31 dic. 2013

Tres aspectos del Yoga de Krishnamacharya

Los tres aspectos de Vinyasa Krama recomendados por Krishnamacharya se llaman vinyasa chikitsa, vinyasa shakti y vinyasa adhyatmika

Vinyasa Chikitsa es yoga con un enfoque terapéutico, vinyasa shakti es el yoga que incrementa fuerza y poder y vinyasa adhyatmika es el yoga que nos acerca al campo de lo sutil, cerca de Dios. Éste último método no es una técnica en particular, mas bien es una indicación de como practicar. A través de los primeros dos métodos prácticos que podrás comenzar a ofrecer tu práctica en devoción al yo supremo: adhyatmika espiritu divino. Es llamado también Bhakti Yoga, o Yoga devocional. No es simplemente una forma pasiva de entrega, sino una afirmación positiva del propósito de cada espíritu individual: ascender a la unión con su propio Dios. 


La gran mayoría de los practicantes se acerca al Yoga por su tercer miembro: asana. Pero en casi todos los casos se genera una idea inadecuada del trabajo en las asanas, ¿cúal es su objetivo?

Los tres aspectos de Vinyasa Krama mencionados por Sri T. Krishnamacharya se pueden aplicar en el trabajo de asanas del siguiente modo: 

-Shakti Krama: la capacidad para desarrollar la fuerza y la concentración. Esto ayuda al practicante a perfeccionar y lograr posturas. Tradicionalmente, este no es un fin en sí mismo, sino una meta hacia algo más grande.
-Adhyatmika krama: la capacidad de ir más allá de lo físico y desarrollar una comprensión más profunda con nosotros mismos y con algo mayor que nosotros mismos. Nos anima a mirar nuestras acciones y desarrollar nuevas relaciones con nuestros recuerdos del pasado y las emociones actuales y patrones de pensamiento. Ayudándonos a actuar para modificar y mejorar nuestra situación actual.
-Chikitsa krama: el uso de asana para la terapia, la curación y la resolución de problemas físicos y psicológicos. Esto es adecuado para aquellos que no pueden estar interesados en shakti krama o adhyatmika krama, sino que simplemente quieren alcanzar el bienestar. Posturas y sus variantes se utilizan para llevar al practicante hacia la armonía y buena salud.

23 dic. 2013

La razón y la lógica solas no descubrirán la verdad. Por Krishnamurti.

Del libro "La totalidad de la vida" de Jiddu Krishnamurti

La razón y la lógica no han resuelto nuestros problemas humanos, y nosotros vamos a averiguar si existe una manera por completo diferente de abordar todos los problemas y afanes de la vida. 

Daremos con algo que está más allá de la razón; porque la razón no ha solucionado ninguno de nuestros problemas políticos económicos o sociales; ni tampoco ha resuelto los íntimos problemas humanos que hay entre dos personas. Se vuelva más y más obvio que vivimos en un mundo que se desmorona, que ha enloquecido por completo, que se ha vuelto  un lugar totalmente desordenado y peligroso para vivir en él. 

Hasta llegar a cierto punto, debemos razonar juntos lógicamente, sanamente, holísticamente; después, más allá de ese punto quizá podremos descubrir un estado distinto, una distinta cualidad de la mente, no comprometida con dogma alguno, no atada a ninguna creencia, a ninguna experiencia y, por lo tanto, una mente que es libre para observar y, a través de esa observación, ver exactamente 'lo que es'.


Uno debe empezar sin ninguna conclusión, sin ninguna creencia o dogma que condicionen a la mente; ésta debe hallarse libre para observar, para aprender, para moverse y actuar. Una mente así es una mente compasiva, porque la compasión no tiene causa; no es un resultado. La compasión adviene cuando la mente es libre, y entonces produce una fundamental revolución psicológica. Es esa evolución psicológica la que nos interesa desde el principio al fin. 

Nos preguntamos: ¿qué es lo que estamos buscando? ¿Bienestar físico? ¿Seguridad física? En el fondo, ¿No existe el requerimiento o el deseo de estar totalmente seguros en todas nuestras actividades, de hallar estabilidad, certidumbre y permanencia en todas nuestras relaciones? Nos aferramos a la experiencia que nos brinda cierta condición de estabilidad, o alguna identificación que nos da un sentimientos de permanencia, de bienestar. En una creencia hay seguridad; en la identificación con un dogma particular, político o religioso, hay seguridad. Si somos viejos, encontramos seguridad o dicha en el recuerdo de las cosas pasadas, en las experiencias que hemos conocido, en el amor que hemos tenido; nos aferramos al pasado. Y si somos jóvenes y alegres, por el momento estamos satisfechos y no pensamos en el futuro ni en el pasado. Pero, poco a poco, la juventud se desliza en la vejez, con su deseo de seguridad, con la ansiedad de la incertidumbre, de no poder depender de nada ni de nadie y, no obstante, ansiando profundamente tener algo seguro a lo cual asirse. 

Debemos examinar atentamente si existe en lo absoluto la seguridad psicológica. Y si no hay seguridad psicológica, ¿habrá de enloquecer un ser humano? ¿se volverá totalmente neurótico porque no tiene seguridad? La mayoría de los seres humanos son, probablemente, un poco neuróticos. Un comunista, un católico, un protestante o un hindú, cada uno de ellos está seguro en su creencia; no tiene miedo porque está aferrado a esa creencia. Y cuando uno comienza a investigar, o a cuestionar, o razona con él, en cierto punto él se detiene y no quiere examinar más; resulta demasiado peligroso, él siente que amenazan su seguridad; entonces cesa la comunicación. El podrá razonar, pensar lógicamente hasta llegar a cierto punto, pero es incapaz de abrirse paso hacia una dimensión por completo diferente; está clavado en un hábito y ya no investigará ninguna otra cosa. 

¿Dá realmente seguridad eso? El pensamiento, que ha creado todas estas creencias, dogmas, experiencias, divisiones, ¿da seguridad Nosotros funcionamos con el pensamiento; toda nuestra actividad se basa en el pensamiento, horizontal o vertical; si uno aspira a grandes alturas, el pensamiento se está moviendo en línea horizontal. Entonces, fundamentalmente, básicamente, ¿brinda seguridad psicológica el pensamiento? El pensamiento tiene su lugar; pero cuando presume que puede producir seguridad psicológica, está viviendo una ilusión. Deseando la seguridad máxima y final, el pensamiento ha creado una cosa llamada dios, y la humanidad se adhiere a esa idea. El pensamiento puede crear toda clase de ilusiones románticas. Y cuando la mente busca seguridad en lo psicológico, cuando la busca en el dogma de la iglesia, o en alguna otra afirmación dogmática, o en lo que fuere, está buscando seguridad en la estructura del pensamiento. 

El pensamiento es la respuesta del conocimiento y la experiencia acumulados, como memoria, en el cerebro; esa respuesta está, por lo tanto, moviéndose siempre desde el pasado. Ahora bien, ¿hay seguridad en el pasado? Por favor, usen la razón, la lógica, empleen toda energía de que disponen a fin de descubrir. 
¿Puede alguna actividad del pensamiento -que esencialmente pertenece al pasado- dar seguridad? Sigan la secuencia de ello; el pensamiento busca la seguridad en lo mismo que él ha producido, y esa seguridad es del pasado. El pensamiento dice: "Voy a alcanzar la divinidad", aun cuando pueda proyectar el futuro, ese movimiento viene esencialmente del pasado. O, reconociendo que no hay seguridad en el pasado, el pensamiento proyecta entonces una idea, un estado ideal de la mente, y encuentra seguridad en la esperanza de que eso ocurra en el futuro.

Un ser humano durante toda su vida depende del pensamiento y de las cosas que el pensamiento ha producido como las más esenciales: la santidad, la impiedad, la moralidad, la inmoralidad, etcétera. Viene alguien y dice: "Ahora mire, todo eso es el movimiento del pasado". Después de razonar con él lógicamente, el otro exclama: "¿Por qué no, que hay de malo en aferrarse al pensamiento aun cuando éste sea del pasado" Reconoce eso y, no obstante dice: "Me aferraré al pensamiento, ¿que tiene de malo?" Sin embargo, cuando la mente humana vive en el pasado y se aferra al pasado, es incapaz de vivir, de percibir la verdad. 

Nosotros llegamos hasta un punto determinado en que decimos: "Sí, veo y reconozco lógicamente que en esas cosas no existe seguridad, y que cuando ellas son cuestionadas, hay temor." Y cuando afirmamos que vemos eso, ¿qué queremos decir con la palabra 'ver'? ¿Se trata meramente de una comprensión lógica, verbal, lineal, o es una comprensión tan profunda que la misma comprensión desbarata, sin ningún esfuerzo, todo el movimiento del pensar? Cuando alguno de ustedes afirma: "Yo comprendo lo que usted dice", ¿qué entiende por la palabra 'comprender'? ¿Se refiere a que comprende las palabras del idioma? ¿Es una comprensión de las palabras, del significado de las palabras, de la explicación de las palabras y, por consiguiente, es una comprensión que se encuentra en un nivel muy superficial? ¿O es que cuando uno afirma: "Yo comprendo", quiere decir realmente que 've', que observa la verdad de lo que es el pensamiento; que verdaderamente siente, percibe en su sangre -por decirlo así- que el pensamiento, cualesquiera sean las cosas que pueda crear, no tiene seguridad? Uno 've' la verdad de ello y, por consiguiente, está libre de ello. Ver la verdad de ello es inteligencia. Tal inteligencia no es la razón, la lógica o la muy cuidadosa explicación dialéctica; esta es meramente la exposición del pensamiento en diversas formas; y el pensamiento nunca es inteligente. La percepción de la verdad es inteligencia, y en esa inteligencia hay seguridad completa. Esa inteligencia no es de ustedes ni mía, esa inteligencia no está condicionada, hemos terminado con todo eso. El propio movimiento del pensar crea el condicionamiento, y cuando ustedes comprenden este proceso, esa comprensión misma es inteligencia. En esa inteligencia hay seguridad, y de allí surge la acción. 

Podemos abordar esta cuestión desde diferentes campos: el temor, el placer, el dolor, la muerte, la meditación; pero la esencia de ello es ésta: el pensamiento se mueve desde el pasado, por lo tanto, pertenece al tiempo y en consecuencia es mensurable. Aquello que es mensurable jamás puede encontrar lo inmensurable, que es la verdad. Eso sólo puede ocurrir cuando la mente ve, de hecho, la verdad de que no hay seguridad en ninguna de las cosas que ha creado el pensamiento, cualesquiera éstas sean. 

Cuando existe esa inteligencia, entonces todo se ha terminado, uno está fuera de este mundo, aunque pueda vivir en él. Aunque uno trate de hacer algo en este mundo, es completamente un extraño. 

12 dic. 2013

Asanas: Uttana Padasana

Uttana significa estirado o recostado de espalda, boca arriba. Pada significa pierna.



Efectos
Expande completamente el pecho. Mantiene la columna dorsal flexible fuerte y sana. Fortalece el cuello y la espalda, regula la actividad de la glándula tiroidea proporcionándole sangre saludable. Los músculos abdominales se estiran y fortalecen. Para ver un detalle mas completo de los efectos sugiero ver Matsyasana cuyos efectos son muy similares. 

Video de la secuencia de cierre


11 dic. 2013

Anatomía del Yoga: columna vertebral

Las estructuras óseas y articulares del cuerpo humano
Parte 1: el armazón del cuerpo humano, la columna vertebral. 
Notas de bibliografía de Viniyoga, escritas por Laurence Maman


En la evolución de los seres vivos sobre nuestro planeta, la aparición de los vertebrados señala la adquisición de un gran equilibrio entre firmeza y movilidad. Al contrario de los animales envueltos en un caparazón protector, que les vuelve, sin embargo, pesados y poco ágiles, los vertebrados llevan en el interior de su propio cuerpo el elemento sólido que les sostiene. Este eje es la columna vertebral.

Estas características permanecen hasta el hombre actual. Gracias a la existencia de un esqueleto óseo, la columna vertebral que sostiene el tronco y la cabeza, las "cinturas" de los hombros y la pelvis empalmados con los huesos de los miembros, nos mantenemos en pie y nos movemos en el mundo.

Nos movemos debido a que nuestro esqueleto está articulado. Imaginemos un soldado de plomo. Su estructura completamente rígida le asegura una gran estabilidad. Puesto de pie, por sí mismo no se caerá. Si con ingenio se coloca a nivel de sus tobillos una articulación susceptible de doblarse hacia adelante, será necesario colocar detrás de ésta un resorte, cuya fuerza será indispensable para evitar que nuestro soldado se de de narices en el suelo. Si se articulan sus rodillas de forma que le permitan doblegarse hacia atrás, todo lo que se encuentra más arriba correría el riesgo evidente de caerse, a no ser que se aplique un resorte a la parte anterior de las rodillas. Y así sucesivamente.

Este ejemplo insignificante nos recuerda como nuestra estructura ósea, rígida en sí misma, nos permite movernos debido al hecho de estar compuesta de elementos articulados entre sí. La configuración de las diferentes articulaciones, permite movimientos orientados en uno u otro sentido. Hoy trataremos de captar lo esencial. Lo cual nos permitirá, en consecuencia, revisar lo que representan para el ser humano vivo los "resortes" del soldado de plomo, es decir, particularmente los musculos y las estructuras fibrosas.

A. Repaso de los elementos de base

1. Estructura de los tejidos implicados en el armazón del organismo.

El tejido conjuntivo está considerado como el elemento de conexión entre numerosos tejidos diferentes con funciones muy específicas. Sin embargo, todos los tejidos que hoy citaremos pueden considerarse como tipos de conjuntivo. Este está constituido, básicamente, por una substancia llamada "fundamental", homogénea, reforzada por medio de fibras y que sirve de unión de un cierto número de células que se encuentran en él.

a. Cuando predominan las fibras densas, el tejido conjuntivo juega sobre todo un papel de sostén. Es el caso de las cápsulas articulares que recubren las articulaciones para mantener su estabilidad. Es también el caso de los ligamentos que refuerzan las cápsulas, el de las aponeurosis -o fascias- que rodean los músculos, el de los tendones que empalman los músculos a los huesos en los que se insertan.

b. En el origen, casi el esqueleto entero del feto está constituido de cartílagos. En el adulto, se encuentran en particular en las extremidades articulares de los huesos. El cartílago juega un papel de tapón protector. El tejido fibrocartilaginoso constituye los discos intervertebrales y forma los "meniscos" que completan ciertas articulaciones, como la rodilla. Aunque el tejido cartilaginoso conserve cierta elasticidad, su substancia fundamental se ha enriquecido en sales de calcio que lo hacen más resistente.

c. El hueso se constituye por la adición a la substancia fundamental de elementos apropiados para darle todavía mayor dureza. Se trata básicamente de sales de calcio y de fósforo.

Este esquema de hueso largo y cortado longitudinalmente traerá a la memoria suficientes recuerdos. Nótese como dicho hueso largo, elemento de armazón, abriga en su interior la médula ósea, órgano esencial para la fabricación de células sanguíneas.

2. Estructrura de las articulaciones

La articulación se define, generalmente, como la zona en la que se juntan dos superficies óseas.

a. Algunas son muy poco móviles. Es el caso de las "suturas" entre los huesos del cráneo, unidos por un tejido fibroso denso.

b. Al nivel de la columna vertebral, los cuerpos vertebrados están separados -o unidos- por medio de discos cartilaginosos. La unión está reforzada por ligamentos. Los movimientos que permiten son de poca amplitud. Esto ocurre asimismo con la sínfisis pelviana.

c. El caso más corriente corresponde a las articulaciones sinoviales, las cuales permiten la mayor movilidad. Esas extremidades óseas en contacto las mantienen juntas una cápsula y un ligamento. La membrana sinovial que recubre el interior de la cápsula segrega un líquido lubrificante. Corresponden a este modelo, entre otros, el codo y la cadera.
Articulación sinovial


B. EL ARMAZÓN DEL CUERPO HUMANO (PRIMERA PARTE)
Esqueleto humano

Columna vertebral y sus partes

LA COLUMNA VERTEBRAL
1. PRESENTACIÓN GLOBAL

En un contexto de movimiento, hace falta ampliar la noción de articulación. Esta se refiere también al juego de los músculos que recubren una unión ósea o bien están sujetos a ella.

El término "raquis" podría emplearse para designar, de manera más amplia que el de "columna vertebral", un conjunto de estructuras óseas, cartilaginosas y de ligamentos.

Las 24 vértebras, prolongadas prolongadas en la base del raquis por el sacro y el cóccix, están separadas por los discos fibro cartilaginosos. En el plano estructural, no se deben separar como elementos completamente distintos las vértebras y los discos, ya que forman una unidad.

Por otro lado, en un cuerpo armonioso, el raquis más que soportar el peso, lo distribuye y equilibra. De manera semejante a como la estaca asegura el equilibrio espacial apropiado entre los dos lados de una tienda, sin tener que soportar por ello todo el peso de la tienda, la columna vertebral mantiene el equilibrio entre las estructuras musculares y fibrosas situadas a uno y otro lado.

Así pues, se pueden reconocer tres funciones del raquis:
-soporta en parte el peso de la cabeza y del tronco.
-reparte ese peso.
-protege la médula espinal.

El raquis describe cuatro curvaturas. Dos de ellas (la dorsal y la sacra) son convexas hacia atrás, y constituyen lo que se llama ''cifosis''. Son patológicas sólo en el caso de ser excesivas. Las otras dos (la cervical y la lumbar), cóncavas hacia atrás, se llaman "lordosis".

La curvatura dorsal recibe el nombre de "primaria": es un resto de la forma que tenía el raquis del feto, convexo globalmente hacia atrás. En ella los discos invertebrados e incluso las vértebras han permanecido, más finos en su porción anterior.

El niño, conforme se desarrolla, endereza la cabeza para poder mirar delante suyo; luego endereza el tronco para mantenerse de pie. De este modo se forman las curvaturas cervical y lumbar. Respecto a ellas se habla de curvaturas secundarias. A esos niveles, la parte anterior de los discos se ha vuelto más espesa, en cambio las vértebras conservan el paralelismo entre sus caras superiores e inferiores.

A nivel lumbar, los discos intervertebrales son netamente más espesos que en la columna dorsal. Lo cual asegura a la columna lumbar una mayor movilidad, tanto más cuanto las costillas obstaculizan también las posibilidades de movimiento del raquis dorsal.

De lo dicho se desprende que, en el caso de querer reducir (o acentuar) la importancia de las curvaturas raquídeas, habrá que actuar en primer lugar sobre las dos curvaturas secundarias, la lumbar y la cervical, dado que son las más fácilmente modificables. 

En patología, junto a las exageraciones de las lordosis y cifosis normales, se encuentra con frecuencia escoliosis. Las verdaderas escoliosis asocían la inclinación lateral y la rotación de varias vértebras superpuestas: cuando se hallan a nivel dorsal, la rotación simultánea de las costillas puede llegar a dar apariencia de una "giba".

2. LAS ESTRUCTURAS DE LOS ELEMENTOS DE BASE DEL RAQUIS

LA VERTEBRA
La triple función de la columna vertebral queda asegurada mediante los elementos que constituyen las vértebras.

El cuerpo vertebral asegura la función de sostén del peso. Más o menos constituye la mitad del volumen de la vértebra. Se sitúa en la parte anterior de ella.

El arco posterior constituye el canal óseo que protege la médula espinal. En la epoca del desarrollo fetal se forma de un modo más lento que el cuerpo.

El papel de repartición de tensiones se asegura mediante los últimos elementos vertebrales que alcanzan su forma definitiva, o sea, las distintas "apófisis", que se van modelando según las etapas del desarrollo motor del bebé. Las apófisis articulares son cuatro en cada vértebra, dos superiores y dos inferiores.
Vértebra tipo

Sus facetas, medios de articulación entre dos vértebras superpuestas, impiden que estas vertebras se deslicen una sobre otra al azar. Según su situación en la columna vertebral, las facetas están orientadas de modo distinto, determinando así los movimientos posibles a cada nivel.

Las apófisis espinosas (para atrás) y transversales (a los lados) son los puntos de sujeción de los músculos que permiten erguir y estirar el tronco.

EL DISCO INTERVERTEBRAL
Los discos constituyen la cuarta o quinta parte de la estructura raquídea. Situados entre cada cuerpo vertebral, están hechos de fibrocartílago según el siguiente esquema:

El centro del disco, llamado núcleo pulposo, es relativamente blando, en particular al principio de la vida. Está rodeado y protegido por un tejido fibroso, el anillo fibroso, fibrocartílago resistente que se entrecruza con las estructuras que bordean el cuerpo vertebral. Con la edad, también el núcleo se vuelve fibrocartilaginoso. De ello resulta una disminución de la movilidad, y más todavía dado que dicho fenómeno viene acompañado de una reducción del porcentaje de agua contenida en el disco. Para que los discos
Disco intervertebral
mantengan la 
mayor elasticidad, posible, resulta de capital importancia, en efecto, una buena hidratación de los mismos. De aquí la importancia de absorber todos los días una cantidad suficiente de líquido. Son igualmente importantes los ejercicios de flexión y enderezamiento del raquis, puesto que
juegan el papel de bombas que hacen más intenso el aporte sanguíneo de alimentos y oxígeno a los discos. El hecho de que el disco sea menos espeso al final del día se debe a que pierde fluidos durante el curso de la jornada.

El núcleo se considera como el elemento esencial de soporte del peso a nivel del disco. Su posición no es del todo central y varía según los estratos de la columna. A nivel lumbar se extiende más para atrás.

Normalmente, el núcleo se desplaza hacia adelante cuando la columna se dobla para atrás, hacia atrás en las flexiones para adelante o bien lateralmente en las inclinaciones de costado.

LOS MEDIOS DE UNIÓN ENTRE LAS VERTEBRAS
Además de los discos y formando una especia de unidad estructural, con la vértebra, existe toda una serie de ligamentos que unen los cuerpos vertebrales, las láminas y las apófisis espinosas y transversales.

El gran ligamento vertebral común posterior, que pasa por detrás de los cuerpos vertebrales, se rompe con facilidad, debido a su relativa mala fijación en los cuerpos y los discos. Esta es una de las razones de la mayor frecuencia
de hernias discales posteriores. Dicho ligamento se pone en tensión sobre todo en flexiones hacia adelante muy forzadas.

Los músculos, de los cuales vamos a hablar más adelante, también constituyen ciertamente un elemento mayor de la estabilidad del raquis.

MECANISMO DE LA HERNIA DISCAL
Cuando el disco se ha vuelto frágil, por ejemplo, como consecuencia de una hiperpresión ejercida sobre él durante años, un falso movimiento o un esfuerzo demasiado intenso puede desplazar el núcleo más allá de su posición normal, haciendo que se encuentre emergiendo fuera del contorno normal del disco. En los jóvenes, la elasticidad del anillo permite con frecuencia la vuelta del núcleo a su lugar habitual. Con la edad, el fibrocartílago se seca y sus fibras pueden llegar a separarse, permitiendo al núcleo permanecer corno un
bulto. De este modo se produce una hernia discal. Las mas de las veces el núcleo hace un bulto hacia atrás, capaz de comprimir la médula espinal. A menudo, las raíces nerviosas que salen de la médula en el lugar afectado se
hallan comprimidas, lo cual produce toda una serie de transtornos: dolores, transtornos sensitivos o motores... Lo más común es que el afectado sea un disco lumbar. El mecanismo habitual es el siguiente: después de una flexión hacia adelante demasiado importante, con mayor razón si se trata de levantar un objeto, uno se endereza demasiado rápidamente. Durante la flexión hacia adelante el núcleo se ha desplazado, hacia atrás. El espacio entre las dos vértebras que rodean el disco se ha entreabierto tanto más hacia atrás cuanto se ha forzado la flexión hacia adelante. Además la presión sobre el disco ha sido más importante por el hecho de sostener un peso. Al enderezarse rápidamente, el núcleo es cogido en el cepo hacia atrás, de modo que las fibras del anillo y del ligamento lo dejan emerger.

Por eso en caso de fragilidad discal conocida, se aconseja: evitar en la vida corriente las flexiones hacia adelante con las piernas tensas. Una ligéra flexión de las rodillas disminuye la intensidad del estiramiento lumbar. Esto tiene su aplicación en la práctica del yoga, en la que será preferible, naturalmente, doblar ligeramente las rodillas en posturas como las siguientes.
Padangusthasana

Paschimottanasana













Levantar un peso a partir de la posición en cuclillas mejor que con las piernas tensas.

El levantar en vilo es, en efecto, mucho menos importante en este caso. Por otro lado, las piernas comparten mucho más con la espalda la carga suplementaria.

Evitar los enderezamientos bruscos. Así, en la práctica del yoga, los movimientos lentos reducen el riesgo que, conllevan para los discos las flexiones forzadas hacia adelante.

Se ha constatado que, el exceso de rigidez de los músculos de la espalda hace más frágiles los discos favoreciendo una hiperpresión a su nivel.

Así pues, resulta muy deseable el estiramiento -progresivo- de la parte posterior del cuerpo, asociado a su buena tonicidad. 

3. LOS MOVIMIENTOS DEL RAQUIS 

RECAPITULACIÓN DE LOS DISTINTOS MOVIMIENTOS POSIBLES A ESTE NIVEL

-La flexión es el movimiento mediante el cual el raquis se inclina hacia adelante. La extensión es el movimiento mediante el cual el raquis se inclina hacia atrás.
-Las inclinaciones laterales pueden hacerse hacia la derecha o bien hacia la izquierda.
-Lo mismo que los movimientos de rotación alrededor del eje longitudinal.
-Se da además, una posibilidad de movimiento de erección: el raquis puede estirarse hacia arriba mediante la reducción de las curvaturas.

Cada estrato de la columna vertebral presenta particularidades de estructura que explican las diferencias de movilidad.

Las principales diferencias entre los estratos raquídeos se refieren a:
-la talla del cuerpo vertebral, que aumenta de las cervicales a las lumbares,
-la orientación de las superficies de las apófisis articulares,
-la orientación de las apófisis espinosas,
-el espesor del disco intervertebral, que crece de las dorsales a las lumbares.

Así pues: en la región cervical, se pueden observar cuatro grandes tipos de vértebras: C1 o atlas, lisa, se ajusta a C2 o axis, como un anillo se ajusta a su dedo. Lo cual nos permite volver la cabeza sin necesidad de implicar en ese movimiento el resto del cuello y los hombros. C2 representa, en efecto, una apófisis en forma de diente, dirigida verticalmente hacia arriba como pivote de los movimientos de rotación. Basta  la mínima modificación en la articulación de estas dos vértebras para que la amplitud de dichos movimientos se vuelva limitada. 

De C3 a C6 las vértebras son más sencillas y próximas a la vértebra tipo. Ahí las apófisis espinosas son oblicuas hacia abajo, lo cual protege contra los peligros de una hiperextensión. La orientación de las apófisis articulares hace que los movimientos de rotación e inclinación lateral del cuello resulten siempre acoplados. En la flexión hacia adelante, la curvatura cervical puede invertirse. Globalmente, la movilidad del raquis cervical es importante en particular en las rotaciones (que se sitúan sobre todo entre C1 y C2).

C7 asegura la transición al raquis dorsal. Su apófisis espinosa es claramente más larga y se percibe al tacto como saliente en relación con las que se encuentran más arriba y más abajo. Es ahí que puede encontrarse la "joroba de bisonte", cuando el tejido fibroso y graso se acumula enfrente. 

En la región dorsal, un par de costillas se fija a cada uno de los segmentos vertebrales, constituyendo de este modo la caja torácica. Los cuerpos vertebrales aparecen cada vez más voluminosos a medida que se desciende hacia la región lumbar. Su forma también varía. La orientación de las apófisis articulares limita grandemente los movimientos de flexión-extensión, de manera semejante a como la fuerte inclinación de las espinosas limita la hiperextensión. En este sentido, el raquis dorsal, y en particular los segmentos de los que parte la inervación cardíaca, resulta protegido de los daños que podrían producirle movimientos locales excesivos. 

Sin embargo, las vértebras que aseguran la conexión con los demás estratos del raquis poseen una forma distinta que permite mayor movilidad  en este sentido. Este es el caso de D1 y, sobre todo, de D12, vértebra-bisagra, a cuyo alrededor se producen los movimientos de flexión-extensión del tronco. Por esto en esta última vértebra son más frecuentes que en ninguna otra parte del raquis las fracturas por compresión del cuerpo vertebral o desgarramiento de la apófisis espinosa. 

Al contrario, la bisagra D12-L1 constituye la parte de la columna vertebral en la que los movimientos de rotación son mínimos, prácticamente nulos.

A nivel dorsal, aunque algo menos que a nivel cervical, la inclinación lateral tiene tendencia a ir acompañada de un elemento inevitable de rotación. 

A nivel lumbar se encuentra una estructura más pesada, cuya tarea principal consiste en soportar el peso. Aquí las apófisis espinosas y transvesas son casi horizontales. A sus niveles están conectados diversos músculos sólidos, cuyo equilibrio de acción asegura la buena posición del raquis lumbar. L3 en particular tiene un arco posterior más desarrollado, dado que esta vértebra constituye un enlace para la inserción de músculos importantes.

Los movimientos de rotación son particularmente débiles, los de flexión-extensión poseen buena amplitud. En principio, en una flexión completa, la curvatura lumbar se invierte.

La inclinación lateral es moderadamente posible, excepto a nivel de L5-S1, donde resulta prácticamente nula.

APLICACION A CIERTAS POSTURAS DE YOGA
Las posturas representadas aquí permiten observar la extensión de posibilidades del raquis:




















- Dos posturas ilustran la amplitud de movimientos que puede realizar el conjunto del raquis en flexión -extensión.

- En la postura de máxima extensión, el desplazamiento tiene lugar sobre todo a nivel cervical y lumbar. La columna dorsal se limita a borrar su cifosis. La extensión empieza a ampliarse en la bisagra dorso-lumbar.

- En la postura de flexión hacia adelante están particularmente implicados el raquis lumbar y la bisagra dorso-lumbar.

La lordosis lumbar desaparece. La columna dorsal presenta una ligera acentuación de su cifosis natural. En el dibujo el raquis cervical permanece extendido. En cambio, se encontraría reducido si en lugar del mentón se hubiese puesto la frente sobre los
miembros inferiores.

Muchos otros elementos habría que analizar a propósito de esas dos posturas extremas, entre otros lo que ocurre a nivel de pelvis, caderas y hombros junto con los grupos musculares puestos en juego. 

-La postura sentada, tronco vertical, ilustra el equilibrio perfecto que puede alcanzar el raquis como eje del cuerpo.

Laurence Maman