18 feb. 2016

Yoga sutras 1.1 a 1.4 : la naturaleza de la mente

Yoga Sutras de Patanjali
Capítulo 1: la senda hacia el Samadhi "Samadhi pada"



1. Atha Yoganusasanam
Ahora se explica el Yoga

Yoga significa unión. Se refiere al proceso de unión del ser individual con el Ser Universal que propicia ese estado mental de calma y sosiego en todas las situaciones. 

2. Yoga chitta-vritti-nirodhah
El Yoga consiste en suprimir la actividad de la mente

La mente no es visible ni tangible. No se encuentra en el cuerpo fìsico, como el cerebro, sino en el cuerpo astral. Su magnitud no puede medirse, ya que comprende los sentimientos, ideas e impresiones de esta vida y de otras pasadas, así como el conocimiento intuitivo de lo que ha de venir. Para lograr la paz de la Unión es preciso acorralarla y controlarla por completo. 

El término sánscrito chitta puede traducirse como la substancia mental, y constituye, en cierto modo, la base de la mente. En la filosofìa Vedanta se le denomina antahkarana, que significa instumento interno. El antahkarana contiene cuatro elementos principales: Manas, la mente, cuyas funciones son pensar, dudar y desear. Buddhi, el intelecto, que realiza las funciones de discriminar y tomar decisiones. Aquella porción de la mente que es auto-arrogante y se ve a si misma como separada de la Fuente es ahamkara, el ego. Finalmente queda el subconsciente, que sirve de almacén de experiencias y memorias pasadas, y que también recibe el nombre de chitta. 

Como puede verse, la palabra chitta tiene varios significados. Mientras que en la filosofá Vedanta se refiere únicamente al subconsciente, Patanyali la utiliza en un sentido más amplio: se refiere a ese substrato subyacente, a la base misma que constituye la esencia del aparato mental. Chitta puede manifestarse, en un momento dado en cualquiera de las cinco formas siguientes: 1) kshipta, dispersión; 2) mudha, oscuridad, opacidad; 3) vikshipta, recolección, centramiento; 4) ekagrata, concentración; 5) niruddha, suspensión absoluta de toda actividad. 

La actividad de la mente en el estado de kshipta, dispersión, tiende a experimentarse en forma de placer o dolor. La mente actúa para justificar sus deseos, sin preocuparse de las consecuencias. Piensa en una salchicha de Fráncfort y ha de conseguirla como sea. Si se le advierte de los venenos que contiene, la reacción es cubrirla con más mostaza y comérsela de todos modos. En el estado mental de mudha, la tendencia es a ver y a causar sufrimiento y a negar la felicidad. Vikshipta se produce cuando la mente se esfuerza en replegarse hacia su centro. Los rayos mentales están normalmente dispersos en todas direcciones. En este estado se hace un esfuerzo consciente para reunirlos y enfocarlos en una sola dirección. Cuando esto se consigue, la mente se encuentra en ekagrata, un estado que lleva, finalmente, a niruddha o suspensión de toda actividad, donde sobreviene el samadhi, la experiencia suprema de dicha. 

Chitta es, pues, el substrato de la mente. Es comparable a un lago en el que se suceden las olas que representan los pensamientos. Estas olas mentales se denominan vrittis. Los vrittis son modificaciones del pensamiento que rizan el lago de la mente, produciendo actividad. La ausencia de vrittis conlleva la suspensión de toda actividad mental. En la mente de una persona media se producen miles de vrittis cada minuto. Es imposible registrar con precisión todas las modificaciones y cambios intrincados, y casi imperceptibles, que cruzan por la mente a cada instante. No es de sorprender, por lo tanto, que llegar a comprender la mecánica de la propia mente cueste muchos años de observación. 

El Ser es el testigo de cuanto se percibe, pero no actúa ni reacciona, puesto que todas las acciones y reacciones tienen lugar en la mente, manifestándose en forma de vrittis. El pensamiento, la fuerza más poderosa del universo, es quien inicia todas las acciones. La actividad que se desarrolla en el plano físico no es más que un espejo que refleja los trabajos internos de la mente. Eso que asumimos como real, el entorno físico en el que vive cada persona, es solamente una proyección de la mente. Cuando las numerosas modificaciones de la mente, vrittis, son suprimidas, uno ya no se ve afectado por las fluctuaciones del mundo y el Ser brilla con imperturbable pureza. 

3. Tada drasthu svarupe ‘ vasthanam
En ese momento (cuando cesan las modificaciones del pensamiento), el perceptor descansa en su propia naturaleza. 

Ese estado de conciencia pura se alcanza cuando la mente deja de ser modificada por la actividad de las olas del pensamiento. Cuando la superficie de un lago está en calma, sin olas que la agiten, puede verse claramente el fondo. Del mismo modo, cuando cesan los vrittis de la mente, la naturaleza esencial del hombre se hace evidente. Al cesar la agitación mental, el mundo deja de existir para el meditador, quien permanece en constante unión con el Ser. 

4. Vritti-sarupian itaratra
Cuando la mente no está concentrada, el perceptor se identifica con sus modificaciones. 

Cuando se producen ondas mentales, surge de inmediato una tendencia a identificarse con ellas. Cada uno de estos vrittis da lugar a numerosos otros. Si el vecino de enfrente tiene una piscina 10 cm más larga que la propia, surge inmediatamente el vritti: “He de conseguir una piscina mayor”. Si no se suprime en el momento mismo de su formación, este pensamiento se repite una y otra vez, seguido de otros relacionados con él. Cada uno de ellos sigue la estela del anterior, haciendo más y más poderosa la actitud general. Si, llevado de la codicia, uno compra la casa y la piscina de su vecino, se encontrará con que tiene que pagar mas impuestos, además de verse obligado a limpiar dos casas y dos piscinas…. Para aliviarse de tantos dolores de cabeza uno se va de vacaciones a un hotel… 

¿Cuál esla diferencia entre estar en el salón del hotel y en el de la propia casa? Ninguna, porque la mente sigue esclava de sus preocupaciones, identificándose con los mismos problemas, dondequiera que esté. Un vritti da lugar a innumerables otros, todos en busca de la felicidad. Pero, de hecho, es sólo necedad, porque la propia agitación de esos pensamientos destruye la paz que la mente desea. Es únicamente cuando estos pensamientos se calman por efecto de la concentración, cuando se elimina la identificación con la agitación y el deseo. 



Para mas lecturas y estudio de Yoga Sutras visita la pestaña Yoga Sutras de Patanjali

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Conciencia Yoga por Patricia Aballay se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported.
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