24 jun. 2017

Tres cualidades para establecernos firmemente en la práctica de Yoga





Nuestra práctica está basada en uno de los textos principales y fundamentales del yoga, los Yoga Sutras de Patanjali. Siempre debemos releer este texto para centrarnos, enfocar y profundizar nuestra práctica. Esta vez hablaremos un poco del sutra I.14 (Libro I “Sadhana Pada, sutra 14). 


Este dice 



sa tu dīrghakālanairantaryasatkārāsevito dṛḍhabhūmiḥ ||14||



Sah (Sa): esto; tu: y; dīrgha: largo; kāla: tiempo;

nairantarya: sin cortes, continuamente; satkārā: con seriedad, sinceramente;

asevito: con presencia; dṛḍha: firme; bhūmiḥ: fundamento, establecido, conectado a tierra.

Significado: La práctica de yoga se establece firmemente cuando es realizada durante un largo periodo de tiempo, de manera continua, con dedicación, seriedad y presencia. 


Este sutra sugiere tres cualidades que el practicante debe tener: constancia, paciencia, dedicación, y para adquirir estas requiere fe (confianza). Analicemos. 


La práctica requiere ser realizada por un largo período de tiempo (dirghakala), continuamente (nayrantaria: de manera continua, sin cortes).  Lo que sucede actualmente es que no podemos sostener la práctica ni por largo período ni ininterrumpidamente. Esto sucede con muchas actividades, no solo con Yoga, la mente inquieta comienza con mucho entusiasmo pero se aburre al poco tiempo de cualquier actividad nueva. También sucede que comenzamos con muchas expectativas y esperamos notar los cambios inmediatamente. No podemos esperar para ver los frutos, queremos resultados inmediatos. Si bien la práctica de ashtanga nos da frutos inmediatos, dado que con tan solo una pocas sesiones notamos que nos sentimos mejor, que los dolores del cuerpo empiezan a desaparecer, que estamos mas tranquilos y mas seguros en todas nuestras actividades, etc; sólo tras un largo intervalo de tiempo se alcanza el verdadero estado de Yoga. El Yoga produce cambios internos muy profundos, pero demandan un período largo de tiempo para llevarse a cabo. Tal vez nuestro cuerpo, por encontrarse en el plano mas burdo, es lo primero que cambia. Para cambiar internamente es necesario mantener la práctica largo tiempo, años o décadas, de manera continua. No podemos practicar un mes y dejar, luego retomar de nuevo tres meses después, mantener la práctica por otros tres meses y dejar de nuevo. Sólo podremos notar los beneficios mas profundos cuando trabajemos con paciencia durante largo rato y con continuidad. En general lo que se observa hoy en día, es que la gente comienza con muchas ganas, pero pasado un mes o dos, dejan. No pueden esperar a que el yoga realice su trabajo interno, a veces porque se aburren y no tienen paciencia, a veces porque empiezan a moverse cosas muy internas y les despierta miedo.





Otra veces pasan muchos años de práctica, mas de cinco o diez años por ejemplo, y uno puede ver como ha cambiado el cuerpo gracias al efecto de las asanas pero internamente se siente todavía que falta mucho trabajo. Todavía no dominamos la mente, aún las emociones son muy fuertes y no somos capaces de estar atentos a la respiración por mucho rato. Reaccionamos ante los estímulos agradables y desagradables de manera instantánea, sin apaciguar ni medir las consecuencias. Todos estos son signos de que falta aún mucha práctica por delante. Entonces debemos volver a estudiar este sutra I.14. Debemos trabajar arduamente mucho tiempo, algunos cambios, especialmente los mas sutiles, toman mas años de lo que pretendíamos. Por estas razones, la práctica de Yoga requiere paciencia, y si somos personas impacientes mejor aún, porque podemos desarrollar esta hermosa cualidad y disfrutar de sus beneficios. 




Respecto a practicar “continuamente” se refiere por un lado a la cantidad de veces que practicamos en el día, en la semana, o en el mes; y por otra parte a la cantidad de horas que dedicamos a la práctica cada día, ya sea la práctica de asanas y respiración, o la atención completa durante las actividades cotidianas. ¿Con que regularidad practicas? Pregúntate a ti mismo, y si tu respuesta es "de vez en cuando" tal vez debas replantearte tu práctica. Practicar de vez en cuando no sirve. Uno debe ser lo mas constante posible, tratar de hacer todos los días aunque sea una pequeña práctica en casa. Cada minuto que uno dedica en el día, aunque sea a sentarse con los ojos cerrados y observar la respiración, o hacer unas pocas asanas con atención, eso es lo que mantiene la práctica. También práctica continua quiere decir que una vez que hemos avanzado en nuestro proceso, podemos estar practicando realmente de manera constante. Cuando tenemos una actitud de presencia y estamos conscientes de nuestros actos, de nuestros pensamientos e incluso de nuestra respiración, mientras realizamos todas nuestras actividades cotidianas como trabajar, comer, bañarse, viajar por la ciudad, estar con la familia o con amigos, estamos practicando Yoga. Lo mismo que hacemos durante la serie de Ashtanga, pero hacerlo todo el día, un estado de consciencia plena en todo momento. 



Para aquellos que dicen “no tengo tiempo” tengan en cuenta que pueden hacer solo los saludos al sol y terminar sentados en padmasana haciendo respiración profunda con sonido. Esta breve práctica puede llevar solo quince minutos y se puede hacer todos los días. ¿Quien no tiene quince minutos por día? Y si no los tenés, entonces deberías revisar que ritmo y estilo de vida estas llevando, y en que actividades no importantes ni necesarias estas desperdiciando tu tiempo. 




Continuemos el análisis. Luego dice “con dedicación, con seriedad, y presencia” (satkārāsevito). Esto significa que cuando practicamos debemos estar totalmente inmersos en la práctica. Debemos trabajar con plena atención, con nuestra mente y los sentidos todos trabajando juntos para brindarnos un estado de plenitud. Eso es presencia. Con dedicación, significa que cada vez que hago mi rutina (o mi atención plena en cada acción) lo hago de lleno, me involucro totalmente, no lo hago con la actitud de quien realiza la actividad solo porque es necesario hacer alguna actividad física o porque se lo recomendaron pero sin ningún interés real en ello. Comprendo que al comienzo este sea probablemente el caso de la mayoría, se acercan al Yoga no por propia motivación sino por necesidad. ¡Está perfecto! Pero si quieren profundizar, comiencen a hacerlo cada vez con mas dedicación, indaguen en la práctica, vayan mas profundo, internalicen las asanas y la respiración. Hagan cada vez la rutina como si fuera el último día de sus vidas, con plena atención, descubriendo el mundo interno. La mente es muy poderosa, y cuando la adiestramos para ir mas allá nos permite llegar a lugares realmente increíbles, que despertaran nuestro auto-conocimiento. Digo despertar, porque es algo que ya “tenemos” , que ya “sabemos” pero que hemos olvidado. Y como dice en el párrafo anterior, luego de mucha práctica, esta presencia y atención se puede trasladar a cada acción consciente de nuestra vida diaria.




Como tercer cualidad hemos puesto la fe, que también podemos llamar “confianza” para aquellos que la palabra fe les suena demasiado religiosa. Esta cualidad ha sido agregada y comentada por diferentes maestros de Yoga. ¿Por qué necesitamos de la fe? Simplemente porque hasta que no llega el momento donde uno puede notar por sí mismo todos estos cambios y beneficios, hasta que uno no comprende bien por donde va este sendero del Yoga ¿que es lo que nos mueve a continuar con la práctica? La fe es la fuente de la motivación. La confianza, la creencia en el método, la observación de otros que ya han practicado durante esos “largos períodos de tiempo” y han alcanzado algunas metas. La fe en los maestros, en el linaje, en todos los que conforman esa cadena de transmisión de las enseñanzas del Yoga, comenzando por Maharishi Patanjali (autor de los Yoga Sutras). Hasta que eventualmente uno experimenta por sí mismo, por la propia experiencia, tal transformación y sus beneficios. La fe no es ciega, la fe está basada primero en la experiencia de otros y en un método milenario, pero luego se establece en nuestra propia experiencia. Es como construir una casa, ladrillo a ladrillo, vamos armando los cimientos o la base, luego levantamos las paredes, y así. Cada ladrillo es una vivencia nueva dentro de la práctica que fortalece nuestra fe. Así se construye una práctica estable y firme (dṛḍhabhūmiḥ), una de las primeras metas del practicante de Yoga. El Yoga es una ciencia completa, un método exacto, comprobado a lo largo de miles de años por miles de personas, y explicado en detalle en el texto Yoga Sutras.




¡Espero que les sirva para aplicarlo en su práctica!

Autora: Patricia Aballay


Om Saha Nau-Avatu | 
Saha Nau Bhunaktu | 
Saha Viiryam Karavaavahai | 
Tejasvi Nau-Adhiitam-Astu Maa Vidvissaavahai | 
Om Shaantih Shaantih Shaantih || 

Que lo Divino nos proteja. 
Que disfrutemos unidos los frutos de nuestras acciones.
Que aunemos nuestra fortaleza para el bien de la Humanidad
y que nuestro aprendizaje sea luminoso y útil.
Que nunca haya enemistad entre nosotros.
Om, PAZ, PAZ, PAZ.

20 jun. 2017

Yoga Sutras: Samadhi Pada I.5 (con comentarios de Vyasa)

Estudio y recopilación de Jose Ofroy

YOGA SUTRA I.5

vṛttayaḥ pañcatayyaḥ kliṣṭākliṣṭāḥ

Los procesos [mentales] son de cinco tipos [y pueden estar] conectados o no con las causas de aflicción




Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)

tāḥ punar niroddhavyā bahutve sati cittasya

En la mente existe gran variedad (de procesos) y todos ellos deben ser inhibidos.


VOCABULARIO

vṛttayaḥ (los procesos) 
pañcatayyaḥ (son de cinco tipos,) 
kliṣṭa-akliṣṭāḥ (con y sin causas de aflicción)


INTERPRETACIÓN POR AUTOR


Vyaas Houston : Vṛttis-definiciones (de la esfera) son de cinco tipos. Son kliṣṭa–obstructoras (ocasionan dolor) o akliṣṭā –no obstructoras (no ocasionan dolor)


Georg Feuerstein : Las fluctuaciones son de cinco tipos; causantes o no de dolor


Christopher Chapple y Yogi Ananda Viraj : Las fluctuaciones son de cinco tipos, con dolor o sin dolor


P. V. Karambelkar : Los vṛttis (las modificaciones funcionales) de citta son de cinco tipos, algunos de ellos son difíciles de eliminar, mientras que otros son fácilmente eliminables


James Haughton Woods : Las fluctuaciones son de cinco clases y son obstructoras o no obstructoras


Pandit Usharbudh Arya : Los vṛttis son de cinco tipos (y de dos clases): con aflicción, dolorosos e impuros, infundidos con los kleśas (kliṣṭa); y sin aflicción, no dolorosos, puros, no infundidos con los kleśas (akliṣṭa)


Fernando Tola y Carmen Dragonetti : Los procesos (vṛtti) son cinco, con kleśas (kliṣṭa) o sin kleśas (akliṣṭa)


Emilio García Buendía : Las oscilaciones (de la mente son) de cinco tipos; (pueden ser) generadoras o no generadoras de aflicción


Oscar Pujol : Hay cinco tipos de procesos mentales y pueden estar sujetos a las aflicciones o verse libres de ellas

—Patañjali delinea cinco modos de pensamiento, cada uno de los cuales puede estar corrupto o ser inmune ante la corrupción. La naturaleza de la "corrupción" se define extensamente en la segunda parte (II.4-9), pero es importante anotar aquí que incluso la más sutil y benigna actividad mental constituye una obstrucción ante la liberación del espíritu (Stoler Miller, Barbara "Yoga. Discipline of Freedom").



PALABRA POR PALABRA

vṛtti (vṛttayaḥ): modificaciones, giros, fluctuaciones; 1) remolinos, torbellinos; 2) procesos o actividades.

pañcataya (pañcatayyaḥ): quíntuple, de cinco formas o clases.

kliṣṭa-: afligido, doloroso, penoso; 1) toda actividad mental (cittavṛtti) que se limite a mantener la potencia de las causas de aflicción (kleśas); 2) conectado con dolor o sufrimiento (con kleśas).

akliṣṭa (akliṣṭāḥ): no afligido, sin dolor, sin pena; 1) modificaciones mentales (cittavṛtti) positivas, que facilitan el proceso de eliminación de los obstáculos al conocimiento (kleśas), es decir, que favorecen la consecución del estado de yoga; 2) sin conexión con dolor o sufrimiento (sin kleśas).


—Esta misteriosa teoría que “constituye realmente la base del yoga expuesto por Patañjali”, se resume en dos términos: kliṣṭa y akliṣṭa. Vyāsa explica kliṣṭa como “causado por los kleśas” (kleśahetuka) pero esto tiene poco sentido puesto que entonces akliṣṭa debería entenderse como “no ocasionado por los kleśas”, lo cual es absurdo, pues toda actividad mental es generada por los kleśas. Vijñāna Bhikṣu propone una interpretación distinta de akliṣṭa como “resultando en akleśa” (akleśaphalika). Pero, ¿cuál es la naturaleza de akleśa? En el Maniprabhā de Rāmānanda se encuentra la ecuación siguiente: kliṣṭa = bandhaphala (es decir, “teniendo como resultado la esclavitud”) y akliṣṭa = muktiphala (es decir, “teniendo como resultado la liberación”). En otras palabras, akliṣṭa son todos los sucesos mentales que facilitan el proceso yóguico de autodestrucción de los kleśa, y kliṣṭa describe el resto de la actividad mental que se limita a mantener la potencia de los kleśa. En consecuencia, akleśa se refiere a la condición en la que el poder de los kleśa sobre la mente se halla parcial o completamente controlado (Feuerstein, Georg "The Philosophy of Classical Yoga").



Vyāsa — Yoga-Bhāṣya (s. V.)
 
kleśa-hetukāḥ karmāśaya-pracaya-kṣetrī-bhūtāḥ kliṣṭāḥ |

Los negativos (kliṣṭa) son aquellos (procesos) causados por los obstáculos al conocimiento o causas de aflicción (kleśas) y son la fuente del karma acumulado en forma de impresiones latentes.
 

khyāti-viṣayā guṇādhikāra-virodhinyo’kliṣṭāḥ |

(Por otro lado,) otros (vṛttis) son positivos (akliṣṭa) y tienen que ver con la iluminación discriminativa (khyāti), oponiéndose a la actividad de los constituyentes fundamentales de la naturaleza (guṇas).

—Las actividades mentales provocan sufrimiento cuando nos apartan del estado de yoga. Reducen el sufrimiento cuando nos conducen más cerca de tal estado. Por tanto, las actividades mentales no se deberían considerar como malas o buenas en sí mismas (Bouanchaud, Bernard "The essence of Yoga").
 

kliṣṭa-pravāha-patitā apy akliṣṭāḥ |

Algunos procesos positivos (akliṣṭa) pueden encontrarse dentro del flujo de los negativos (kliṣṭa).
 

kliṣṭa-cchadreṣv apy akliṣṭā bhavanti |

Es decir, en medio de los procesos negativos, los hay positivos.


akliṣṭa-cchidreṣu kliṣṭā iti |

Así pues, en los intervalos de procesos negativos (kliṣṭa), pueden surgir procesos positivos (akliṣṭa).

—Las vṛttis de citta casi nunca aparecen puras (akliṣṭa) ante ātman-yo sino que aparecen teñidas (kliṣṭa) por las afecciones de ahaṃkāra en virtud de los cinco kleśas. Quiere esto decir que las representaciones no son casi nunca puras, carentes de un sentimiento inherente o kleśas, sino representaciones unidas a una o varias de estas afecciones "ego-istas". Cuando las vṛttis se producen puras, es decir, sin kleśas, entonces estamos ante el samādhi; pero en la mayoría de los casos, las vṛttis aparecen unidas a algunas de estas afecciones o sentimientos del ego, que pueden ser positivas o negativas, aunque el efecto de dolor o servidumbre es el mismo (Ballesteros Arranz, Ernesto "Yogasutras de Patañjali").

—Probablemente, las cinco fluctuaciones pueden ser tanto kliṣṭa como akliṣṭa. Pues, teóricamente al menos, se puede suponer una situación en la que un particular concepto erróneo podría ser beneficioso para la práctica del yoga y, de esta forma, pertenecer a la categoría akliṣṭa. Incluso el sueño podría ser considerado como una función positiva si, por ejemplo, una determinada ensoñación sirviese para activar la meditación (I.38) (Feuerstein, Georg "The Yoga-Sūtra of Patañjali").

 
tathājātīyakāḥ saṃskārā vṛttibhir eva kriyate,

Las impresiones latentes (saṃskāras) producidas tanto por procesos (mentales) positivos como negativos son causa de nuevos procesos.

—Las vṛttis producen en citta unas huellas, saṃskāras, que a su vez son las semillas de los futuros pensamientos. Estos saṃskāras son el karma acumulado en forma de semillas, que va dando sus frutos a su debido tiempo, de modo que las vṛttis producen saṃskāras, y los saṃskāras vuelven a producir vṛttis, que a su vez producen nuevos saṃskāras en una rueda kármica sin fin (Ballesteros Arranz, Ernesto "Yogasutras de Patañjali").

—Por causa de las tendencias que llevamos en nosotros (saṃskāras), guardamos buena memoria de las experiencias pasadas y agradables; así que, cuando somos incapaces de tener las mismas satisfacciones que antes, sufrimos. De este modo es frecuente la interferencia de los sentidos en nuestras responsabilidades. Es evidente que los placeres de los sentidos nos atan a lo que no es permanente, sino que cambia sin cesar. Por esto, aunque sea exacto decir que a veces gozamos a través de los sentidos (y ésta es la razón de la existencia del placer), es ilusorio suponer que esos placeres representan la felicidad permanente que debemos buscar (Desikachar, TKV "Viniyoga").
 

saṃskāraiś caiva vṛttaya iti |

Por tanto (mientras no se alcance el estado de inhibición), la rueda de la actividad mental (vṛttis) y sus huellas sutiles (saṃskāras) girará sin parar.

—La paradoja es que se nos dice que el objetivo del yoga es el cese de los procesos mentales, pero al mismo tiempo la concentración y la meditación son actividades mentales. Por lo tanto, ¿cómo es posible eliminar los procesos mentales con la propia mente? De hecho, en la mayor parte de las escuelas que buscan la liberación de un alma o espíritu de cualquier tipo de contingencia o atadura, existe siempre una paradoja básica que consiste en que el mismo camino de liberación acaba siendo una contingencia o atadura. Así, según el vedānta debemos liberarnos de la ilusión de la dualidad, pero para hacerlo tenemos que seguir una disciplina de variables dualistas. Para el budismo el yo no existe, sin embargo existe una disciplina ética cuyo objeto es purificar este yo inexistente; y para mucha escuelas, como el mismo sāṃkhya-yoga, hay que liberar una conciencia o espíritu que en realidad ¡nunca ha estado esclavizado! (Pujol, Oscar "Yogasūtra", pág. 62-63).
 

evaṃ vṛtti-saṃskāra-cakram aniśam āvartate |

Actuando así, sabiamente, (la mente) se libera de este condicionamiento, esto es, se libera de la semilla de las perturbaciones.
 

tad evaṃ-bhūtaṃ cittam avasitādhikāram ātma-kalpena vyavatiṣṭhate pralayaṃ vā gacchatīti ||5||

Entonces, reside en sí misma, permanece en su pura existencia, o de nuevo se reabsorbe en su origen.

19 jun. 2017

"Mi padre me transmitió su energía". Entrevista con Saraswathi Jois





Entrevista con Saraswathi Jois (Hija de Sri K Pattabhi Jois)
Fuente: yogaenred.com 


Es la hija de Sri K. Pattabhi Jois, propulsor del Ashtanga Yoga. Nacida en 1941, fue la primera mujer en ser aceptada en el Sanskrit College de Mysore.





Enseña Ashtanga Yoga Vinyasa desde el año 1971, y sus hijos son Sharmila y Sharath Jois. Es una entrevista de Anna Costanza.


Anna Costanza: Antes de todo muchísimas gracias por recibirme y conceder esta entrevista para la revista digital YogaenRed, punto de encuentro de la comunidad de Yoga en España. El objetivo de mis preguntas es dar a conocer quien es Usted y cual es el trabajo que hace. Podemos empezar con que nos contase un poquito de su biografía.

Saraswathi Jois: Sí, claro. Nací en Mysore y todavía sigo aquí… (risas). Empecé a practicar yoga ásanas con 10 años y practiqué de forma continuada hasta los 22. Cuando era pequeña era muy flexible y mi padre me hacía hacer demostraciones de ásanas mientras él explicaba sus beneficios. Para mí era un poco como hacer circo.

Desde que era muy joven mi padre me enseñó cómo enseñar y ajustar a los demás. Cuando me casé, según la costumbre aquí en la India, me fui a vivir a la ciudad de mi marido durante cuatro o cinco años, allí daba clase a niños.
Tengo dos hijos, Sharmila y Sharath.

Cuando me quedé embarazada de Sharath volví a Mysore, al barrio de Lakshmipuram, a la casa de mis padres ya que mi marido viajaba mucho por su trabajo. Cada seis meses, una mudanza. Tanto viajar no me parecía bueno para la educación de mis hijos y mis padres me convencieron para volver a vivir con ellos.

Me quedé durante 14 años y después construí mi propia casa en otro barrio de Mysore (Gokulam), con la condición de volver con los padres después de que mi hija mayor se casara, ¡pero nunca lo hice! (risas). Desde siempre me gustó ser independiente, tener mi propia casa. Solo volví a la casa de mis padres cuando murió mi madre en 1997, para poder cuidar de mi padre; primero en Lakshmipuram, luego en Gokulam.

Cuando nos mudamos a Gokulam vivíamos en la casa donde ahora está la tienda de productos Jois. Allí nos quedamos hasta que mi padre construyó la Shala grande en 2002 (actual KPJAYI) y arriba la vivienda familiar.

Empecé a enseñar en Lakshmipuram cuando nació Sharath, primero solo a mujeres y luego a los alumnos de mi padre, mientras él viajaba en el extranjero. Llevo enseñando casi 47 años.


¿Cómo ha evolucionado el Instituto desde de la muerte de Guruji?

El Instituto no ha cambiado, sigue igual. Yo he estado enseñando siempre de forma independiente durante 44 años. Después de la muerte de mi padre, al terminar con mis clases en la Shala pequeña venía aquí a la Shala grande a ayudar a Sharath, pero ahora tengo demasiados alumnos y ya no me es posible venir aquí a ayudar.

A partir de este año usted ha concedido la primera autorización oficial para enseñar Ashtanga Yoga según la tradición de Pattabhi Jois. ¿Nos quiere hablar sobre eso?

Eso es algo que llevaba queriendo hacer desde mucho tiempo. Finalmente creo que mis alumnos desean recibir de mis manos una autorización para enseñar, sobre todo los estudiantes más antiguos. Por eso he empezado este año el proceso de autorización, también porque me estoy haciendo mayor (risas).


¿Con que edad y hasta cuando se puede practicar el Ashtanga Yoga Vinyasa?



Los niños pueden empezar a partir de los 10 años, pero a partir de los 15 años es cuando empiezan a entender la práctica. El Ashtanga yoga se puede practicar toda la vida. Hasta una cierta edad se pueden hacer todas las series: Primera, Intermedia, Avanzadas, pero después de los 50-55 años puede que solo hacer Primera serie sea suficiente. Depende del estado de la persona, si está fuerte puede seguir sin problemas. Para la mujer puede ser distinto. Después de los 55 años Primera serie e Intermedia puede que sean suficientes. Eso es debido a los cambios fisiológicos de la mujer.


¿Todas las Series son aptas para la mujer como para el hombre?


Sí, pero algunas posturas en las Series Avanzadas no son aptas para las mujeres.



¿Cómo se procede con las personas que empiezan a practicar en edad avanzada?


Creo que dominar Primera Serie puede ser suficiente (risas).


¿Y para las embarazadas?


Como cada embarazo es diferente en cada mujer, recomiendo no practicar los primeros tres meses, en general. Primero es conveniente confirmar la salud de la mujer y del bebé en el primer trimestre, luego se puede mantener la práctica sin variantes unos días hasta cumplir el cuarto o quinto mes de embarazo. A partir de ese momento se deberían empezar a saltar algunas posturas. Algunas de las posturas de la Primera Serie son buenísimas para el embarazo: Baddhakonásana, Upavistakonásana por ejemplo. Es importante adaptar la práctica y seguir practicando durante el embarazo. Después de dar a luz es conveniente esperar tres meses antes de retomar la práctica.

Durante la menstruación recomiendo descanso absoluto de la práctica. Esto es muy importante para la salud de la mujer. Después del periodo el cuerpo está en la condición perfecta de salud, pero durante es necesario descansar.


¿Cuánto es importante la recitación de mantras y el estudio de textos como los Yoga Sutras, la Guita o las Upanishads?


Patañjali es el gurú supremo del Yoga. Antes de comenzar la práctica recitamos al gurú, demostrando nuestra gratitud y respeto. Eso es muy importante.

La recitación de mantras es muy importante para la paz y la claridad mental. Después de la práctica de yoga asanas deberías sentarte media hora y recitar mantras. Da igual a qué Dios, el que te guste más, pero siéntate y recita cada día, tu mente se renovará. Para el estudio y recitación correcta de los textos como la Guita es necesario conocer la lengua sánscrita. Hay muchas traducciones en distintos idiomas, pero si conoces el sánscrito, mejor.

¿Por qué durante las giras en el extranjero solo imparte clases guiadas?


Es necesario enseñar el método correcto con el conteo de los vinyasas, el pranayama y los mantras que recitamos al final de la clase. Hay muchas personas que no conocen correctamente las posturas, la respiración, etc., por eso hago clases guiadas.


Usted enseña cada mañana desde las 04:00 hasta pasadas las 10:00. ¡Son muchas horas seguidas! Usted está siempre de buen humor, con una sonrisa para todo el mundo. ¿Cómo lo hace?


(Se ríe) Mi padre me transmitió esa energía. En la shala nunca me canso.
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