deseo de hacer nada, como el de un adicto a la televisión.
La mente Mudha se halla a escasa distancia de la mente Kshipta o alterada, la diferencia está en que la perturbación o agitación se ha apaciguado, y puede ser un poco más fácil entrenar una mente en esta situación. Poco a poco, se le puede enseñar a estar más estable de forma positiva, distraída sólo de vez en cuando, que es el estado Vikshipta, y continuando el entrenamiento, más adelante llevarla hacia los estados Ekagra y Nirodhah.





3. Vikshipta / distraída: La mente Vikshipta está distraída, y ocasionalmente se enfoca o se calma. Este es el estado mental en el que se hallan a menudo los estudiantes de meditación; en él, si bien están bien despiertos, alerta, no alterados ni letárgicos, su atención es atraída fácilmente por una cosa u otra. Esta es la mente mono o ruidosa, que genera meditaciones inquietas. La mente sólo puede concentrarse por períodos cortos, y luego se distrae con algo que le atrae o que rechaza. Entonces se la trae de vuelta, pero se distrae nuevamente a corto andar.
En las actividades diarias, la mente Vikshipta sí es capaz de concentrarse en distintos asuntos, pero también pasa de un tema a otro o pierde el rumbo debido a alguna persona o influencia externa, o por algún recuerdo que pudiera surgir. Esta mente Vikshipta es la que se intenta conseguir gracias a las prácticas básicas de yoga, para buscar posteriormente la concentración dirigida en una sola dirección de Ekagra, y el control que acompaña al estado de Nirodhah.


4. Ekagra / enfocada en una sola dirección: La mente Ekagra se enfoca o concentra en una sola cosa, en un solo sentido (Yoga Sutra 1.32). La verdadera práctica de la meditación Yoga comienza cuando la mente ha conseguido este tipo de habilidad. Esto significa que uno puede concentrarse en las tareas de todos los días practicando karma yoga, el yoga de la acción, estando atento al proceso mental y mientras sirve a otros conscientemente. Cuando la mente se enfoca en una sola dirección, las otras actividades internas o externas dejan de ser una distracción.




La capacidad de enfocar la atención
es una destreza esencial para la meditación y samadhi.


La persona con una mente a la cual enfoca unidireccionalmente, es capaz de proseguir con aquello que la ocupa, sin que otros estímulos lo inquieten, afecten o involucren. Es importante notar que esto tiene una connotación positiva, no se trata de dejar de prestar atención a otras personas o a prioridades internas, lo cual sería negativo. La mente concentrada en una sola cosa está totalmente presente en el aquí y ahora, y tiene la capacidad de poner atención a personas, pensamientos y emociones a voluntad.
Este tipo de mente está en condiciones de realizar las prácticas de concentración y meditación que conducen a samadhi. El estudiante necesita desarrollar esta fundamental habilidad de enfocar la atención para la meditación y samadhi.


5.- Nirodhah / bajo control: La mente Nirodhah es altamente dominada, controlada, regulada, refrenada. (Yoga Sutra 1.2) Es muy difícil entender lo que significa el estado mental Nirodhah sólo por medio de descripciones escritas. La verdadera comprensión sólo se produce a través de las prácticas de meditación y contemplación.
Cuando la palabra Nirodhah se traduce como controlada, regulada o reprimida, es fácil creer erróneamente que significa supresión de los pensamientos y emociones; dicha supresión no es sana ni es lo que aquí se intenta transmitir. Esto se relaciona con el proceso natural de una mente enfocada de manera unidireccional, que se va haciendo cada vez más quieta a medida que la meditación se profundiza. No es que los patrones de pensamiento no estén ahí o se supriman, sino que la atención se interioriza o va más allá del flujo de las impresiones internas. En esa profunda quietud se domina el proceso mental, y es éste el dominio o maestría al que se refiere Nirodhah.
En el segundo sutra de los Yoga Sutras, el Yoga se define como "Yogash Chitta Vritti Nirodhah”, que traducido aproximadamente significa “Yoga es el control (nirodhah) de los patrones de pensamiento del campo mental”. Por tanto, este estado mental Nirodhah es la meta y la definición de Yoga, es la entrada por la cual se va más allá de la mente.



Y. S. 1.2 : Yogash chitta vritti nirodha. 

Yoga es el control (nirodhah, regulación, canalización, dominio, maestría, integración, coordinación, aquietamiento, silenciamiento, poner a un lado) de las modificaciones (patrones de pensamiento densos y sutiles) del campo mental.




  • yoga = del yoga, unión; literalmente, enyugar, lo cual proviene de la raíz yuj, que quiere decir unir o integrar; es lo mismo que la absorción en samadhi.
  • chitta: de la consciencia del campo mental.
  • vritti: operaciones, funcionamientos, actividades, fluctuaciones, modificaciones, cambios, o diversas formas del campo mental.
  • nirodhah: control, regulación, canalización, dominio, maestría, integración, coordinación, comprensión, aquietamiento, silenciamiento, poner a un lado.



Nirodhah implica auto-entrenamiento: 
Esta simple frase es la forma más breve de definir la ciencia de la Auto-Realización, o Yoga. La clave de la comprensión la da la palabra nirodhah, que desafía toda traducción o descripción. Cuando se traduce mal o se la comprende erróneamente, puede entenderse como supresión o represión de los pensamientos y emociones, que definitivamente no es de lo que el Yoga se trata. Implica más bien el proceso de coordinar o dejar de lado lo que no es significativo o el no-ser (2.5). Significa hallar la joya de la Verdad, que está por debajo o detrás de todas las otras actividades en el campo mental. Esto se logra gracias a un programa de auto-entrenamiento relativo a las relaciones, los sentidos, el cuerpo, la respiración y la mente. En última instancia, el significado de nirodhah, y por tanto del Yoga en sí, comienza a hacerse evidente de modo vivencial al realizar las prácticas.

Nirodhah es el más deseable de los cinco estados de la mente: 
El sabio Vyasa enumera cinco estados mentales, siendo nirodhah el estado deseado o requerido para hacerse conciente del verdadero Ser. Los cinco se describieron recién a raíz del sutra 1.1. Es extremadamente útil tener presente estos estados de la mente, para entender mejor cómo se relacionan con nirodhah, el estado mental de elección.

Decolorar los pensamientos: 
Para encontrar la joya del Ser se requiere ir más allá o trascender los coloridos de los patrones de pensamiento (1.5), tales como los apegos, rechazos y miedos (2.3). Esto involucra observar nuestro proceso interno.

Práctica y no-apego: 
Este programa de auto-entrenamiento se basa esencialmente en dos principios: 1) Prácticas que llevan a la estabilidad y la tranquilidad, y 2) No-apego (1.12 -1.16)





Actitudes, tareas y compromisos: 
Se cultivan cinco actitudes, tareas y compromisos: fe en la dirección que se ha elegido, energía para dirigirse hacia allá, estar alerta a y recordar permanecer allí, y el constante compromiso referente a buscar los estados más elevados de concentración y sabiduría. (1.20)

Estabilizar y despejar la mente: 
Se realizan prácticas preparatorias para entrenar la mente como meditar en ciertas actitudes hacia las personas y algunos modos de enfocar la atención, para estar en condiciones de realizar meditaciones más sutiles (1.33 -1.39).



Reducir los coloridos más densos de la mente: 
Los coloridos mentales más intensos o evidentes, referentes a apegos, aversiones o miedos, se reducen mediante un proceso consistente en entrenar los sentidos, el estudio interno y rendirse o entregarse (al Ser). (2.1 -2.9)

Discriminar por medio de los ocho peldaños: 
Los ochos peldaños del Yoga (2.26 -2.29) son medios para cultivar la discriminación interna, y de ese modo ir descubriendo sistemáticamente esa joya del Ser (1.3)



Y. S. 1.3 : Tada drashtuh svarūpe avasthanam. 

Entonces, el Observador reside en Sí mismo, reposando en su Verdadera Naturaleza. A esto se le llama Auto-Realización.

  • tada = entonces, en ese momento: en el momento de la concentración y meditación.
  • drashtuh = del que percibe, del alma, observador, Atman, Ser; de la raíz drsh que significa ver (Es importante notar que Patanjali no está tratando de definir quién es el que ve, o la naturaleza de ese observador. Esto lo contestará o resolverá la experiencia directa)
  • svarupe = en su propia naturaleza, forma o esencia; (sva = propio, rupa = forma)
  • avasthanam = estabilidad, establecerse, permanecer, estar en un estado, descansar, estar situado, yacer, morar; la raíz stha significa estar situado.




Entonces, el Ser se sitúa a solas: 
Como resultado de haber hecho el proceso de nirodhah mencionado en el sutra anterior, el verdadero Ser se sitúa a solas, sin las interferencias producidas por nuestras múltiples identidades falsas (descritas en el sutra siguiente). Es debido a este proceso de quedar a solas que al hablar de Auto-Realización se use la palabra realización (hacer real, darse cuenta) y no una palabra como logro. No se trata de acceder a algo que no teníamos sino de remover las nubes, para poder así ver la luz que ya está ahí.

La ola olvida una verdad, que es océano,
y cree ser esa gran forma que adquiere temporalmente.
Por algún tiempo, adquiere la rupa (forma) de una ola,
Finalmente, recuerda su verdadera rupa (forma) de océano.
Las dos coexisten, aunque una de ellas es verdadera,
mientras que la otra, -aunque hermosa-, sólo es parcialmente cierta.
De igual modo, los humanos olvidamos nuestra real naturaleza,
pero a través del yoga podemos recordar.


La consciencia permanece inalterable:
En meditación profunda, uno se da cuenta de que si bien los patrones de pensamiento cambian, modificando constantemente su forma, tal como lo hacen las olas del océano, la consciencia en sí no varía nunca. Existe una consciencia constante, que fluye permanente y simplemente es, que observa. Uno se hace consciente de esta verdad una y otra vez en meditación, a medida que el proceso mental se revela capa tras capa, nivel tras nivel y se aprecia como el cambio profundo de las olas del océano. La consciencia misma permanece sin modificación alguna, y se la va percibiendo cada vez más claramente como el centro de consciencia que es independiente como tal, aunque también es parte de todos los niveles que impregna.


El observador: 
La palabra drashtuh significa observador o el que percibe. Esta palabra no da una descripción o definición filosófica o metafísica de quien eres. Esta es una de las hermosas cualidades del Yoga y de los Yoga Sutras. No hay nada en la palabra observador que sugiera algo en lo cual creer o no creer. Decir que el observador radica en su verdadera naturaleza luego de trascender las múltiples formas de pensamiento del campo mental (1.3), permite que uno sencillamente haga las prácticas de purificación y experimente los resultados personalmente.

En traducciones al inglés, a la palabra drashtuh a menudo se la da el significado de Ser, Alma o Atman (como en las traducciones dadas a continuación del sutra). Esto aclara algo o hace especular sobre la naturaleza de este observador, pero es bueno recordar que Patanjali no está diciendo cuál es la naturaleza de tu verdadero ser, sino que el observador se experimentará a sí mismo, en su real naturaleza, como sea que eso lo experimente y describa cada quien personalmente.




Experimentar al observador en su propia naturaleza: 
De modo similar, la palabra svarupe significa en su propia naturaleza. En este caso, Patanjali tampoco da una definición de nuestra real naturaleza. Ni hay nada en lo que creer o no. Gracias a la práctica y el no-apego (1.12 -1.16) y a trascender las múltiples identidades falsas (1.4 -2.5), uno llega a experimentar directamente la propia naturaleza. Aún así, muchos somos curiosos y queremos oír o leer descripciones de esta verdadera naturaleza, y eso nos lleva a describir y hablar sobre el Ser, el Alma o Atman, etc. Sin embargo, más útil que usar, explicar y discutir este tipo de términos, es considerar que el Yoga se refiere a eso simplemente como el observador que descansa en su propia naturaleza, y deja que sea la experiencia directa la que revele de qué se trata.


La Consciencia se repliega de una serie de instrumentos
Al hablar de estados de meditación, puede parecer que “Yo” soy un viajero individual, y “Yo” estoy viajando de un sitio al siguiente, como quien pisa una piedra tras otra al cruzar un riachuelo. La meditación no ocurre así. La consciencia se había exteriorizado progresivamente gracias a una serie de instrumentos, como telescopios, a fin de experimentar el mundo externo. El viaje de la meditación revierte este proceso al ir replegando o retirando sistemáticamente la atención de esa especie de telescopios, lo que permite a esta última descansar en su forma pura, sin forma, su Verdadera Naturaleza.



  • Los sentidos son instrumentos que llevan experiencias hacia el interior, a la Mente.
  • La Mente es un instrumento que lleva experiencias hacia el interior, a la Inteligencia.
  • La Inteligencia es un instrumento que lleva experiencias hacia el interior, al Individuo.
  • La Individualidad le permite a la consciencia experimentarse a sí misma como quien experimenta.












Purusha y Prakriti: 
El proceso de realización a través del Yoga se basa en el descubrimiento de la consciencia pura (purusha) como algo separado de la totalidad de las identidades falsas, que se consideran producto de la materia primordial (prakriti). Estos principios de purusha y prakriti son partes del sistema filosófico llamado Samkhya. Yoga y Samkhya son dos de los seis sistemas de la filosofía hindú.

Discriminar entre Purusha y Prakriti: 
Todo el proceso del Yoga consiste en discriminar entre Purusha y las identidades falsas de Prakriti. Si bien este proceso de discriminación impregna todos los Yoga Sutras, estos tres grupos de sutras aclaran más específicamente la forma en que la discriminación se relaciona con las prácticas y la realización:


  • Los ocho peldaños y la discriminación (2.26 -2.29)
  • Discriminación superior (3.53 -3.56)
  • Buddhi y la liberación (4.22 -4.26)




Y. S. I. 4. vritti sarupyam itaratra

En otros momentos, cuando no se está en Auto-realización, el Observador parece adquirir la forma de las modificaciones del campo mental, identificándose con esos patrones de pensamiento.


  • vritti: de las operaciones, actividades, fluctuaciones, modificaciones, cambios o diversas formas (del campo mental)
  • sarupyam: similitud, asimilación, apariencia de, identificación con la forma o naturaleza, conformidad con la forma de; la raíz sa significa con, y rupa significa forma.
  • itaratra: en otro lugar, en otro momento, cuando no está en el estado de realización antes descrito.



Cuando no estamos conscientes de nuestra verdadera naturaleza: 
Cuando se ha trascendido la actividad de todos los niveles de la mente (1.2) experimentamos la consciencia pura (1.3). Pero el resto del tiempo, la mente fluye hacia las múltiples experiencias sensoriales que tenemos, como también en secuencias de recuerdos y fantasías. El problema no es la existencia del mundo externo ni tampoco los recuerdos. Es más bien que la consciencia pura adopta equivocadamente la identidad de esos patrones de pensamiento. De este modo llegamos a pensar, incorrectamente, que somos esos pensamientos. La solución consiste en separar el observador de lo visto (2.17), el que experimenta y el objeto que se experimenta. De esto se trata el tema y la práctica del Yoga.


La consciencia envuelve los objetos mentales: 
Cuando un escultor de metales quiere hacer un molde, primero debe hacer una estatua de yeso, y luego hará el molde de greda alrededor de la estatua, en el que posteriormente se vierte el metal líquido. El proceso de la greda que toma la forma del modelo original en yeso, equivale a cuando el observador o el Ser aparenta asumir la forma del patrón de pensamiento guardado en el campo mental. La consciencia pura al envolver consigo misma el objeto mental que encuentra, adquiere la identidad de ese objeto sólo aparentemente, cuyo resultado es una especie de identidad errónea o falsa.



Oro y greda: 
El oro se funde, se le da forma y es elaborado a fin de crear con él múltiples adornos. Aún así, sigue siendo oro. La greda se amasa, se remoja, se moldea, dándole la forma de distintas vasijas u otros objetos. Y aún así, sigue siendo greda. Por mucho que la consciencia adquiera la forma de los objetos del campo mental, permanece pura, independiente de ellos. Se dice que la naturaleza de esa consciencia, en sí carente de toda forma, es existencia, consciencia y éxtasis.


Siempre es un objeto mental: 
El objeto que la consciencia envuelve es siempre un objeto mental interno, aunque haya un objeto externo que estén percibiendo los sentidos (indriyas). Si ves y hueles tu alimento favorito (o un objeto muy desagradable), es el recuerdo de esa experiencia u objeto mental el que se desencadena y se trae a la superficie. Incluso si nunca habías experimentado previamente ese objeto dado, los ojos y la nariz (y otros sentidos) lo presentan al campo mental, como en una película, que entonces el observador puede mirar. La experiencia en sí ocurre entre el observador interno y el objeto que se le presenta, ya sea que éste provenga de los sentidos o de la memoria (o reino sutil, consciencia interna). Esto significa que lo que necesitamos es trabajar con nuestra consciencia interna en relación a los objetos mentales. En otras palabras, necesitamos entrenar nuestra mente y nuestros sentidos.




Cinco formas de objetos mentales: 
Los cinco tipos de patrones de pensamiento que resultan de esta identidad falsa (del Ser adquiriendo identidades falsas), se describen en los sutras 1.5 -1.11. El proceso de iluminación consiste en liberar a la consciencia de estas cinco categorías de identidades equivocadas, y es el tema de los Yoga Sutras.

28 ago. 2016

Oración a Patanjali




La oración a Patanjali se recita primero en pequeñas frases, con una pausa para repetir luego de cada frase. A continuación se recita el verso entero. En este video se puede aprender de la mano de Nitya Mohan. 

22 ago. 2016

La función del asana en el Hatha Yoga. Por Ramiro Calle





Ya en 1939 el notable psiquiatra Jung afirmaba que el yoga en la India se había convertido básicamente en un negocio y se preguntaba qué sería del mismo décadas después, temiéndose lo peor. Precisa y lamentablemente, fueron parte de los primeros mentores indios de yoga que llegaron a Estados Unidos los que en su mayoría mostraron un hatha-yoga (yoga psicofísico) totalmente desnaturalizado, para poder así mercantilizarlo y rentabilizarlo, sin reparar, inescrupulosamente,en la traición que estaban causando a la verdadera esencia de esta forma de yoga, que en absoluto propicia el apego al cuerpo, sino que invita a instrumentalizar el cuerpo (base de la pirámide humana y vehículo del Ser) para estabilizar la mente, unificar la consciencia y desarrollar el entendimiento correcto.Pero de tal manera se ha degradado el hatha-yoga que se ha puesto al servicio de un bochornoso y obsesivo culto al cuerpo y se utilizan los asanas o posiciones yóguicas como medio para el lucimiento, el envanecimiento y el burdo y hueco contorsionismo. Es deplorable a todas luces que ya aquellos mentores que llegaron a Estados Unidos propiciaran, incluso, campeonatos de asanas, tanto en India como fuera de la misma. Así, para muchos, el asana ha perdido todo su elevado y transformativo alcance y se ha tornado una simple herramienta para el fitness, el endurecimiento de glúteos, el descarado postureo y el superfluo alardear de poseeer una acrobática elasticidad. Para ello es mejor hacer sentadillas o abdominales, levantar pesas o meterse en la sauna. Los asanas no son gimansia, ni deporte, ni un procedimiento para adelgazar. Son algo muy distinto y muy valioso psicosomática y espiritualmente. Por eso he adelantado este trabajo sobre el de los faquires rasayani, que abordaré en el próximo número de la revista. 


En el verdadero hatha-yoga, la ejecución de los asanas dispone de tres fases: hacer, mantener y deshacer. Los movimientos de hacer y deshacer deben ser lentos y conscientes. En la fase intermedia, la de detención, el practicante aprovecha para vivir a fondo su corporeidad y lograr la unidireccionalidad de la consciencia. La mente se aplica al cuerpo, estando atenta a las presiones, estiramientos, masajes y la respiración. Esta importantísima fase de detención tambien permite controlar los pensamientos parásitos e introvertirse, obteniendo un más elevado nivel de consciencia. Así el esquema corporal se convierte en un apoyo para el entrenamiento metódico de la atención y la práctica se convierte en una meditación a través del cuerpo. Cada postura impone su propia ritmo y forma de respirar. Unas posturas imponen, por ejemplo, la respiración torácica (la cobra, entre otras) y las hay que imponen una respiración diagfragmática (como es el caso de la vela).

La repiración debe ser, en la medida de los posible, tranquila y por la nariz. Cuando la mente se dispersa, nos sirve eficientemente para a través de ella reunificarla. No debe el practicante adaptarse tan solo a la postura, sino que la postura debe también adaptarse al practicante en cuestión. Todo esfuerzo excesivo está contraindicado y la persona debe aplicar esfuezos bien medidos tanto al hacer la posición como al mantenerla. Las posturas pueden hacerse de una a tres veces. Las combinaciones son muy numerosas. Existen tantas posturas para hacerle asumir al cuerpo posiciones que de otra manera nunca adoptaría. Así ningua zona del cuerpo, órgano o función, pasarán desapercibidos. Los programas deben variar, aunque dando prevalencia a los asanas más básicos o fundamentales. Realizar siempre el mismo programa es un grave y evitable error. La tempratura de la estancia debe resultar agradable, ni fría ni caliente.

En la ejecución del asana nuca debe haber una actitud competitiva ni siquiera con uno mismo. No es jamás una práctica acrobática, ni una gimnasia exótica, ni un culto al cuerpo ni una reafirmación del ego. Los asanas representan un trabajo consciente sobre el cuerpo que afecta al psiquismo y favorecen la evolución de la consciencia. 

El asana es una preciosa herramienta psicofísica, pero para que su alcance sea el adecuado, debe acompañarse siempre de la atención y combinarse, inconstestablemente, con el pranayama y la relajación consciente, e incluso preferiblemente con otras técnicas del hatha-yoga, como los mudras y los bandhas. A través de la percepción del cuerpo se llega a la percepción de ser.

Los asanas inciden tambien sobre las energías, para que circulen más libremente. Son una fuente de salud y vitalidad, pero sobre todo un método para conectar con la persencia de ser. 

En la ciencia de los asanas nada es gratuito ni se ha librado al azar. Los asanas han sido durante cientos de años verificados y experimentados ad infinitum. Repercuten sobre el sistema nervioso y el endocrino, mejoran la coordinación cuerpo y mente. Al inmovilizar el cuerpo, hay un cambio de consciencia y percepción que va favoreciendo la transformación interior. Se trabaja con la atención mental pura, que es la que se limita a percibir lo que es sin juicios ni prejuicios, sin discurso mental. Uno de los logros del asana es que ayuda a inhibir el pensamiento egocéntrico y mecánico.

Sin la aplicación de ejercicios de pranayama, la sesión de asanas pierde mucha de su sustancia. 

El esfuerzo bien aplicado y nunca excesivo, conduce al esfuerzo sin esfuerzo y la postura se va tornando mucho más confortable y permite un trabajo interior más eficiente. El secreto está en ir porlongando la fase de detención en el asana. Por la inmovilidad del cuerpo se llega a la de la me tmente y no olvidemos que "cuando el pensamiento cesa se revela la luz la luz del ser". Hay posturas que se pueden llegar a mantener de uno a cuatro minutos o más. 



Los asanas nada tienen que ver con un ejercicio simplemente aeróbico. Potencián el vínculo entre el cuerpo y la mente para hacer posible el acceso a una dimensión superior de consciencia donde se manifieste la realidad más profunda que se enconde tras la mente y el cuerpo. Así los asanas nos permiten desencadenar estados superiores de consciencia y el trabajo sobre el cuerpo hace posible el trabajo sobre la psique. Todas las herramientas del yoga, incluídos los asanas, tienen por objeto transformar la mente. Pero ¿en qué transforma el denominado yoga fitness o el "yoga" gimnástico que tiene por objeto sudar y tener un trasero más recogido.? 

Mediante los asanas se trata de restablecer el equilibrio entre el cuerpo y la mente. Si el cuerpo y la mente están mejor armonizados, será también más facil el trabajo espiritual. El asana nos permite situarnos en el presente y así liberarnos de condicionamientos de pasado y de futuro. Se adentra el practicante en su propio universo psicosomático para conocerlo de primera mano. Representa una exploración consciente y voluntaria.

En el verdadero hatha-yoga, el asana es un medio para frenar la mecanicidad o robotismo y poder reencontrar la libertad interior. El control sobre el movimiento, sobre la respiración y sobre la mente, le permite al practicante aproximarse al sentir de su propia esencia. Si se ejecutan de acuerdo a los requisitos necesarios, son siluetas corporales que ayudan a servirse del cuerpo para ir más allá del cuerpo. Se unifican el cuerpo, la respiración y la mente. El asana se vuelve un apoyo meditacional. 

El hatha-yogui se sirve del poder del cuerpo para desarrollar el de la mente. Cuerpo y mente se convierte en un trampolín para acercarse a la propia esencia. 

Los asanas no solo inciden sobre la fisiología ordinaria, sino tambien sobre una fisiología sutil. El verdadero hatha-yogui no trabaja sobre su cuerpo para exhibirlo o pavonearse de la elasticidad conquistada. No se trata de una simple cultura física o una gimnasia exótica, sino de un medio para armonizar el cuuerpo y la mente en base a abrir una vereda hacia la realidad más profunda que subyace en uno mismo. 

Si muchos asanas tienen nombres de plantas o animales es para reportarnos un sentido ecológico y de unidad con todas las criaturas sintientes. El hatha-yoga es una escalera hacia el radja-yoga o yoga mental. 

Uno puede obtener a través del asana una salud más estable, mayor vigor, equilibrio psicosomático, bienestar, longevidad, sosiego, plenitud, pero el asana no solo es una fuente de bienestar físico, sino en especial de estabilidad psíquica y y cultivo espiritual.



18 ago. 2016

Yoga Sutras: Sadhana Pada I.17 (con comentarios de Vyasa)

Estudio y recopilación de Jose Ofroy




YOGA SUTRA I.17

vitarka-vicārānandāsmitā-rūpānugamāt saṃprajñātaḥ ||17||



"Práctica y desapego desarrollan cuatro tipos de samadhi: autoanálisis, síntesis, beatitud y la experiencia de puro ser"
B. K. S. Iyengar


"El estado de yoga se asocia con el conocimiento trascendente del objeto de contemplación cuando se acompaña de asociaciones verbales o sutiles, junto con sensación de felicidad y de conciencia de existencia individual."



saṃprajñātaḥ

con conocimiento trascendente

vitarka-vicāra-ānanda-asmitā-rūpa-anugamāt

se acompaña de asociaciones verbales o sutiles, sensaciones de felicidad y de conciencia de existencia individual



INTERPRETACIÓN POR AUTOR

Vyaas Houston: (Nirodha, el proceso de finalización de los vṛttis es) saṃprajñāta-cognoscitivo, cuando al conectar con formas percibidas sensorialmente o sutiles, se tiene un sentimiento de felicidad o la sensación (personal) de “Yo soy”.



Georg Feuerstein: [El éxtasis que procede del estado de restricción] es consciente (saṃprajñāta) al estar conectado con el razonamiento, la reflexión, la felicidad o la “soy-dad” (asmitā).


Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj: Saṃprajñāta surge de la asociación con el pensamiento discursivo, la reflexión, la felicidad y la “soy-dad”.


P. V. Karambelkar: Saṃprajñāta (es decir, conocido en su totalidad y en todos sus detalles) (samādhi se compone) (de cuatro etapas componentes que son) acompañado por (respectivamente) razonamiento, deliberaciones, felicidad y (puro sentido de) (yo) “soy-dad”.


James Haughton Woods: [La concentración se vuelve] consciente [de su objeto] asumiendo las formas de deliberación [sobre un objeto grosero], de reflexión sobre objetos sutiles, de alegría o de sentimiento de personalidad.


Pandit Usharbudh Arya: Saṃprajñāta, el samādhi de la sabiduría, se da mediante el acompañamiento de las apariencias de pensamiento grosero (vitarka), pensamiento sutil (vicāra), éxtasis (ānanda) y “soy-dad” (asmitā).


Fernando Tola y Carmen Dragonetti: Debido al acompañamiento de vitarka (análisis de objetos toscos), vicāra (análisis de objetos sutiles), ānanda (felicidad) y asmitā (conciencia de existencia), (el citta-vṛtti-nirodha: represión de los procesos mentales) es saṃprajñāta (con conocimiento).




Vitarka o “pensamiento” se refiere al superconocimiento que tiene lugar durante el énstasis, cuando el objeto pertenece a la realidad visible de la naturaleza. Vicāra o “reflexión” se aplica a los procesos enstáticos que se centran en un objeto perteneciente a la estructura profunda de la naturaleza, tal como “las energías potenciales” (tanmātras) o los sentidos (indriyas). “La alegría” y la “soy-dad”, sin embargo, deben considerarse como fenómenos que acompañan a cada énstasis cognitivo. Las explicaciones de los comentadores clásicos sobre este punto parecen extrañas a la jerarquía establecida por Patañjali para estos estados, y parece incorrecto considerar ānanda y asmitā como niveles independientes de samādhi (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").

—Aunque el éxtasis (samādhi) implica la fusión de sujeto y objeto, en los niveles más bajos esta conciencia unitiva se encuentra aún asociada con todo tipo de fenómenos psicomentales, incluyendo el surgimiento espontáneo de pensamientos, sentimientos de felicidad y sentimiento de permanecer presente como una entidad individual. Patañjali denomina esto último como “soy-dad”. Los cuatro tipos de fenómenos citados indican diferentes niveles de ésta forma de éxtasis (Feuerstein, Georg “The Yoga Tradition” pag 289-290).

—El samādhi sucede de forma gradual. Primero razonamos. Esto es lo que llamamos vitarka, que se apoya mucho sobre la lógica, el razonamiento. Luego vitarka se para porque no puede seguir así. Después reflexionamos, pensamos un poco mas calmadamente. A esto se le llama vicāra. A medida que esta reflexión se sutiliza, se da asmitāsamādhi. Aquí, asmitā significa que dos cosas son una; el sentimiento "soy uno con ello". Luego, entendemos. En este momento sentimos un estado de felicidad llena. Esto es ānanda. Finalmente, sentimos que hemos entendido lo que esperábamos entender. De hecho, ānanda precede a asmitā en el sūtra, pero son idénticos. Ānanda es la expresión de la experiencia de asmitāsamādhi. Aquí, asmitā se refiere a que la mente se une con el objeto de meditación. Este es el proceso de samādhi. Primero hay oscilación de la mente. Luego se reduce la lógica superficial. El proceso se convierte en interior, profundo y sutil. Cuando la reflexión es muy sutil, se llega a un punto en que comprendemos que hemos entendido. No hay duda. En este momento, el efecto es el estado de ānanda (Desikachar, TKV "Yoga").

—La práctica perseverante y el desapego preparan la mente para pasar de la dispersión mental a la contemplación sobre un objeto. Esta contemplación pasa cronológicamente por cuatro estados. La contemplación no es un estado de vaciedad o nadeidad —mas bien todo lo contrario. En contemplación se percibe la realidad profunda —la esencia del objeto— que sirve como punto de partida para la meditación. En este nivel de perfecta orientación, la mente capta primero al objeto mediante un proceso de reflexión y análisis que utiliza la memoria, las palabras y las imágenes libres de la distorsionada interferencia de la personalidad. Este es el primer acercamiento al objeto y permite una comprensión general (vitarka). Sigue una captación mas intuitiva de naturaleza sorprendente que parece surgir del espacio mas profundo (vicāra). Luego, este conocimiento y experiencia nos inunda con alegría o beatitud (ānanda), volviéndonos completamente conscientes de estar vivos (asmitā). Esta conciencia individual ya no es egocéntrica e individualista —transciende la individualidad (Bouanchaud, Bernard "The essence of Yoga").



—Moviéndose en libertad (kaivalya) y a la luz de la inteligencia discriminativa (viveka), el hombre mira lo que es, dentro y fuera, y lo somete a la prueba del razonamiento lógico. Este enfoque crítico niega todo lo que es impropio de lo que realmente es, y se mueve con lo que es propio de la existencia en su totalidad. Este movimiento madura en savitarkasamādhi. El razonamiento lógico tiene sus limitaciones pero no así la libertad que produce una aspiración interior que nos hace movernos ahora en asociación con vicāra, que es la inteligencia investigativa. Es una investigación libre de lo que es, una exploración interminable de la esencia misma de la vida y del ser. Este movimiento florece en savicārasamādhi. Este movimiento mismo, llevado hacia adelante, junto con el movimiento de la existencia en su totalidad, madura en una sensación de bienaventuranza, que es sānandasamādhi. Asimismo, este sānandasamādhi madura, además, en un sentido del puro yo-soy, vacío de toda tensión, que generalmente se asocia con el ego dominado por la tensión. Todos estos cuatro géneros de samādhi pertenecen a una visión calificada de la existencia en su totalidad. Es calificada porque necesita algo, algún apoyo, a fin de marchar al mismo paso con el sutil movimiento de la realidad existencial. De ahí que estos cuatro géneros de samādhi se agrupen bajo un título: samprajñāta (Desphande, P.Y. "El auténtico Yoga").


VOCABULARIO



vitarka-: pensamiento discursivo, deliberación, consideración; 1) argumentación sobre objeto tosco, asociación verbal; 2) percepción sensorial (con o sin argumentación objetiva).

—Vitarka significa generalmente “pensar sobre algo concreto” o “contemplar”, pero en yoga tiene el significado técnico de “conocer”, en el sentido de identificarse con un objeto sthūla (grueso) incluido dentro de los dieciséis viśeṣa (tattva concretizados). En términos prácticos, hace referencia a la internalización del objeto captado (grāhya) por medio de una intensa meditación (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").

—Vitarka es la operación mental en virtud de la cual el sujeto hace presente ante su conciencia todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades toscas de un objeto denso, siendo objeto denso, en general, todo aquello que cae bajo nuestros sentidos (Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de Patañjali").

—Vitarka es la modificación mental producida por una ilusión verbal (vikalpa) en la cual se confunden el nombre del objeto, el objeto en si y su conocimiento. Los objetos que pueden observarse y captarse por los órganos de los sentidos son los objetos groseros. Realmente son los objetos que, una vez captados por los sentidos, se presentan ante la mente con una identidad propia. Así, una vaca sería un conglomerado de rasgos y características que se presentan como un único objeto. Cuando tal objeto se adopta para la concentración junto con la palabra que lo nombra, esto se denomina savitarka, mientras que si no hay tal vitarka se denomina nirvitarka. Ambas concentraciones son samprajñāta relativas a vitarka (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").

—Vitarka es un acto de implicación mediante el pensamiento deliberado y el estudio, que conduce al punto final o causa primera. Es un intento para distinguir la causa del efecto, un proceso razonable de investigación experimental desde lo grueso a lo sutil. El análisis intelectual, vitarkasamprajñāta, al tratarse de una función cerebral, produce un conocimiento relativo y condicionado. Es grosero, carece de refinamiento. Mas adelante se divide entre deliberación, savitarka, y no deliberación, nirvitarka (Iyengar, BKS "Light on the Yoga Sūtras of Patañjali").


vicāra-: reflexión, investigación; 1) argumentación sobre objeto sutil, asociación sutil; 2) examen de distintas alternativas; 3) sutil (con o sin reflexión interna).

—Vicāra significa conocimiento diferenciador. Es un proceso de investigación, reflexión y consideración a través del cual se detienen las conjeturas intelectuales y el sādhaka desarrolla agudeza, refinamiento y sutilidad mental. También se divide entre razonamiento, savicāra, y no razonamiento, nirvicāra (Iyengar, BKS "Light on the Yoga Sūtras of Patañjali").

Vitarkavicāra es un modo de razonamiento en el que se introduce una hipótesis y se consideran dos casos: que la hipótesis sea cierta y que sea falsa. Concretamente, vitarkavicāra, sería el modo de afirmar A probando tanto que B conduce a A, como que –B también conduce a A, siendo B la hipótesis dada (Semenov, Dimitri “Yoga Sūtra of Patañjali“)


ānanda-: gozo, disfrute, felicidad, placer sensual, bienestar, placidez.

—Aunque en la teología vedānta, ānanda se refiere a la suprema e indestructible “felicidad” de la conciencia absoluta, apareciendo de esta forma como una de las tres características de Brahman en su aspecto de satcitananda, en el contexto del samprajñātasamādhi se refiere al estado condicional de “rapto” o “intensa felicidad” como resultado de la trascendente identificación con los tanmātra (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").


asmitā-: “soy-dad”, “yo-idad”, “ego-idad”; 1) sensación de estar vivo, conciencia de ser o existir individualmente (no debe confundirse con el egoísmo), experimentación de sí mismo como ser individual; 2) personalidad, individualidad (ahaṃkāra).

—Asmitā significa literalmente “la soy-dad”. Es una palabra formada por asmi, que significa “(yo) soy” y tā, sufijo que forma sustantivos abstractos y corresponde al sufijo –(i)dad del castellano. Debemos entender por la palabra asmitā: “la conciencia del (yo) soy”, “la conciencia del (yo) existo”. Aunque el término asmitā se refiere fundamentalmente a la noción de “ser”, “existir”, con todo involucra en sí la noción de “yo” expresada por la desinencia verbal de primera persona del singular –mi. La palabra asmitā no se refiere al mero ser, a la mera existencia, sino a la conciencia de ser, de existir, ya que el término asmi, que forma parte de la palabra, es propio de un sujeto que proclama su existencia y que con esa palabra expresa su conciencia, su sensación, su sentimiento de que él existe (Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de Patañjali" pag. 96-97).

rūpa-: forma física, apariencia externa, representación material.

anugama (anugamāt): (m, abl, sg) debido a la conexión, mediante la asociación; 1) mediante el acompañamiento; 2) a partir de la conexión.

samprajñāta (samprajñātaḥ): (m, nom, sg) con conciencia, cognoscitivo, distinguido, discernido, conocido de forma correcta; 1) estado mental acompañado de conocimiento completo, intuitivo o trascendente acerca del objeto de contemplación.



VYASA — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

athopāya-dvayena niruddha-citta-vṛtteḥ katham ucyate samprajñātaḥ samādhir iti—


¿Qué es el samprajñātasamādhi de la mente (en el cual) ha cesado (la falsa identificación con) los procesos mentales gracias a los dos métodos (práctica y desapego) mencionados anteriormente?

—¿Qué sucede cuando se suspenden totalmente los cinco tipos de “fluctuación”; cuando, en otras palabras, la conciencia se detiene sobre si misma? En Yoga se niega con fuerza que el nirodha conduzca o sea equivalente a la mera catalepsia o trance. Mas bien se concibe como un estado de “disposición” en el que la conciencia se abre a la posibilidad de un nuevo modo de experiencia conocido como énstasis o samādhi. No obstante, el nirodha solo es una condición previa necesaria, no suficiente para la conciencia enstática. Parece que también se requiere la “gracia” de lo “supremo” (īśvara) (II.45). El rasgo mas característico del énstasis es la experiencia de identificación entre sujeto y objeto (I.41). No se trata de un proceso nebuloso sino que se acompaña de una super-vigilancia. Realmente, es una aguda toma de conciencia y sentimiento de la realidad que tipifica la experiencia enstática y la diferencia de otras formas de conciencia ordinarias y extraordinarias (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").


—En este estado de samādhi —que además de “samādhi de conocimiento integrador”, puede denominarse “samādhi cognoscitivo” o “samādhi con soporte cognoscitivo”— la mente se halla tan intensamente concentrada sobre un único objeto que todos los vṛttis extraños quedan disueltos. Citta toma la forma de su objeto, y el meditador se identifica con él. Puesto que todos los objetos perceptibles son manifestaciones de prakṛti —la fuente primera de extensión y perceptibilidad— cualquier objeto es una “puerta” potencial a esa fuente; y puesto que la mente también es un objeto con origen en prakṛti, tales “puertas” se abren a las capas mas profundas de nuestra auténtica naturaleza. El punto crucial es que, según la metafísica del saṃkhyayoga cuando prakṛti da origen a las cada vez mas densas y perceptibles “capas de sustancia” (tattvas), ella misma, como si dijéramos, no se “vuelve” o “transforma” en tales capas. Mas bien, permanece como el substrato indiferenciado de un universo multidimensional de aparentes objetos individuales. Cómo o en qué forma se percibe un objeto concreto —sea “grueso” o materia física, materia “sutil”, o el fundamento de toda fuente material— no depende del objeto en si, sino de la profundidad de percepción por parte del perceptor; y es ésta “profunda percepción” lo que trata de alcanzar el entrenamiento mental del yoga (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").


vitarkaś cittasyālambane sthūla ābhogaḥ,


(En samādhi) con vitarka, se mantiene la experiencia de objetos materiales en su forma mas grosera.

—¿Cómo debe comprenderse el vitarka-samādhi?  Todas las formas de éxtasis cognitivo o basado en un objeto (samprajñātasamādhi) son un peculiar acto poético en el que la conciencia asume la identidad del objeto contemplado. Así por ejemplo, el yogui medita sobre una representación visual de la deidad (Śiva, Viśnu, Kali, etc.). Contempla la imagen y luego la reproduce mentalmente. En el momento en que la mente deja de producir pensamientos automáticos y se da una perfecta inhibición sensorial (pratyāhāra) sin entrar en el estado de sueño o ensoñación, y con el objeto contemplado firmemente establecido en la mente en estado de concentración (dhāraṇa), entonces los remolinos mentales (vṛtti) se encuentran bajo control. En un momento impredecible, mientras tiene lugar este control, la mente experimenta una revolución interior. El objeto contemplado (es decir, la deidad visualizada) invade la conciencia de tal forma que el yogui se vuelve, como si dijéramos (iva), idéntico al objeto contemplado. Ahora se experimenta internamente como la deidad (es decir, como Śiva, Viśnu, Kali, etc.). Cuando este extraordinario estado de unificación mental se acompaña de pensamientos espontáneos y claros como el cristal, se trata del vitarka o savitarkasamādhi. Tales pensamientos espontáneos pueden ser, por ejemplo, ideas como “soy Śiva”, “soy feliz” o “todo esta dentro de mi”. Es importante darse cuenta que los “pensamientos” que aparecen durante el samādhi son cualitativamente diferentes de los experimentados normalmente. De acuerdo con los tres primeros sūtras, esta claro que los cinco “remolinos” (vṛtti) deben eliminarse para que acontezca el samādhi. Su eliminación se logra mediante la meditación (dhyāna), el séptimo miembro del camino de ocho pasos de Patañjali, tal como se especifica en el sūtra II.11. A fin de comprender esto, necesitamos saber la distinción entre los términos relativos de vṛtti y pratyaya. El primero son los cinco tipos específicos explicados en los sūtras I.5 a I.11. El término pratyaya —“idea que surge” (J.H. Woods) es un concepto mas coherente. Incluye los vṛttis pero no de forma exclusiva. También incluye el tipo de pensamientos generados en las distintas etapas del extasis cognitivo (samprajñāta-samādhi). En este tipo de samādhi no hay incoherencias o pensamientos “simples”. Al contrario, las intuiciones que surgen de forma espontánea (prajñā) -una especie de pratyaya- tienen lugar en medio de una situación de felicidad extática y son luminosas, intermitentes e incapaces de interrumpir el estado de samādhi. Son, como si dijéramos, sensaciones profundas, captaciones gozosas en relación al objeto de contemplación. Cuando en nuestro estado normal de conciencia afirmamos: “soy Śiva” -se trata sencillamente de un pensamiento (piadoso), el cual es desplazado rápidamente por otros pensamientos automáticos. Tiene la naturaleza de una convicción intelectual y poco mas. Cuando ese mismo pensamiento sucede durante el samādhi, se acompaña y valida mediante nuestra identificación con Śiva (en la forma del objeto de meditación). Sin embargo, todavía no nos identificamos con Śiva como Realidad Última. Nuestra identificación se halla limitada al objeto ideado (meditado). Desde luego, es concebible que en el estado de samādhi nuestra contemplación extática estalle en algo aún mas profundo y realicemos a Śiva como una fuerza/esencia sutil o incluso como la Realidad Última en sí. Pero entonces ya no se aplica la etiqueta de savitarkasamādhi. Tal como se explica en el sūtra I.42, esta forma de éxtasis (denominado aquí savitarkasamāpatti) se halla “mezclado” (saṃkīrṇā) con la actividad mental (vikalpa) derivada del pensamiento conceptual (jñāna) basado en el significado (artha) de las palabras (śabda). Este sūtra en cierta forma repite la definición del “remolino” (vṛtti) vikalpa dada en el sūtra I.9. En este aforismo se explica que vikalpa depende de un “conocimiento verbal” (śabda-jñāna). En I.42, se refina la definición hablando de śabda-artha-jñāna. No creo que deba interpretarse su inclusión como accidental o insignificante. En la composición de un sūtra, cada palabra tiene su importancia. Entonces, ¿porqué califica Patañjali a jñāna como śabda-artha en I.42? En mi opinión lo hace para resaltar que incluso en el nivel de extasis, las intuiciones o conocimientos que surgen en la mente extática son aún conceptuales. La intuición extática depende todavía de conceptos mantenidos en la mente. Tal conocimiento conceptual descansa en el significado (artha) que tiene la palabra. Por ello, la intuición extática “soy Śiva” es un entendimiento conceptual basado en un conocimiento primero del significado gramatical de “soy” y del significado léxico de “Śiva”. No hay ninguna intuición extraordinaria que supere la mente conceptual. La única diferencia entre estas intuiciones extáticas y los pensamientos ordinarios de la mente no extática es que las primeras son distintas del tipo de charla mental que surge del inconsciente. Las intuiciones extáticas o pensamientos son superluminosos y se hallan empapados de la bienaventuranza del extasis. Se trata de intuiciones que conducen automáticamente a una mayor libertad y felicidad y se denominan akliṣṭāḥ, es decir, no generadoras de sufrimiento. (Feuerstein, Georg “konchog”, http://www.yrec.info/sūtra-t1047.html).



sūkṣmo vicāraḥ,

(De forma similar), en vicāra, (se mantiene la asociación de la mente) con objetos sutiles.


Vicāra (modificación) indica las transformaciones de prakṛti en las distintas categorías (tattvas), como los diez indriyas, los cinco viṣayas y el manas; es uno de los procesos mentales superiores, asociado con un nivel concreto de énstasis (samādhi), en el cual el objeto de atención pertenece a lo sutil (sūkṣma) (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").

Vicāra es la operación mental en virtud de la cual el sujeto hace presente ante su conciencia todas las partes constitutivas y todas las peculiaridades sutiles de un objeto sutil (prakṛti, mahat o buddhi, ahaṃkāra, manas, indriyas y tanmātras; es decir, la materia primera y todos sus derivados con excepción de los elementos densos) (Tola y Dragonetti, "Yogasūtras de Patañjali").

—Un nivel más profundo de contemplación que el representado por vitarka es el de vicārasamāpatti, donde el vṛtti de la “forma grosera” se disuelve en su “aspecto sutil”, el aspecto sutil de los denominados aviśeṣa (tattvas, indeterminados), que comprenden los cinco tanmātras (principios o elementos sutiles) y ahāmkara.

Una forma de describir lo que pasa en vicārasamāpatti es decir que, a medida que vairāgya (desapego) se cultiva en relación con el aspecto grosero de un objeto, aparece poco a poco la identificación con la esencia abstracta de una sensación concreta. Esta “fuente abstracta” es la “capacidad para sonar” o “audabilidad” de un sonido, la “tangibilidad” de una sensación de contacto, las cualidades de “coloración” y “carencia de forma” de un objeto visual, etc. (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").

—Cuando se domina la concentración sobre objetos groseros, se obtiene una profunda penetración sobre los principios sutiles mediante un proceso de análisis especial, gracias al conocimiento logrado con la concentración anterior, que se denomina savicārasamādhi. El conocimiento analítico no puede desarrollarse sin el concurso de las palabras; por esto, también se caracteriza savicāra por la vaguedad producida al mezclar nombres, significados y conocimiento del objeto, aún siendo un objeto sutil. El análisis meditativo es su principal característica, siendo los conceptos y las facultades sutiles de recepción los objetos de meditación. Se denomina savicāra porque en este tipo de concentración se efectúa la contemplación de los objetos sutiles mediante su análisis. Esta y su opuesta, nirvicāra, son meditaciones relativas a vicāra (análisis) (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").


ānando hlādaḥ,

Ānanda significa gozo, disfrute.

Sānandasamāpatti: coincidencia con la felicidad o arrobamiento; es una de las subformas de énstasis consciente, mencionado por Vācaspati Miśra. Consiste en la experiencia de felicidad resultante de la práctica de saṃyama en cuanto a los órganos de los sentidos (indriyas) (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").

—La concentración en felicidad no esta relacionada con los objetos sutiles o los objetos groseros. En este caso, la base para la concentración la proporciona el sentimiento especial de felicidad experimentado por la mente y los sentidos, debido a un estado concreto de serenidad. Se trata de una sensación de tranquilidad o calma que afecta a todo el cuerpo. A través del prānāyāma o mediante la concentración en ciertas zonas vitales, el cuerpo se calma y es invadido por un sentimiento de bienestar y felicidad. Si la concentración se efectúa en tal sensación, ésta se acentúa y alcanza los órganos de los sentidos. Tal es la práctica de sānandasamādhi. Ahora no se depende de las palabras sino de las sensaciones. No hay necesidad de pensamiento como en vitarka o vicāra (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").


ekātmikā saṃvid asmitā |

Asmitā es la experimentación de si mismo como ser individual.

Sāsmitāsamāpatti: coincidencia con la “soy-dad”; es la experiencia enstática del sentimiento de estar presente sin ningún otro contenido mental (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").

Asmitāsamāpatti es el estado final de samprajñātasamādhi y consiste en identificarse uno mismo con la fuente de la “soy-dad” —es decir, con la facultad psíquica mas elevada y mas “sátvika”, o sea con buddhi o mahat (Burley, Mikel "Hatha-Yoga - Its Context, Theory and Practice").

—La concentración sāsmitā basada en la pura sensación de si, tiene que ver únicamente con el conocedor; es decir, se refiere a concepciones como "conozco esta felicidad", liberándose de la felicidad misma. Esto implica un estado mas allá del de felicidad pero no quiere decir que ésta se pierda. En esta concentración, el sentimiento de felicidad no es su objeto sino su base. Puruṣa no es el objeto de ninguna concentración. El objeto en este caso es asmitāmātra o sensación de individualidad. Esto es lo que se denomina como grahītā o conocedor. Por tanto, el objeto sobre el que se efectúa la concentración en sāsmitā no es el puruṣa real sino su imitación, el cambiante ego o mahat (Hariharānanda Āranya, Swami "Yoga philosophy of Patañjali").


tatra prathamaś catuṣṭayānugataḥ samādhiḥ sa-vitarkaḥ |

En el primero de estos, (es decir) savitarkasamādhi (con asociaciones verbales), se hallan presentes los cuatro objetos.

dvitīyo vitarka-vikalaḥ sa-vicāraḥ |

El segundo, (es decir) savicārasamādhi (con asociaciones sutiles), carece de las asociaciones verbales (del primero).

tṛtīyo vicāra-vikalaḥ sānandaḥ |

El tercero, (es decir) sānandasamādhi (con asociación con el disfrute) carece (también) de las asociaciones sutiles del anterior.

caturthas tad-vikalo’smitā-mātra iti |

El cuarto, que es el puro "yo soy" (asmitāmātra), carece incluso de asociación con el gozo.

sarva ete sālambanāḥ samādhayaḥ ||17||

Por tanto, todos estos estados de samādhi (utilizan un objeto de concentración como) soporte mental.


—Vitarka (deliberación o análisis lógico) es necesario porque existen dudas (saṃsaya) en relación con los objetos groseros de meditación, las cuales deben eliminarse mediante el análisis lógico, de ahí vi-tarka. Vicāra (reflexión) es necesaria porque hay dudas (vicikitsa) en relación con los objetos sutiles de meditación (sūkṣmālambana). Cuando desaparecen las dudas, este tipo de samprajñātasamādhi pasa a denominarse nirvicārasamāpatti y conduce hacia la Nube de Dharma. Ānanda es la forma ontológica de todos los procesos noéticos (grahaṇa), es la esencia de las energías indriyas. Asmitā es la forma (ilusoria) del Captador, de ahí la necesidad de nirasmitāsamāpatti con objeto de revelar la auténtica forma (svarūpa) del que disfruta. Para resumir, vitarka y vicāra son formas de meditación sobre el objeto (grāhya, lo captado); ānanda es la forma de meditación sobre grahaṇa, el proceso de captación, y asmitā es la forma de meditación sobre Grahītṛ, el Captador. (Plamen Gradinarov “plamen”, http://www.yrec.info/sūtra-t1047.html).

—La partícula sa- de los samāpattis indica que todavía hay vikalpas por superar o eliminar; por eso las meditaciones savitarka, savicāra, sānanda y sāsmitā están siempre mezcladas con nociones erróneas o construcciones mentales (vikalpa). Por eso se denominan correctamente savikalpasamādhi. Por el contrario, todos los nirsamāpattis se hallan vacíos de vikalpas, es decir, todos son formas de nirvikalpasamādhi (Plamen Gradinarov “plamen”, http://www.yrec.info/posts1047-0.html).

—Según Vyāsa, samprajñāta: vitarka (meditación discursiva) = vitarka + vicāra + ānanda + asmitā; vicāra (reflexión) = vicāra + ānanda + asmitā; ānanda (felicidad) = ānanda + asmitā; asmitā (soy-dad) = asmitā. Según Vācaspati Miśra, el punto central de los dos primeros tipos son los objetos densos (sthūla) y sutiles (sūkṣma) de la existencia, mientras que en el tercer tipo son las sensaciones y en el cuarto el principio del ego. Incluso, argumenta que cada uno tiene una forma superior en la cual todos los contenidos de la conciencia se detienen (nirvitarka, vicāra, ānanda, asmitāsamāpatti). No obstante, esta tipología de ocho clases de énstasis es negada por Vijñāna Bhikṣu, que admite solo seis clases. Según éste, el objeto de ānandasamāpatti es la bienaventuranza en si, y el de asmitāsamāpatti es la intuición (saṃvid) del sí mismo absoluto (kevalapuruṣa) y, por tanto, no hay nirānanda ni nirasmitā. Estos seis u ocho tipos corresponden al savikalpasamādhi en vedānta. En todos estos samādhis persiste un objeto (de meditación) (Feuerstein, George "Encyclopedic Dictionary of Yoga").
Licencia Creative Commons
Conciencia Yoga por Patricia Aballay se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported.
Basada en una obra en yogaconciencia.blogspot.com.