31 oct. 2013

Antar Mouna: práctica del silencio interior. Por Swami Paramahansa Satyananda

Paz, felicidad, armonía. ¿Quién es capaz de experimentar estos estados?
Mucha gente en estos días se encuentra luchando con su propia mente. Influenciados por sus propios condicionantes, y descontrolados por las presiones del día a día, viviendo en una sociedad actual estresante, se encuentran llenos de tensiones mentales, que se manifiestan como: ansiedad, nerviosismo, culpabilidad, pérdida de la auto-estima, soledad, miedos, obsesiones y fobias.

Algunos se vuelcan en las drogas y el alcohol como un medio de escape y consuelo temporal. Otros se alistan a la costosa ayuda de psiquiatras y psicoterapeutas para intentar hacer frente a esto.

Todos buscan una manera de cambio, un pequeño alivio para los conflictos y desórdenes internos, deseando sentirse a gusto consigo mismos, o al menos experimentar, si no paz, un poco de tranquilidad y satisfacción.

Aquellos que son los suficientemente afortunados, pueden sorprenderse al aprender una excelente práctica de meditación sistemática, conocida como antar mouna, que les ayudarán a liberarse de estas opresivas tensiones mentales y volverse sus propios psicoterapeutas en el proceso.

Antar significa interior, mouna significa silencio. Antar mouna es una técnica de alcanzar pratyahara (retiro de la mente de la percepción de los objetos), el quinto estado de raja yoga, y en su forma más completa puede conducir a dharana y dhyana. Antar mouna es también una parte fundamental de la práctica budista conocida como vipássana, usada de manera modificada.

PURGAR LA MENTE

Generalmente tendemos a admitir "buenos" pensamientos para que surja la percepción consciente.; aceptamos y disfrutamos de las cosas placenteras. Cuando surge un recuerdo desagradable, doloroso o "malo" tratamos de devolverlo rápidamente a los niveles subconscientes de la mente. Esto es una supresión y todos lo hacemos. A menudo estamos condicionados a hacerlo de pequeños. Pero la supresión no es definitivamente la respuesta. Cada simple pensamiento suprimido que permanece inexpresado causa un bloqueo en el libre fluir de la mente. Los pensamientos y experiencias permanecen sumergidos en el dominio subconsciente de la mente en forma de semilla, causando dolor, infelicidad y frustración en la vida. Estas impresiones sutiles se conocen como samskaras. Aún sin darnos cuenta construimos un vasto acumulo de pensamientos suprimidos, los que causan mucha tensión y perturbaciones en la mente y personalidad sin causa aparente.

Para encontrar felicidad duradera o paz mental, estas impresiones mentales tienen que ser arrancadas. Puede compararse con la jardinería. Quitamos las malas hierbas de la mente. Si sólo rompemos la superficie, aunque hay un alivio temporal, la cizaña volverá. De este modo, cuando cavamos profundamente y quitamos la raíz de la mala hierba, ésta pierde el sostén y puede ser arrancada completamente. Si dejamos encono en la mente, estas impresiones mentales negativas envenenan la psiquis y nos llevan a la irritabilidad, agresiones, angustia, depresiones inespecíficas, tendencia a la preocupación, ser miedos sin razón, y cansancio permanente. Esto afecta a todas nuestras interacciones en la vida y disminuye nuestra habilidad para ser eficientes, creativos y dinámicos en cualquier nivel de nuestras vidas.

Antar mouna nos capacita para agotar estos pensamientos no deseados; nos proporciona un medio para purgar la mente. Una vez que estas tensiones mentales empiezan a ser liberadas, podemos experimentar oleadas de energía e inspiración y la vida comienza a tomar una nueva dimensión. De la misma
manera que limpiamos nuestras habitaciones y nuestro cuerpo físico cada día, debemos también desarrollar el hábito de limpiar la mente cada día para prevenir la acumulación de más escoria y basura mental. De modo que es muy necesario repetir este proceso en una base consistente y regular.

La práctica de antar mouna se divide en seis etapas: para la mayoría de la gente, los tres primeros dan mucho para trabajar, y para conseguir pleno beneficio, debe dedicarse una considerable cantidad de tiempo practicando y perfeccionándolos antes de intentar pasar a niveles más avanzados, que sólo se
mencionarán brevemente aquí.

ETAPA 1: Conciencia de las percepciones sensoriales externas 

La etapa 1 de antar mouna se refiere a las percepciones sensoriales de los estímulos externos. La atención está conscientemente dirigida a detectar cualquier olor cercano, luego a enfocar el sentido del gusto, a observar las sensaciones del tacto, cuerpo contra el suelo, ropas o aire en contacto con la
piel, luego llevar la conciencia a todos los distintos sonidos asequibles alrededor sin analizarlos ni
nombrarlos, simplemente atestiguando la calidad de los sonidos. Sabemos que esta es una técnica de pratyahara, de modo que la exteriorización de la conciencia puede parecer una paradoja en principio. ¿Por qué hacemos esto? Porque si intentamos interiorizar nuestra conciencia directamente, ¿qué ocurre? Instantáneamente la mente mono salta y se vuelve distraída por los sonidos externos, olores y el sentido del tacto etc. De esta forma, primeramente tiene que haber una total expansión de la conciencia a todos los estímulos sensoriales.

Tenemos que saber cuáles son y cómo nos afectan, o cómo reaccionamos a ellos. Tres factores están implicados (1) el objeto externo de percepción (olor, sabor, sonido, vista y tacto); (2) los órganos externos de percepción (los jnanendriyas: piel, nariz, orejas, ojos y lengua), y (3) el perceptor interno - la conciencia testigo - la cual sabe que estamos observando; "Sé que estoy escuchando los sonidos externos y sé que sé" es la forma que puede tomar esta conciencia.

Es como un producto de la etapa 1 que surge la conciencia de todas las percepciones sensoriales, permitiendo al sentido del oído que se convierta en un radar, por ejemplo, recogiendo tanto los sonidos más sutiles como los más groseros, capacitándonos a ser más conscientes de los sonidos en la vida diaria.
De modo que el propósito actual de esta etapa es reducir la influencia de las impresiones externas sobre nuestra percepción. Es una forma de familiarizarse a descartar. La percepción consciente e intencionada del mundo externo automáticamente lleva al desinterés. La mente se aburre teniendo que chequear todas las posibles distracciones y así cesa de estar preocupada o interesada por este entorno. Desarrollamos la capacidad de permanecer centrados, desapegados, completamente despreocupados y
desafectados de todo lo que ocurre a nuestro alrededor. Así, la etapa 1 induce al primer nivel de pratyahara, disociación de lossentidos del mundo exterior, lo que nos prepara para entrar para la segunda fase.

ETAPA 2: Conciencia del proceso de los pensamientos espontáneos 

En la etapa 2 de antar mouna abandonamos el mundo exterior para trabajar con la mente. Nos sentamos de un modo relajado y comenzamos a observar la pantalla mental en frente a nuestros ojos cerrados. La meta es visualizar y agotar los samskaras, los pensamientos negativos, las experiencias, fobias, viejas memorias, emociones y temores. por ejemplo los escombros inútiles, que afloran del subconsciente. La práctica regular de esta etapa limpia la mente de vieja escoria y previene la acumulación de más basura.

La etapa 2 tiene tres requisitos: El primero es permitir a la mente total libertad para pensar cualquier cosa, sin ninguna restricción. Dejando a los pensamientos burbujear espontáneamente a la superficie, siendo consciente de todas las emociones o sentimientos correspondientes, especialmente miedo, pánico, codicia, lujuria, culpa, odio, o ira. No deberá haber control, juicio o crítica de ningún pensamiento - ya sean respecto a trabajo, casa, sexo, amigos, enemigos, gustos, disgustos; triviales o sublimes, absolutamente bellos o violentamente asesinos. Algunos estarán conectados, otros serán casuales. Algunas veces será un torrente de pensamientos, y otras será un goteo. No importa, lo importante es el segundo requisito que es el mantenernos absolutamente con la atención vigilante al  proceso de pensamientos espontáneos.

Apuntando constantemente a desarrollar nuestra capacidad de testigo, tal como si estuviésemos viendo una pantalla de TV o un video, como un observador no involucrado o un espectador viendo una serie de imágenes, pensamientos y acontecimientos con frialdad.

Durante la práctica de la etapa 2, comenzamos a observar las diferentes tendencias de la mente. Viendo cómo suprimimos. Cuando lo hacemos, podemos estar seguros que el pensamiento o la impresión volverá a surgir con más fuerza aún en otro momento (es como empujar un juguete de goma bajo el agua). Siendo testigos de cómo nos aferramos a otros pensamientos, descubriendo cuán fácilmente nos perdemos a nosotros mismos en nuestros propios procesos mentales, observando que tal vez tenemos algunos patrones de pensamientos repetitivos. La mente puede ser extremadamente tramposa. Le encanta una buena película dolorosa, por ejemplo, y puede tender a repetir un "video" particularmente
traumático, una y otra vez, sabiendo que obtendrá una buena reacción emocional una y otra vez. Observando el juego de la mente con la actitud de un testigo, estos pensamientos comienzan a perder su fuerza emocional y aún las experiencias más dolorosas pueden ser gradualmente erradicadas.

Después de algún tiempo en esta etapa, dejando que la mente se exprese libremente, que el torrente de burbujas comience a diluirse un poco. La mente comienza a aquietarse. Esto no debería confundirse con otro silencio, o dormirse que a veces ocurre a menudo, especialmente a los principiantes. La tendencia a dormirse cuando se practica antar mouna es la clásica forma de la mente de suprimir algo que no quiere confrontar.

Es como si la mente reconociera que algo distinto está ocurriendo, que estás tomando el control formulando la pregunta: "Qué estoy pensando ahora?" y repentinamente la mente se aquieta. ¡No hay más pensamientos! No cometas la tontería de creer que esto es la iluminación, es más bien otra forma de supresión sutil. Sólo espera pacientemente por un rato, imagínate que estás mirando a una calle vacía y enseguida la charla continuará!

El tercer requisito es coraje, apertura y honestidad, porque las partes ocultas y profundas de nuestra personalidad serán reveladas en nuestro antar mouna. 
Esto será alguna bella y encantadora parte de nosotros mismos que estaba adormecida o tal vez algún horrible lado oscuro que tiene igualmente que estar oculto. Aprendemos a entender la naturaleza de nuestra mente y sus múltiples actividades, a reconciliarnos y ser conscientes y observar nuestras reacciones emocionales a los diferentes pensamientos.

Este proceso nos capacita a aceptarnos totalmente a nosotros mismos, no como nos gustaría ser, sino como realmente somos.

ETAPA 3: Creación y eliminación de pensamientos

En la etapa 3 de antar mouna creamos y desechamos pensamientos a volición. Es lo opuesto a la etapa 2. Aquí no se permiten los pensamientos espontáneos. Más bien un tema particular o un pensamiento se elige a propósito, luego se reflexiona en alguna tiempo, generando tantos pensamientos conectados como sea posible, relacionados sólo con ése tema. Observando la cuestión desde todos los ángulos, meditando en ella, si otra persona está involucrada, considerando cosas desde su punto de vista y así. Después de algunos minutos, este tema o pensamiento se arroja rápidamente de la mente, como un director de cine que da la orden de "corten" cuando se finaliza una escena, y se elige otro tema. Esto puede repetirse varias veces, eligiendo una cuestión diferente cada vez. Al practicante se le pedirá elegir temas y cuestiones difíciles, confrontados o negativos, más que temas intrascendentes que tenderían a ser una pérdida de tiempo.

En la etapa 3 es realmente posible trabajar un nivel psicoterapéutico. Aunque la etapa 2 ayuda a remover tensiones mentales, permitiendo irrumpir sin inhibiciones, muchos de éstos pensamientos subconscientes están profundamente enclavados en regiones normalmente inaccesibles de la mente, fijados firmemente y arraigados a través de la supresión habitual, y de esta manera no necesariamente surgirán de manera espontánea.

En la etapa 3 los pensamientos planteados provocarán una serie de pensamientos asociados. Estos pensamientos creados conscientemente atraen e incitan memorias y pensamientos más profundos. La analogía es la de pescar. La mente muerde el cebo con un pensamiento. El cebo se pone en el agua
(la mente subconsciente) y atrae a otros peces (las impresiones y pensamientos sub e inconscientes profundamente enclavados) los cuales son cogidos, atraídos y luego abandonados. Esto libera nudos y bloqueos psico-neuronales. Como estas memorias y pensamientos se confrontan, pierden su peso y fuerza emocional, lo que nos lleva a un mejor entendimiento de nosotros mismos, claridad y poderosa salud interior.

 Paramahansa Satyananda


ETAPAS 4, 5 y 6

Estas etapas están en un nivel mucho más avanzados y sería una pérdida de tiempo intentar abordarlas si las tres primeras no han sido practicadas exhaustivamente primero. La etapa 4, conciencia y desecho de pensamientos espontáneos es un refinamiento de las etapas anteriores. Para entonces mucha negatividad y muchos pensamientos perturbadores deberán ser aclarados. La mente está más calmada en esta etapa. Los pensamientos serán de otra cualidad, surgiendo de un espacio más sutil y profundo. 

Una nueva dimensión de uno mismo puede indicarse o revelarse aquí, el nivel psíquico. Uno no debería aferrarse a lo que surge. Se requiere desapego para no volverse distraído. Cuando uno se introduce en un territorio desconocido, el testigo debe ser fuerte. Gradualmente la mente se vuelve más refinada y lúcida.

En la etapa 5 la intención es crear un estado de ausencia de pensamientos. No pensamientos, la mente tiene que volverse en blanco manteniendo el estado de alerta y de conciencia. Es como un vacío mental, pero no es dormir. Es shoonya. Esta etapa conduce a antar mouna actual y, aunque espontáneamente, debería surgir como resultado de haber practicado y perfeccionado las etapas previas. A veces tiene lugar una supresión aquí, pero los pensamientos se han tornado más bien insignificantes. Cuando la etapa 5 es fácil, entonces se indica pasar a la etapa 6, de otra manera la mente puede caer en laya, inconsciencias o sueño.

La etapa 6 es conciencia del símbolo psíquico. Aquí se requiere la conciencia permanente del símbolo psíquico para no ser arrastrado por otro escenario psíquico. En esta etapa uno puede deslizarse hacia el estado de dharana y aún a dhyana.

BENEFICIOS DE ANTAR MOUNA

Antar mouna es una herramienta psíquica muy poderosa con la que aprendemos a entender y a familiarizarnos con la mente, sus tendencias y reacciones surgen debido a los pensamientos. Nos capacita para entrenar la mente, a que se focalice solo en un punto, algo que nos cuesta mucho a la mayoría de nosotros. Y lo más importante, podemos aprender a desarrollar y fortalecer el drashta o testigo, el observador de todo lo que ocurre. Esto permite surgir tensiones profundamente arraigadas,
memorias dolorosas largamente olvidadas, miedos, odios y fobias, de una forma relativamente controlada y ser erradicadas. La práctica provee una base para aclarar todos los desechos y desperdicios - es una manera mental de shankhaprakshalana.

Antar mouna está especialmente diseñada para erradicar el ruido mental e inducir a un estado de paz, tranquilidad, concentración y calma mental.

También podemos considerar a antar mouna como una herramienta para pasar de la oscuridad de un
estado de conciencia retraído a la luz de una conciencia expandida. De esta manera podemos transformar nuestra negatividad. Desde ese estado de ignorancia o negatividad podemos eventualmente arribar a un punto meditativo, una postura neutral de no acción, no compromiso, sólo ser. Esto conduce automáticamente a la quietud y la calma mental, en contraste con nuestro estado mental oscilante o vikshipta.

PRÁCTICA EN LA VIDA DIARIA

Antar mouna no debe considerarse como una práctica pasiva estando sentado. Las etapas 1 y 2 son prácticas activas que uno puede intentar incorporar en cada situación de la vida diaria. Antar mouna es una de las herramientas más útiles para aprender acerca de ti mismo, tus lados más ocultos, tu mente y ver cómo reaccionamos en las situaciones cotidianas, de una forma clara y honesta. Practica la etapa 1 la próxima vez que entres a una bulliciosa y ruidosa estación de tren, mientras comes tu comida, mientras te vistes. Practica la etapa 2 diariamente, a menudo, en cualquier situación reflexionando repetidamente en la pregunta ¿qué estoy pensando ahora? ¿Qué está ocurriendo en mi esfera mental o emocional?

Siendo consciente de lo que está ocurriendo, sin identificarte con ello. Recuérdate a ti mismo, "No soy estos pensamientos, no soy estas emociones, soy el observador". De esta forma, el proceso de testigo comienza a ser un hecho automático que te muestra quién eres, qué estás haciendo aquí, hacia dónde vas, cómo realizar tu potencial y desarrollar verdadera paz mental.

Fuente: revista "Vishuddhi"

27 oct. 2013

Conferencias con Sharath Jois III: acerca de la respiración

Pregunta a SHARATH : ¿Porque durante la práctica llamas a la respiración ‘free breathing’ respiración libre?


Respuesta: Porque no es Ujjayi, porque Ujjayi es una respiración con Kumbaka (retención de aire), durante la practica de asanas no se practica kumbaka, retenciones, es simplemente respirar.

Pregunta: ¿Si respiras correctamente es más profundo o más libre?

Respuesta: Cuando eres nuevo y haces las posturas no se respira correctamente, eso se aprende día a día, mes a mes, al principio es un esfuerzo considerable practicar bien los saludos al sol ‘surya namaskar’, a mucha gente le toma realizar tres inhalaciones y tres exhalaciones para la subida de brazos en el primer movimiento, sus pulmones no están listos, no están afinados, no están sincronizados con las asanas. La práctica debería de ser muy consciente, prestar atención a cada respiración, ya que la respiración en esta práctica es vital, es la clave, cada día presta atención a tu respiración, sincronízala con tu movimiento del asana. El ritmo respiratorio correcto llegara gradualmente y te ayudara a pasar al siguiente nivel o miembro descrito por Patanjali ‘pranayama’ (o control de la energía vital por la respiración) llegara poco a poco de manera natural, respirar libremente ‘free breathing’ y se unirá a tu practica.

La respiración es ‘free breathing’ respirar libre y con sonido profundo. Tiene que ser una respiración controlada con la misma duración e intensidad en la inhalación y exhalación, la inhalación y exhalación por lo tanto también de la misma duración en tiempo, el mismo sonido, en un ciclo muy suave.
Ujjayi lleva consigo la restricción de la entrada y salida del aire cerrando un poco la garganta, así se crea calor y sonido. Además crea también mas fuego interno ‘agni’ muy beneficioso para eliminar enfermedades, pero durante la práctica de asanas no debes cerrar la garganta, simplemente respira y que fluya. Ejerciendo algo de presión en tu respiración como si fueras una aspiradora elimina cualquier enfermedad, pero no durante la práctica de asanas, ya que ujjayi lleva consigo la retención de aire o kumbaka.
Si practicas los ejercicios de pranayama correctamente eliminaras enfermedades, practicando pranayama incorrectamente las aumentaras. Los Yoga Sutras de Patanjali dicen: ‘Una vez perfeccionadas las asanas, podrás perfeccionar el control de la respiracion o pranayama’.
Hay muchos centros de yoga hoy en día llevados por el puro marketing comercial que anuncian en 15 días o en 1 mes, te titulamos con clases de ‘yamas, niyamas, asanas, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi’ los 8 miembros o pasos necesarios para llegar al estado de autorealización, te daremos un diploma al final del curso.
¿Cómo es posible que anuncien algo así? que prometan algo así. Es ya muy difícil decir si estas haciendo mal algún ejercicio de pranayama, porque no estamos en una clase de pranayama, y no te podría decir sin verte ni escucharte que es lo que haces mal.

A continuación les comparto también un video de Sharath acerca de los pranayamas:

21 oct. 2013

Conferencias con Sharath Jois II



Mucha gente de Occidente, piensa que Yoga es un proceso rápido, que vas a un sitio y sales con una titulación, haces un curso de un mes y ya te dan una titulación. Muchos también me preguntan, pero porque en Ashtanga Yoga se hacen tantas posturas, ¿cual es la necesidad?.










La razón es simple para alcanzar algo, se necesita esfuerzo, si el camino es fácil, se pierde el interés. Por eso en Ashtanga cuesta avanzar, hay muchas asanas, algunas difíciles, otras veces nos duele el cuerpo, es este esfuerzo que estamos poniendo en nuestra practica el que nos ayuda a crecer a avanzar. Como dice un sutra famoso ‘NO PAIN NO GAIN’ (sin dolor no hay beneficio). Cuando estas en una postura, tienes que profundizar en ella, sentirla, sentir tu cuerpo adaptandose a ella.



El primer paso o miembro de los Yoga Sutras de Patanjali son las Asanas, ¿porque? porque con las asanas empezamos a conocer nuestro cuerpo, nuestras limitaciones, es la primera puerta en el camino hacia Samadhi. Las asanas son el primer paso, porque para poder alcanzar estados cómodos de concentración primero (Dharana) y luego de meditación (Dhyana) se necesita estar cómodo y estable en la postura. Con la practica diaria de asanas, vamos a mantenernos sanos, fuertes, con una mejor postura corporal, que sin duda alguna nos ayudara para cuando nos sentemos y queramos meditar. Si estamos enfermos, si no nos podemos mantener erguidos, si no paramos de toser, no vamos a poder meditar. Las asanas purifican el cuerpo, lo mantienen fuerte, elástico, y nuestro cuerpo se convertirá en nuestro asiento para la meditación. 




Ashtanga Yoga es muy difícil, no es un proceso fácil, porque ademas es un modo de vida, se convierte en una filosófia de vida, las Asanas son el primer paso, para avanzar en la practica, ademas se necesita crear una disciplina, SADHANA, una disciplina diaria de practica, de conocer a tu cuerpo, de esforzarse por avanzar, por llegar a estar cómodo en la postura. Ashtanga Yoga no es hacer saltos atrás o hacia delante alucinantes, tampoco es llegar a ponerse el pie detrás de la cabeza, eso es solo una parte mínima de Ashtanga Yoga, es solo su parte física o practica de Asanas. 



En Ashtanga Yoga hay 8 miembros que el alumno debe de seguir, para ir purificandose, no solamente físicamente con la practica de asanas, pero también mentalmente, para poder entrar en estados avanzados de meditación y quizás algún día alcanzar Samadhi. Si el proceso hasta Samadhi fuera sencillo, ninguno de nosotros estaría aquí en este momento. Pero para mantener la mente en calma, para mantener el cuerpo sano se necesita una practica diaria de asanas, estar con un buen profesor que nos guie. 



Ashtanga Yoga requiere las 3 D, ‘dedicación, disciplina y devoción’ que equivale a tener una Sadhana diaria. 



¿es necesario ser vegetariano para practicar Ashtanga Yoga?, si quieres avanzar en los 8 miembros expuestos por Patanjali si, lo necesitas, porque uno de ellos es Ahimsa no dañar ni maltratar a nada ni a nadie, con ello a los animales. Aquí en India es fácil ser vegetariano, es parte de nuestra cultura, en mi familia como eran Brahmins debían ser vegetariano y nunca hemos comido nada de carne, pescado ni huevos. Entiendo que para vosotros que venís de Occidente, es difícil ser vegetarianos porque vuestra cultura come carne. Si pienso que a medida que os involucréis mas en Ashtanga Yoga, si queréis avanzar mas alla de la pura practica física de Asanas, entonces si debes de ser vegetariano, es parte de la filosofía, y no lo hagas de un día para otro, hazlo gradualmente, poco a poco, permite que tu cuerpo se vaya acostumbrando. 



¿Hasta cuando podemos practicar Ashtanga Yoga? Ashtanga Yoga lo tienes que practicar hasta el ultimo suspiro de tu vida, evidentemente cuando te haces muy mayor, dejaras de hacer la primera serie por completo, quizás te basten lo saludos al sol, sentarte en loto, eso dependerá de tu salud, pero lo que si que podrás seguir practicando al 100% son los otros miembros descritos por Patanjali, Pranayama, Yama, Niyama, Parthyahara, Dharana y Dhyana. 



En Ashtanga Yoga, no se puede llegar y querer alcanzar todo el primer día, Ashtanga es un esfuerzo constante, es llegar a tu crecimiento personal, intentando alcanzar la Autorealización. Es ir poco a poco, paso a paso, con constancia y disciplina, así enseñamos Ashtanga Yoga en KPJAYI, paso a paso, asana a asana. En Occidente queréis todo ya, ahora, quiero hacer toda la serie ahora, y no es posible, es un proceso gradual, que necesita ser guiado por un profesor bien formado. 



Mi abuelo Sri K Pattabhi Jois fue el gran difusor de Ashtanga Yoga en Occidente, antes de el, Ashtanga Yoga era apenas conocido, el abrió una pequeña ‘Shala’ en Lakshimipuram (barrio de Mysore) que se llamaba ‘Ashtanga Yoga Nilayam’ años mas tarde, a medida que se fue asentando, abrió otra algo mas grande que se llamo ‘Ashtanga Yoga Research Institute’. ¿Porque Research, porque Investigación?, simplemente porque Ashtanga Yoga es un proceso de Investigación, no en un laboratorio ni oficina, si no que el laboratorio es nuestro propio cuerpo, nuestra propia mente. Nosotros con la practica vamos investigando en nosotros mismos, nos vamos estudiando, vamos aprendiendo de nuestro cuerpo, de nuestra mente que son nuestros laboratorios, y esa investigación es larga, requiere como he dicho un gran esfuerzo, no sucede de un día para otro. 



Gracias a mi abuelo, ahora Ashtanga Yoga se conoce en todo el mundo, por eso vosotros estáis aquí, sois mas extranjeros que Hindus, porque a vosotros os atrae nuestra cultura, nuestras películas, así como a los Hindus les atrae hollywood, y lo que significa Occidente. También por vuestra cultura necesitáis o buscáis mas yoga, en India no se necesita tanto, porque la familia es un vinculo muy fuerte, vosotros a los 18 años en muchos países os vais de casa y apenas tenéis contacto con vuestros padres, aquí en India yo casi sigo viviendo con mi madre, me gusta occidente, es interesante, tiene cosas buenas, pero me gusta vivir en India, en Mysore, en Gokulam, en mi calle, vosotros cambias mas, estáis mas solos, quizás por eso vuestra búsqueda os lleva a yoga.

17 oct. 2013

El desarrollo de la consciencia. Por Swami Chidananda

Swami Chidananda en Ardha Matsyendrasana
Extracto del libro "Conversaciones con Yoguis" de Ramiro Calle.


Ramiro Calle: Como usted sabe, la psicología occidental distingue entre el subconsciente y la consciencia. La psicología hindú, por su parte, también observa estos dos estratos mentales, pero además señala un tercero, la supraconsciencia, y se interesa profundamente en él. ¿Podría ofrecerme su opinión sobre este estado superior que podemos denominar como superconsciencia o supraconsciencia?

Swami Chidananda: Existen, por supuesto, el subconsciente y el consciente en el ser humano; pero además también existe la supraconsciencia, que trasciende los límites de lo consciente. La supraconsciencia pertenece al individuo, es algo que está en él. La experiencia de los iluminados ha permitido saber con certeza que hay un plano de consciencia más allá de la consciencia ordinaria y el subconsciente. Ese plano de consciencia superior es eterno, inmutable e indestructible. Forma parte del ser humano; es decir,  es tan propio de él como su personalidad, su nombre, su edad y todos aquellos elementos que caracterizan al individuo. Este plano superior de consciencia, esta supraconsciencia, es libre, independiente de todo factor, no tiene forma, nombre, ni límite Es infinita y eterna. Es la consciencia imperecedera y cósmica; es el estado en el que el individuo se trasciende a sí mismo y adquiere ilimitada paz, la plenitud. El miedo deja de existir para la persona. Todo es serenidad, seguridad 

RC: La atención mental desempeña un destacado papel en el yoga. El practicante de yoga tiene que cultivar y desarrollar al máximo su atención. ¿Cómo desarrollar lo más eficazmente posible la atención mental?

SC: Hay que desarrollarla, por supuesto, es el estado de vigilia. Hay que aprender a mantener la mente canalizada en un punto, concentrada sobre un objeto con absoluta exclusión de todo lo demás. La canalización correcta de la mente se va consiguiendo mediante la práctica. Hay, asimismo, que poner el máximo de atención en todo aquello que se haga; hacerlo todo con verdadero interés y entusiasmo Así la atención mental se irá desarrollando gradualmente. 

RC: Las vasanas (tendencias mentales) y las impresiones del subconsciente en general perturban al individuo, influyen en su vida y en su forma de actuar, e incluso pueden determinarlo y esclavizarlo. ¿Cómo liberarse de esos elementos perturbadores?

SC: Las activa la extraversión mental, la disipación y la constante atención a todo aquello que los sentidos nos muestran. Para librarse de ellas hay que desapegarse de los sentidos, neutralizar su influencia, permanecer sereno, ignorar las percepciones sensoriales, sustraerse a los sentidos de los fenómenos. Mediante la educación mental y la disciplina de la mente se libera uno de esos elementos perturbadores. Es muy importante controlar el deseo, porque el deseo origina nuevos deseos Hay que hacerle comprender a la mente que los fenómenos externos no son importantes, hacerle cambiar de actitud, buscar la verdadera naturaleza y esencia de las cosas. La práctica de la concentración termina por destruir las latencias del subconsciente. Hay que olvidar las percepciones sensoriales; esforzarse porque nuestra mente obtenga una clara comprensión de que uno es un espíritu puro, eterno. Mediante el japa y la práctica constante, implacable y diaria, se consigue aniquilar las vasanas y las influencias nocivas del subconsciente. Hay que practicar incansablemente, sin desfallecer. 

RC: El yoga pretende que el practicante debe trascender el conocimiento intelectual, que es limitado y condicionante, y obtener el conocimiento superior o intuitivo, que es mucho más ampliio e independiente. ¿Cómo trascender el conocimiento intelectual y despertar el conocimiento intuitivo?

SC: Hay que apoyarse en la inteligencia primordial para avanzar más y más, gradualmente. Con la ayuda de la inteligencia se puede alcanzar la intuición, que es un estado supramental. La meditación profunda es el único medio y la llave que nos permite abrir la puerta que da acceso a la supramente; mediante ella se trasciende la inteligencia común y se establece uno en un estado supramental. 

RC: ¿Qué se exige para el perfeccionamiento de todas las facultades mentales y psicológicas?

SC: Pureza y parquedad en la comida. Los alimentos deben ser sáttvicos, es decir, puros. Control sensorial, moderación en todo, racional regulación de la vida sexual, neutralización de los estímulos externos. Cuando más se estimulan los sentidos, más estos nos dominan Y, en definitiva, para lograr ese perfeccionamiento al que usted se refiere, practicar yoga. 

RC: El samadhi o éxtasis yóguico representa una transformación profunda de la persona y produce cambios determinados y definidos. ¿Podría decirme qué cambios se originan en la consciencia y en la psiquis cuando se obtiene el samadhi?

SC: La consciencia, que en la persona común es limitada, se transforma en consciencia ilimitada, eterna, absoluta. El mundo desaparece como si formara parte de un sueño y se nos presenta como una película, como algo irreal. Desaparecen los pares de opuestos y se logra la estabilidad mental absoluta En la consciencia limitada y finita hay identificación con el cuerpo. En la consciencia ilimitada, total e infinita, hay una identificación con todo lo creado. Se trasciende la consciencia normal, limitada, y hay una identificación total con el universo. Cesa toda perturbación.  

11 oct. 2013

La hermandad del yoga. Por Swami Chidananda.

Swami  Chidananda con su maestro Swami Sivananda 
Del libro "Conversaciones con Yoguis" de Ramiro Calle. Entrevista con Swami Chidananda. 



Deseo expresar algunos de mis sentimientos relacionados con el yoga. 

Todos los que trabajan en el campo del yoga deben formar una hermandad cósmica y trabajar por ese gran objetivo que es elevar la calidad de vida de toda la humanidad. Deben trabajar estrechamente unidos para ayudar a los otros a que se ayuden a sí mismos, para facilitarles su autocultura. Hay que trabajar con el objetivo común de servir a todos los hombres, al mismo tiempo que se trabaja sobre unos mismo a fin de elevarse más y más a la vida divina. Nuestros hermanos a los que tratamos de ayudar se encuentran en diferentes estados de evolución y, por tanto, hay que ayudarlos de acuerdo con el nivel evolutivo en el que se hallen. Por esta razón, todos los aspectos del yoga son igualmente importantes, sin que unos lo sean más que otros. En un momento dado, en unas circunstancias dadas, un aspecto adquiere mayor importancia que otro; en otras circunstancias será otro aspecto el que obtenga la primacía. Todos los aspectos, pues, son importantes, y uno de ellos consigue la prioridad según el contexto, las circunstancias y el grado de evolución del practicante. Partiendo de esta idea hay que trabajar con comprensión y armonía. 

Hay que inspirar el ideal de amor y armonía. La religión del corazón es la parte más importante de la vida espiritual. El yoga tiene muchos aspectos: físico, mental, metafísico, filosófico y espiritual. Es un sistema integral, y así como a un niño cuando tiene hambre no se le pueden dar toda clase de alimentos, porque algunos no son convenientes, de igual forma hay que dar al aspirante el aspecto que resulte más conveniente para él. Por ello hay diversas formas de yoga. A la gente muy simple, por ejemplo, se la invita a que practiquen un poco de japa. 

"Yoga" significa unidad, y esta es la esencia de la vida. 

Los hombres no somos distintos, aunque lo seamos en el nombre o la forma, étnica o anatómicamente. Pero todo eso no es nuestra esencia. Nuestra naturaleza interna, la más auténtica, es espiritual, y en dicho nivel todos somos iguales. La unidad debe ser la característica sobresaliente de la vida yóguica. Yoga es unión total con lo Divino, y dicha conexión hace que la Divinidad descienda sobre nosotros, provocando que todas nuestras relaciones sean también divinas. Así se obtiene una divinización de la vida y las relaciones diarias. 

Hay que trabajar juntos por la causa del yoga. 

La humanidad necesita una mayor salud y disciplina en su vida ordinaria, serenidad y estabilidad mental, unos ideales morales y éticos para vivir y sobrellevar su propia existencia.

La humanidad necesita, sobre todo, un ideal y un propósito más elevado que la haga caminar hacia la Divinidad. Necesita un objetivo espiritual: sin él la vida carece de todo significado profundo y se vuelve un conjunto de problemas y situaciones conflictivas que llenan al hombre de amargura. El ser humano es más que una criatura biológica y psicológica: es, en verdad, espiritual y divino. La vida de Dios reside dentro de él, imagen real de lo Divino. Su naturaleza divina y esencial tiene que ser desplegada y manisfestada, y así podrá obtener estabilidad y plenitud. Las enseñanzas del yoga proporcionarán mucho bienestar al hombre del futuro próximo, y del futuro lejano. 

8 oct. 2013

Los efectos del Pranayama. Por B K S Iyengar


LOS EFECTOS DEL PRANAYAMA

Las asanas mejoran la circulación sanguínea a través de todo el cuerpo, incluyendo la cabeza, el tronco y los miembros.

Las asanas que son apropiadas para piernas y brazos mantienen activo el sistema circulatorio. La circulación arterial, capilar, venosa y linfática se ve estimulada por la relajación y contracción rítmica de los músculos, que actúan como bombas por la apertura de nuevos e inusitados estratos vasculares. Ello permite un suministro y una utilización eficaz de la energía, al tiempo que promueve una notable resistencia a las enfermedades.

Aunque las asanas producen efectos similares en el tronco, el pranayama afecta a la expansión rítmica de los pulmones, creando una circulación adecuada de los fluidos corporales dentro de los riñones, el estómago, el hígado, el bazo, los intestinos, la piel y otros órganos, así como de la superficie del torso.

Son los pulmones los que se ocupan directamente de la eliminación del dióxido de carbono presente en la sangre venosa, así como de prevenir que los amoníacos, cetones y aminas aromáticas no aumenten hasta alcanzar niveles tóxicos. Una eficaz circulación de la sangre y la linfa se hace necesaria a objeto de mantener los pulmones limpios y libres de enfermedades bacterianas. El pranayama resulta ahí de ayuda, ya que mantiene los pulmones puros al incrementar el flujo de sangre fresca.

Las funciones del hígado dependen de que las corriente arterial hepática aporte las sustancias de desecho que, una vez transformadas químicamente, son excretadas en la bilis y la orina. También depende de la circulación de la vena porta el conducir sangre desde el estómago y el intestino delgado para ser filtrada y procesada, a fin de eliminar las toxinas y los productos bacterianos. El hígado presenta además una activa circulación linfática y suministra glóbulos blancos (macrófagos) que recorren el plasma sanguíneo, recogiendo tanto desechos sólidos como células extrañas y sus productos, para su destrucción o almacenamiento. Todas estas actividades son estimuladas por el pranayama.

En los riñones, la producción de orina depende de la filtración continua de importantes volúmenes de sangre arterial a través del parénquima renal. Este flujo se halla sujeto a exigencias encontradas, y a menudo es demasiado bajo. La tendencia a derivar sangre fuera de la corteza renal se halla contrarrestada por una autorregulación del flujo a cargo de las pequeñas arterias locales. Este proceso depende de una correcta presión intrarrenal, de ahí que el pranayama sea de ayuda en la consecución de una posición , forma y estado de tensión apropiados de los riñones. El masaje interno mediante la actividad en fases de los músculos abdominales y de la espalda estimula además el flujo linfático renal, tan especial para mantener la salud del órgano.

El uso rítmico del diafragma y de los músculos abdominales en pranayama estimula directamente los movimientos peristálticos y segmentarios de los intestinos, al tiempo que promueve la circulación intestinal. Así, ayuda al intestino en su función de absorción de las materias alimenticias y eliminación de los desechos sólidos, principalmente de los alimentos no absorbidos y de los productos de nuestra bacteria amiga, la flora del colon, así como aquéllos que contienen los residuos de las secreciones de hígado (bilis), páncreas e intestinos. 

El bazo, situado justo debajo de la parte izquierda del diafragma, actúa como filtro para purificar la sangre en circulación de los glóbulos rojos -portadores de oxígeno- ya desgastados. Gran parte de la circulación sanguínea del bazo responde a estructuras linfáticas y se ve estimulada por el pranayama.

El pranayama ayuda a preservar el flujo de sangre pura, el cual tonifica los nervios, el cerebro, la médula espinal y los músculos cardíacos, manteniendo así su eficacia.

Las glándulas sudoríparas actúan como micro-riñones accesorios, sobre todo cuando estimuladas por el pranayama.

Según los textos yóguicos, la práctica regular de pranayama previene y cura las enfermedades. La práctica incorrecta, sin embargo, puede ser causa de asma, tos, hipertensión, dolores en el corazón, los oídos y los ojos, sequedad de la lengua y dureza de los bronquiolos (Hatha Yoga Pradipika).

El pranayama purifica los nadis, protege los órganos internos y las células, y neutraliza el ácido láctico, causante de fatiga, lo que acelera la recuperación.

El pranayama mejora la digestión, hace aumentar el vigor, la vitalidad, la percepción, y la memoria. Libra a la mente del dominio del cuerpo, agudizando el intelecto e iluminando el sí-mismo.

Una columna vertebral erecta puede compararse a una cobra que despliega su caperuza. El cerebro es la caperuza, y los órganos de percepción son los colmillos, en tanto que los malos pensamientos y deseos son glándulas venenosas. La práctica de pranayama aquieta la acometida de los sentidos y los deseos. Así la mente se vuelve sacrosanta o libre de pensamientos (nirvishaya). Las palabras, pensamientos y hechos del sadhaka se tornan limpios y puros. Éste mantiene firmeza (achalata) y estabilidad (sthirata) en su intelecto.

Sólo la práctica proporciona fuerza y conocimiento. La práctica diaria asegura el éxito y la consciencia perfecta, la cual expurga al sadhaka del miedo a la muerte (Shiva Samhita).

El sadhaka experimenta un estado de serenidad. Deja de pensar en el pasado y no teme al futuro, sino que permanece continuamente en el presente. Una vez ha dominado el pranayama sentado en padmasana, se encuentra preparado para convertirse en un alma liberada, afirma el Hatha Yoga Pradipika.

Como el viento barre el humo y las impurezas de la atmósfera, siendo su cualidad inherente el quemar y purificar la zona, así el pranayama es un fuego divino que depura los órganos, los sentidos, la mente, el intelecto y el ego.

Así como el sol naciente dispersa lentamente la oscuridad de la noche, el pranayama elimina las impurezas y refina al sadhaka, preparando su cuerpo y su mente y volviéndolos aptos para la concentración (dharana) y la meditación (dhyana): Yoga Sutras de Patanjali.

El pranayama es la ventana del "Sí-mismo". Es por ello que se lo denomina "la gran austeridad" (maha tapas) y el verdadero conocimiento del Sí-mismo (Brahma-vidya).

Fuente: "Pranayama Dipika" - B.K.S. Iyengar

6 oct. 2013

Yoga: libertad mediante disciplina

Conferencia de B. K. S. Iyengar en Oxford, el 20 de junio de 1976. Trata acerca de como la meditación y la sabiduría (dhyana y jñana) nos conducen a una existencia simple y pura, llena de inteligencia. 

Bhoga, roga y yoga

La filosofía índica cuenta con seis corrientes principales de pensamiento:
Nyaya, Vaisésika, Samkhya, Yoga, Purva Mimansa y Uttara Mimansa (ahora conocida como Vedanta). 

El yoga es tan antiguo como la civilización. Empieza con la disciplina y el cultivo del carácter y culmina con la emancipación y la libertad. Entre el -500 y el -200, el sabio Patañjali codificó su periplo yóguico, exponiéndolo como un gran arte, ciencia y filosofía, y al mismo tiempo mostró formas para evolucionar, paso a paso, desde la periferia del cuerpo hacia el núcleo del ser, para alcanzar el cenit de la evolución.

El yoga coordina de manera armoniosa las actividades del cuerpo, la consciencia y el sí-mismo individual. Estas tres entidades actúan de manera heterogénea. El cuerpo va contra la consciencia, y ésta va contra el sí-mismo. De igual modo, el sí-mismo va contra la corriente de consciencia, o el cuerpo contra los pensamientos de la consciencia y el sí-mismo. A veces, cuerpo y consciencia pueden actuar en coordinación, pero el sí-mismo no les acompaña. El cuerpo y la mente pueden decir: "¡Fuma!", pero el sí-mismo puede no estar de acuerdo El sí-mismo guía, pero el fumador no escucha la llamada. El yoga hace que esas acciones heterogéneas se armonicen de forma homogénea mientras se escucha la llamada de la voz interior. 

La heterogeneidad es bhoga y la homogeneidad es yoga. La coordinación completa es yoga y la descoodinación es bhoga. Bhoga significa el disfrute del placer mundano y sensual. El placer sensual no le lleva a uno hacia la tranquilidad pura sino hacia roga, o enfermedad. El yoga ayuda a que la inteligencia se familiarice con el Sí-mismo. Bhoga, o placeres mundanos, nos asocia con los sentidos y la mente. El yoga asocia y une al cuerpo con la consciencia (mente, inteligencia y ego), y luego a ambos con el Sí-mismo. 

El objeto del yoga es la realización del Sí-mismo. El de bhoga es el placer sensual, que conduce de manera gradual al sufrimiento. El yoga nos guía hacia la emancipación, pero bhoga llega a roga o las enfermedades. Como los placeres incitan a excederse, nos hacen sufrir con dolor y aflicción, mientras que el yoga nos hace disfrutar de los placeres del mundo sin invitar a la enfermedad. Bhoga nos ata creando incomodidad y enfermedades, que pueden resultar en una muerte prematura. 

Ahora resulta que beber, fumar, el disfrute sensual y la meditación van juntos. ¿Cómo pueden ir juntos roga, bhoga y yoga? La moderación en bhoga y la atención intensa en el yoga es el camino de la salud física, mental, intelectual y espiritual. No vivamos una vida inánime, adoptemos en lugar de ello una forma de vida dinámica, positiva y natural mediante el proceso yóguico. El yoga nos enseña a llevar una vida natural y a experimentar la divinidad dentro de uno mismo. 

De la complejidad a la simplicidad

Patañjali, en el primer aforismo utiliza la palabra anusasanan (códigos de disciplina) y más adelante llega a pratiprasava (Y.S. II. 10), es decir, involucionar hacia el núcleo del Ser, la culminación de la búsqueda. 

Según el yoga, la mente es un sentido basto, mientras que inteligencia, ego y consciencia se consideran sentidos sutiles. La mente como es más periférica que la inteligencia, es la envoltura más externa de la consciencia. 

Patañjali enseña como pelar la capa de la mente y cómo educa citta, de manera que experimente simplicidad a través del yoga. Con esta experiencia llegan a su fin los choques de los pensamientos en el ser humano. Citta, como consciencia, actúa como el primer gran principio en el ser humano. Incluye la mente (manas), la inteligencia (buddhi) y el ego (ahamkara). Es una entidad compleja. 

No obstante, este periplo de la complejidad a la simplicidad no será nada fácil. Es un viaje que va desde un difícil y complejo estado de ser, hacia un estado simple e inocente, sin ignorancia ni arrogancia. Hoy se conoce al estado complejo de citta como estrés o tensión. Si se puede hacer frente a la vida sin estrés ni tensión, entonces se torna fácil. Este citta complejo actúa como un trampolín para pensar y actuar de cara a alcanzar el estado sereno de simplicidad y ritmo en la vida. El efecto del yoga es como el de la fragancia de las rosas cubiertas de espinas. Hay que sostener la rosa con mucho cuidado para poder disfrutar de su fragancia. De forma análoga, el cuerpo, la mente, la inteligencia, el ego y la consciencia están aguijoneados por millones de espinas que les producen un dolor insoportable. Sin embargo debe soportarse con paciencia. El Yoga enseña el arte de superar el dolor y la aflicción, así como los métodos para evitarlos. Cuando el ser humano hace frente a los altibajos de la vida, aprende probando. Al principio se está abocado a cometer errores y a sufrir. A partir de esos errores uno comprende qué está bien y que está mal, y aprende a desarrollar fuerza de carácter, evitando las espinas del deseo, que no son compatibles con la vida. Para mí, eso es educación, cuando las puertas del estudio y la comprensión abren a la emancipación. 

Todos hemos experimentado en la infancia que es la simplicidad de consciencia. Al crecer, se va haciendo difícil seguir siendo sencillos e inocentes como lo éramos en la infancia. Perdemos aquella inocencia porque nuestro comportamiento se va complicando. Cuanto más se complica más difícil parece el yoga. Para un médico el cuerpo es un objeto complejo, par aun psicólogo, la mente es un objeto complejo. Conociendo la complejidad de la consciencia y del cuerpo, un yogui intenta simplificar sus maneras y su comportamiento. Limpia el cuerpo y elimina las manchas de la consciencia, de manera que ésta experimente el Sí-mismo con una claridad cristalina, siempre pura e incolora (no teñida). 

Para comprender esta simplicidad de la consciencia y la pureza del Sí-mismo, se necesita un conocimiento maduro (paripakva jñana). Acudimos a las instituciones educativas para adquirir conocimiento. Pero para aprender yoga no hemos de ir a ninguna institución externa a nosotros mismos. Sólo hay que entrar en la propia universidad, en el interior del cuerpo, la mente y la inteligencia. El cuerpo es un centro educativo. La inteligencia es el recto, y la volición su vicerrector. Aquí la inteligencia no puede operar a menos que la ponga en marcha la volición. La volición es la fuerza de voluntad. En la terminología yóguica se llama iccha sakti o prerana sakti. La voluntad es impotente. La inteligencia y la fuerza de voluntad, al ser ambas dinámicas a su manera, se acercan y se encienden y electrifican. Cuando la mente y la inteligencia se acercan entre sí, la inteligencia se torna sumisa, porque la mente -al ser tramposa- la hace vacilar. El yoga crea un estado de equilibrio formando a la mente y la voluntad, de manera que la voluntad se agudiza y la mente se amansa. Entonces la inteligencia resplandece con claridad y pureza, saliendo de la sombra tanto de la voluntad como de la mente. 

La voluntad, la consciencia (mente, inteligencia y ego), los sentidos de percepción, los órganos de acción y el cuerpo son los vehículos del Sí-mismo. Patañjali ofrece métodos para disciplinar esos vehículos y formarlos de cara a la pureza, la pulcritud y la claridad. Esta cualidad es simplicidad y humildad, donde la arrogancia pierde su presencia. El camino del yoga es tal que en él puede encontrarse tnato disciplina como libertad. Si disciplina es la raíz, entonces la libertad es el fruto. En el yoga, disciplina y libertad, libertad y disciplina, van de la mano. 

Conocimiento objetivo y experiencia subjetiva

El conocimiento tiene dos facetas. Una es objetiva y la otra subjetiva. El conocimiento objetivo está basado en la especulación, el pensamiento y el análisis, mientras que el conocimiento subjetivo trata de verificar el conocimiento objetivo mediante la experiencia. El conocimiento subjetivo llega a través de la experiencia práctica, y el conocimiento objetivo se obtiene a través del estudio teórico. El yoga es un tema tanto práctico como teórico, pero no es una práctica ciega ni discursiva. Cualquier práctica necesita algo de conocimiento objetivo. Dicho conocimiento, o el conocimiento adquirido, se pone en práctica para experimentar la realidad del conocimiento objetivo. Este conocimiento experimentado lleva hacia el acto de repensar, reanalizar y reprocesar para prepararse de cara a una nueva vía de conocimiento. Debido a esta renovación del conocimiento, la práctica toma nuevas formas, conduciendo cada conocimiento subjetivo a una experiencia subjetiva, y al mismo tiempo esa experiencia subjetiva nos lleva a expresar fielmente el conocimiento objetivo. Este ciclo del conocimiento, desde el objetivo al subjetivo y desde el subjetivo al objetivo, produce una cierta reacción en uno y desarrolla una memoria que recuerda a una fruta madura. 

Esta memoria no es simplemente una remembranza de impresiones, sino que es como la mantequilla que es batida a partir del conocimiento y la experiencia. Esta memoria acumulada es limpiada y aclarada por nuestro proceso de repensamiento y reexperimentación. Se descartan los recuerdo erróneos e indeseados, manteniéndose los maduros. En realidad, es la memoria madura la que detiene las fluctuaciones de la mente indagadora y adquisidora. Cuando finaliza este ciclo, entonces mente, inteligencia y consciencia permanecen como un océano sin olas. 

Así pues, el método yóguico combina y armoniza los enfoques teórico y práctico, ofreciendo estabilidad para que sadhaka experimente lo real. 

De adhyatmavidya a atmavidya

Vidya significa conocimiento. Adhyatmavidya quiere decir conocimiento concerniente al Sí-mismo, con sus diversas envolturas y funciones. Conocer y entrar en contacto directo con el Sí-mismo es atmavidya. La disciplina empieza con adhyatmavidya, y la libertad llega con atmavidya. 

Así como una flor cuenta con varios pétalos, la flor del yoga cuenta con ocho pétalos u ocho disciplinas. Son yama, niyama, asana, pranayama, pratyahara, dharana, dhyana y samadhi. Estos pétalos o disciplinas nos llevan hacia la claridad de consciencia y conciencia, y florecen en adhyatmavidya (el conocimiento que libera, B.G., X.32), y en atmavidya (el conocimiento del Sí-mismo). 

Yama y niyama

Estamos muy familiarizados con los principios de yama. Si observamos con cuidado, nos damos cuenta de cuán a menudo infringimos los principios de yama a causa de la indisciplina de pensamiento y acciones. Nos convertimos en esclavos de los sentidos de percepción y órganos de acción. Los sentidos de percepción seducen y provocan la actuación de los órganos de acción. La práctica de los principios de yama amansa a los órganos de acción, y niyama educa y disciplina los sentidos de percepción para que no seduzcan a los órganos de acción. 

Asana y pranayama

Los deseos no tienen fin. La sed de deseos no puede apagarse con facilidad. Uno no se transforma en carente de deseos de la noche a la mañana. Los deseos no se dejan descartar con facilidad y no desaparecen por sí solos El método yóguico los mete en cintura y los controla de forma gradual. El periplo de la educación correcta empieza con yama. Los deseos conocidos, que son reconocibles, son controlados por las disciplinas de yama y niyama, mientras que los deseos de fuerte arraigo, que pueden no emerger con facilidad, se trabajan mediante los otros anga del yoga. La doma del cuerpo fisiológico y psicológico comienza con asana y pranayama, un punto de partida para eliminar la oscuridad de la ignorancia. La mente, que está muy cerca del cuerpo externo, es atraída con facilidad, incluso cuando existe una ligera indisposición. Las enfermedades del cuerpo, como flatulencia, resfriado, fiebre, desasosiego y otras, pueden reconocerse de inmediato, pero las enfermedades mentales no son tan fáciles de señalar. Hay que saber que la práctica de asana no sólo está destinada a la salud física, sino también para lograr una mente saludable, equilibrada y tranquila. A través del cuerpo orgánico asana hace que la consciencia penetre profundamente. Asana trata tanto la psique (mente) como el soma (cuerpo). Ayuda a conocer la mente conocida, mientras que pranayama hace emerger la mente interior desconocida. 

La práctica de asana produce mucha energía, mientras que pranayama transporta esta energía vital producida a las zonas más remotas del cuerpo, a fin de nutrirlas fisiológica y energéticamente, y para el desarrollo de la sensibilidad y la percepción consciente dinámica en la inteligencia. El fluido de energía torna a la inteligencia consciente y atenta para que sienta todas las partes del cuerpo, desde la periferia hasta el núcleo, o desde la piel al Sí-mismo. Si esta penetración está ausente, se desarrolla insensibilidad, que se transforma en terreno abonado para la enfermedad. Por lo tanto, asana y pranayama son un sistema tanto preventivo como curativo. Aunque la ciencia médica nos ha enriquecido con su comprensión del funcionamiento de los cuerpos anatómico y fisológico, no ha mostrado los cambios que tienen lugar en el cuerpo con la fusión de energía y consciencia. Asana y pranayama lo consiguen magníficamente, enriqueciendo las funciones de los vehículos del ser humano como un todo. No obstante, hay que reconocer los méritos de la ciencia moderna que nos ha regalado los miembros artificiales, los transplantes de órganos y demás. 

Pratyahara

Asana produce energía y pranayama la distribuye cuando la inteligencia alcanza cada fibra y célula del cuerpo, la energía vieja y rancia sale y se hace circular una nueva. El pranayama reduce esa energía vieja, y pratyahara la reabsorbe de todos los rincones del cuerpo. En pranayama el cerebro permanece tranquilo, mientras que en pratyahara se cultiva la sede de la mente para que permanezca silente. De este modo permanecen estables, tranquilos y silentes el cuerpo físico, el cerebro y la mente 

La nata está presente en la leche. Se bate la leche para separar la nata de la leche. Podría decirse que los diversos aspectos del yoga ayudan a la energía a saturarse, como la nata, en forma de inteligencia clara, y permiten que la energía fluya de manera ininterrumpida como dharana y dhyana desde el núcleo del ser hasta la piel, y desde la piel hasta el núcleo. Ésa es la esencia del yoga. 

No hay dhyana sin jñana

Ahora es muy normal que cualquiera hable de dhyana o meditación. Pero sin jñana (conocimiento) no hay dhyana, y sin dhyana no hay jñana. Un conocimiento maduro (paripakva jñana) conduce hacia dhyana. Desde yama a pratyahara, lo "basto cognoscible" se conoce, pero lo sutil aún no. Estos sentidos sutiles son la inteligencia, el ego y la consciencia. En dharana emerge la inteligencia con claridad y se vuelve conocida. 

En dhyana se humilla al "yo" y la "yoidad", y el practicante se transforma desde el sí-mismo individual hacia el Sí-mismo universal. De este modo, estos siete pétalos del yoga llevan al practicante a respirar la fragancia espiritual integrando el cuerpo en la mente, la mente en la inteligencia, la inteligencia en el sí-mismo y el sí-mismo en el Sí-mismo. En este estado, la inteligencia alcanza su madurez, se sosiega, se tranquiliza y serena. Ahora no hay nada que la inteligencia deba "conocer". Ése es el estado de consciencia absoluta, uno si un segundo. 

Hasta el estado de dharana existe un método, una técnica, pero para dhyana y samadhi no existe técnica alguna. Se necesita un profesor para guiar al estudiante hasta dharana, mientras que en dhyana el estudiante se convierte en el maestro y el mismo maestro que reside en el interior le guía como alumno. 

Dhyana conduce hacia Isvara pranidhana. Japa y bhajan hacen que la consciencia mire hacia el que ve. Se consideran pasos preparatorios para dhyana. 

a) Japa
A menudo suele recomendarse repetir el japa aum. La repetición de aum se considera meditación. Pero japa y dhyana no son lo mismo. Japa sadhana puede conducir a dhyana, pero japa no puede ser dhyana. En dhyana no hay palabras, no hay expresión verbal. 

Aum es una palabra. Es simbólica, pero tiene shabda o sonido. Está compuesta de tres letras: a, u y m. Estas letras no se han elegido al azar. Cuando se abre la boca, la primera sílaba que se produce tiene forma del sonido a. El mismo abrir la boca es pronunciar a. La sílaba media es u, que no es ni abrir ni cerrar la boca, sino un movimiento. Cuando se cierra la boca por completo es m. La sílaba aum es la base de todas las palabras. La creación de palabras se llama sabda brahma. Las palabras cuentan con sonidos resonantes. El sonido tiene un ritmo. Este sonido rítmico se llama nada brahma. Ningún sabda puede pronunciarse sin esas tres sílabas. Por eso se consideran divinas. 

El Alma Suprema carece de nombre o forma. Nombres y formas pertenecen a los objetos, pero el sujeto carece de nombre o forma. Dios no puede ser expresado. A pesar de ello se lo llama al Supremo con diversos nombres. 

Aum es la raíz de la expresión verbal. Aum empieza desde el ombligo y acaba en la boca, y el sonido regresa al ombligo. Incluso alguien mudo tiene una expresión propia de sonido. En el momento en que intenta expresar sus esfuerzos, esa resonancia es aum. Puede que no veamos claro que el sonido que sale tiene a, u, m. De igual modo que no podemos vivir sin alimentos, aire o agua, tampoco podemos hacerlo sin palabras. El habla es una expresión basta a base de palabras. Las palabras están presentes incluso en nuestro proceso de pensamiento, y el sonido existe en todos nuestros movimientos. 

Japa se enseña para equilibrar la mente errante. Luego se recomienda saber el significado de la palabra y, a continuación, sentir la palabra con su significado. La palabra y su significado puede ser objetivos, pero la experiencia de la palabra y su significado son subjetivos. No hay que permitir que las experiencias propias se hagan mecánicas o estáticas. Hay que desarrollar frescura de palabra, pensamiento y obra, para que la experiencia también lo sea. 

AUM es pranava. Esa palabra revela un nuevo significado cada vez que se pronuncia. Se crea un nuevo desafío que dispone a la mente en busca de las profundidades de la propia consciencia. 

Patañjali ofrece en Samadhi Pada varios métodos para la unidireccionalidad de la consciencia (citta). Japa aum es uno de ellos. El mantra aum se da a todo el mundo como dhyana, pero es japa, oración. No es dhyana. Japa no es dhyana. Japa es un medio hacia dhyana. En dhyana desaparece japa. 

b) Bhajan y bhakti
Los bhajans son composiciones musicales sobre el Señor, con el propósito de hacer que la mente errante vuelva a contemplar la naturaleza del Señor y sus alabanzas. El canto de bhajans, el acudir a templos e iglesias, el fijar la mirada en la imagen del Señor, son formas externas de expresión de devoción, mientras que la entrega total del Sí-mismo al Supremo Señor es la más sutil de las devociones, llamada bhakti, es decir, devoción y dedicación. Bhajan y japa son un tipo de preparación para hacer gravitar la mente hacia el Supremo. Bhajan y nama japa (repetición del nombre del Señor) tienen por objeto apartar la mente de los objetos sensuales y llevarla a un estado de disciplina controlada. El apego y amor por el Señor es muy superior al apego a los pensamientos mundanos. Bhajans (nama smarana) y japa preparan física y mentalmente para la devoción. Pero la auténtica devoción ha de llegar desde dentro. 

Dhyana: un camino hacia una inteligencia e inocencia maduras

La meditación es el proceso de mantener la consciencia en un estado atentamente impensante. 

La consciencia es como un imán. Los pensamientos son como un metal. Igual que imán atrae el metal hacia sí mismo, la consciencia también atrae a los pensamientos. Por ello, la meditación es mantener la consciencia atentamente impensante, o impensantemente atenta. 

Es necesario distinguir entre tranquilidad sensual y ecuanimidad espiritual. La tranquilidad sensual es impura, mientras que la tranquilidad espiritual es beatitud incondicionada. 

Una persona que duerma diez horas sólo se da cuenta del tiempo cronológico cuando se despierta. En el sueño profundo no es consciente del tiempo. No sabe si ha dormido durante una o diez horas. Su cuerpo y su consciencia (citta) se hallan en un estado carente de propósito o impensante. En el momento en que se despierta, citta se llena de pensamientos. La meditación es un estado en que se simula conscientemente esa cualidad de ausencia de pensamientos, que requiere de una tremenda acción ensimismada sin ninguna tensión ni agitación emocional. 

La meditación no es un estado negativo, sino un estado de vida positivo y puro. De igual manera que no puede expresarse la experiencia de dormir, tampoco puede expresarse la meditación, pero se vive en ella. En el momento en que se expresa, no es meditación, sino una expresión, que puede no ajustarse a las experiencias. En el sueño se está impensante, y en el momento en que uno se despierta se llena de pensamientos. En la meditación se permanece atentamente impensante o impensantemente atento. Si el sueño es un estado negativo, la meditación lo es positivo. Es vivir el momento sin dejarse atrapar en los movimientos de los momentos. En este estado de meditación desaparecen causa y efecto, se experimenta un tiempo atemporal y uno presencia el espacio intemporal. 

El tiempo psicológico tiene un principio y un final, mientras que el tiempo cronológico (kala) carece de principio y de fin. Eso es el espacio intemporal. En la meditación, tanto el estado pensante como el impensante están equilibrados. 

Una persona madura intelectualmente nunca puede permanecer en un estado de inocencia, porque su ego no le permite ser inocente, mientras que en el estado más elevado de la meditación, el ego queda silenciado y la inteligencia se vuelve inocente. Este estado de inocencia en una inteligencia madura es meditación. Aunque hemos nacido siendo seres sencillos , hemos ido creando complicaciones al ir creciendo. El yoga nos ayuda a regresar al estado de simplicidad original. 

Una existencia pura, simple y sagrada
La evolución real es la de la percepción consciente interior, que se expande y penetra en las profundidades internas y externas. Aunque es fácil sentir la pureza y la divinidad interiores, resulta difícil mantener esta percepción de manera constante. Hay que cuestionarse uno mismo y analizar por qué esta pureza divina se desvanece con tanta asiduidad y queda interrumpida sin darnos cuenta. En nuestra sadhana no hemos de perder ni pureza ni simplicidad. Hay que recargar la memoria filtrada para que vuelva a madurar, y así nos guíe por el camino correcto de la práctica yóguica y nos salve de caer de la vida purificada. El yogagni (fuego del yoga) debe arder a través de las prácticas yóguicas propias, con esa memoria madurada, hasta que se alcance el objetivo. La memoria sólo se abandona cuando se alcanza el objetivo. El objetivo es el alma. En ese estado no queda nada excepto el puro ser  que es sat. Sat es existencia pura y sagrada, libre de toda esclavitud, libre de todo. Esta libertad definitiva llega a través de una dedicadas y devotas prácticas de disciplina yóguica en la vida cotidiana. 


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