9 jul. 2018

Estabilizar y despejar la mente: análisis de Yoga Sutras 1.33 - 1.39



Yoga Sutras Capítulo 1

Concentración: Samadhi Pada (libro I)


Por Swami Jnaneshvara Bharati





Concentración: El Capítulo 1 de los Yoga Sutras se titula Samadhi Pada, que significa Capítulo sobre la Concentración. En éste se describe el yoga, la observación de las cinco clases de pensamientos, cómo decolorar los pensamientos, los principios inseparables de la práctica y el no-apego, las etapas de la concentración, las tareas y el compromiso, los obstáculos y las soluciones, y los medios para estabilizar la mente, además de sus resultados.



Los 51 sutras del Capítulo se han dividido en 9 secciones:



    Estabilizar y despejar la mente (Yoga Sutras 1.30 -1.32)



    Preparación para prácticas más sutiles 

    Antes de poder experimentar las meditaciones más sutiles o samadhi (1.40 -1.51, 2.12 -2.25, 3.4 -3.6), es necesario contar con estabilidad y claridad de la mente.


    Enfocarse en una sola dirección acarrea idoneidad para la meditación 

    Tal como el entrenamiento especializado de un atleta olímpico se basa en un sólido acondicionamiento físico global, se necesita un entrenamiento general respecto a enfocarse en una sola dirección para que las prácticas de meditación puedan progresar. Los métodos particulares dados en estos Sutras versan sobre la remoción de obstáculos por medio del enfoque unidireccional, como se indicó en los sutras previos (1.30 -1.32). Éstas son las recomendaciones de los Sutras 1.33 -1.39:


    • Cuatro actitudes en relación a las personas: El primer método se refiere a meditar en cuatro tipos de actitudes hacia las personas, como la amabilidad o simpatía, la compasión o el apoyo, la alegría o buena disposición, y la neutralidad o aceptación (1.33).
    • Cinco recomendaciones para enfocarse: Se dan cinco sugerencias de objetos específicos en los cuales enfocar la atención: estar consciente de la respiración, de las sensaciones, de la luminosidad interna, contemplar una mente estable, y focalizarse en el flujo de la mente (1.34 -1.38).
    • Lo que sea que elijas: Por último, es posible practicar el enfoque en una sola cosa que se sienta placentera o útil, cualquiera que ésta sea (1.39).




    No omitir lo básico 

    Es tentador pasar por alto dicho entrenamiento básico, pero para un estudiante de meditación eso sería un serio error, ya que la meditación podría convertirse en una pelea con la mente.



    Pocos irán más allá de estas sugerencias 

    Muchas escuelas de meditación enfatizan un solo método, como meditar en la amabilidad o bondad (1.33), la respiración (1.34), o algún otro objeto (1.39), sin reconocer que aunque muy útiles, éstas sólo son prácticas preparatorias para meditaciones más sutiles y samadhi, como se describe en capítulos posteriores (Caps. 2, 3 y 4). La mayoría se quedará con los calmantes beneficios de la preparación, pero no proseguirá con las meditaciones más sutiles que conducen hacia la Autorrealización.



    Estabilización versus conocimiento discriminador 

    Es muy importante comprender que estas contemplaciones se usan para estabilizar y despejar la mente. Las prácticas que se mencionan posteriormente se utilizan para obtener un conocimiento discriminador (2.26 -2.29). Por ejemplo, contemplar la amabilidad (1.33) no tiene por objeto discriminar que eso es parte de avidya o la ignorancia (2.5), y por ende dejarlo de lado. En las prácticas consideradas más adelante, sí se discrimina, dejando de lado (3.4 -3.6) aquello que se debe a avidya, la ignorancia (2.5).



    SUTRA 1.33 

    maitri karuna mudita upekshanam sukha duhka punya apunya vishayanam bhavanatah chitta prasadanam

    Respecto a las relaciones, la mente se purifica cultivando sentimientos de amabilidad o simpatía hacia quienes están felices, compasión hacia los que sufren, buena disposición hacia aquellos que tienen virtudes, e indiferencia o neutralidad hacia quienes uno considera malvados o malintencionados.


    VOCABULARIO


    maitri = amabilidad, simpatía, ser agradable, cariño, cordialidad

    karuna = compasión, misericordia
    mudita = alegría, regocijo, buena voluntad o disposición
    upekshanam = aceptación, ecuanimidad, indiferencia, no tomar en cuenta, neutralidad
    sukha = feliz, cómodo, contento
    duhka = dolor, miseria, sufrimiento, pesar, tristeza
    punya = que tiene virtudes, meritorio, benevolente
    apunya = que carece de virtudes, vicioso, malo, malvado, malintencionado, no meritorio
    vishayanam = relativo o en relación a esos objetos
    bhavanatah = por medio del cultivo de hábitos, o de constante reflexión, desarrollar actitudes, enfatizar o inculcar en uno mismo
    chitta = campo mental, consciencia
    prasadanam = purificado, claro, sereno, agradable, apaciguado, imperturbable, pacífico, calmo



    Cada actitud es un tipo de meditación 

    Cada una de estas cuatro actitudes (amabilidad, compasión, buena voluntad y neutralidad) es en cierto sentido una meditación en sí. Si bien en realidad son prácticas preparatorias, se ha vuelto popular usar la palabra meditación de modo muy amplio, en vez de utilizarla para un estado específico de dhyana (3.2), que es lo que los yoguis hacen normalmente. Algunas escuelas de meditación basan toda su propuesta en una o más de estas cuatro actitudes. Sin embargo, para quien busca la realidad absoluta (1.3), éstas se llevan a cabo como valiosos pasos del camino, pero no como una finalidad.



    Liberarse de la negatividad hacia otras personas 

    En los sutras 2.33 - 2.34 la pregunta planteada es qué hacer cuando uno no actúa o piensa según los valores yóguicos como el no-apego, y tiene en cambio emociones negativas. Qué es lo que hay que hacer con esos intensos patrones de pensamiento negativo. La recomendación dada en esos sutras es cultivar una actitud opuesta, recordándonos (por medio del diálogo interno) que aferrarnos a esa actitud negativa sólo nos va a traer interminable dolor y sufrimiento (2.34). Además señala que en términos de reacción interna y efectos, no hay verdadera diferencia entre tres tipos de actuación:

    1.- Nosotros como tales, llevando a cabo dicho acto negativo.
    2.- Solicitar a otra persona que lo haga por nosotros, o
    3.- Aprobar el acto si ocurre, pero sin nuestra participación.


    Trabajando específicamente con las cuatro actitudes de amabilidad, compasión, buena voluntad y neutralidad, podemos hacer progresos mucho más fácilmente con las prácticas de los yamas (2.30) y las instrucciones para cultivar los opuestos cuando nos volvemos negativos (2.34).



    Cultivar cuatro formas de percibir a otras personas 

    En esta práctica se mencionan cuatro tipos de personas (feliz, sufriente, virtuoso y no virtuoso), cómo los percibimos y qué actitudes deberíamos cultivar para estabilizar, purificar o calmas nuestra mente (actitudes de amabilidad, compasión, buena disposición y neutralidad).



    Estas cuatro abarcan la mayoría de nuestras relaciones

    Memorizar estas cuatro actitudes y observarlas activamente en la vida diaria, y en los momentos de quietud, permite percatarse mucho más fácilmente de los caprichos de la mente y regularlos. Que sólo sean cuatro favorece bastante el proceso. Muchos de los desafíos en las relaciones que tenemos con otras personas, probablemente la mayoría, están incluidos en uno o más de estas cuatro.




    Tener un antídoto específico para cada una 


    Tener una actitud específica a desarrollar en relación a cada una, también ayuda a cultivar el cambio correspondiente. Eso no significa que uno reemplace todo el resto de buenas ideas respecto a cómo relacionarse bien con las personas, pero sin duda estas cuatro constituyen una práctica útil de realizar.


    Hacia quienes están felices o contentos

    Podríamos sentir:
    Resistencia o distancia: Recuerda lo que ocurre cuando no tienes un buen día, es posible que te resistas a estar con quienes están felices, contentos. Es muy fácil tener una actitud negativa hacia ellos en esos momentos sin intención, sean amigos o familiares. Esto no significa que tu mente esté 100% negativa, es más bien una tendencia, tal vez pequeña, de la que queremos estar alerta. No es tener excesivas expectativas sobre ser perfecto, sino un gradual proceso que despeje la mente confusa, nublada, a fin de que la meditación pueda ser más profunda.

    Mejor es cultivar:
    Simpatía o bondad: Estar pendiente de esta natural tendencia de la mente hace posible cultivar dirigidamente una actitud de simpatía o bondad cuando se está cerca de estas personas felices o al pensar en ellas. Este acto consciente de alerta hacia esta tendencia mental negativa y promover lo útil y positivo activamente tiene un efecto estabilizador y trae paz y calma interior. Hay que estar atento, porque la mente a menudo alberga a la vez atracción y aversión, lo positivo y lo negativo. Aquí, queremos ser conscientes de ambas polaridades, pero cultivar lo positivo y beneficioso.



    Hacia quienes tienen dolor o sufren

    Podríamos sentir:
    Exigencia o Frustración: En general, tú puedes considerarte una persona amorosa, cariñosa, compasiva. Aún así, es fácil sentir lo opuesto cuando alguien cercano está enfermo. Tú tienes otros planes, y de repente, un miembro de la familia se enferma o su enfermedad se prolonga. Ciertamente te ocupas de esa persona, pero también está presente el hábito mental que te hace sentir que hay algo impuesto ahí. De nuevo, no estamos hablando de un 100% de negatividad o una psicopatología. Estas son acciones habituales de la mente, que nosotros regularmente intentamos equilibrar y calmar.


    Mejor es cultivar:
    Compasión o Apoyo: Es bueno observar esa inclinación de la mente, aunque sea leve. Eso significa estar atento a ella, y al mismo tiempo, cultivar conscientemente la compasión y el apoyo hacia quienes sufren. No tiene que ver con “actuar”, o suprimir las emociones y pensamientos contrarios. Significa estar consciente y elegir amorosamente actuar desde el amor. Lo repetimos, lo deseable es estar consciente de los hábitos de la mente. La falta de consciencia crea interferencias en el inconsciente que luego van a perturbar la meditación. Estar consciente da cabida a la libertad y paz mental.


    Hacia quienes tienen virtudes o son caritativos

    Podríamos sentir:
    Inadecuación o celos: Todos queremos ser útiles y servir a nuestras familias, amigos y a otras personas, ya sea en nuestra comunidad local o en todo el mundo. En privado, a menudo sentimos que podríamos hacer más, pero sencillamente no lo hacemos. Los celos y otras emociones negativas se pueden introducir fácilmente en uno cuando otra persona se comporta sinceramente de manera íntegra, honesta o caritativa. Inconscientemente, podemos ponernos en contra de esas personas, las conozcamos personalmente o sean personajes públicos.

    Mejor es cultivar:
    Felicidad o buena disposición: Lo mejor es desarrollar actitudes de alegría o buena voluntad hacia esas personas. No siempre es fácil cultivar este tipo de actitudes positivas cuando interiormente nuestros sentimientos son negativos. Pero algo muy interesante ocurre cuando nos convertimos en un observador neutro, no apegado a nuestro proceso interno. Aparece el humor; la mente se ve como un instrumento realmente divertido de mirar, con todas sus payasadas. Es entonces cuando la felicidad o la buena disposición aparecen de modo natural.



    Hacia quienes consideramos malos o malvados

    Podríamos sentir:
    Rabia o rechazo: La mayoría de nosotros tenemos límites respecto a lo que consideramos un comportamiento aceptable. Sinceramente podemos creer que todas las personas son puras a su nivel más profundo. Aún así, ¿no es cierto que también creemos que hay individuos deshonestos, crueles, malos, e incluso malvados o maléficos? ¿No existen ciertos comportamientos que te parecen conductas tan lejanas a ser aceptables, que te producen intensa rabia y frustración? Y si se tiene este tipo de sentimientos hacia otra persona, ¿no es cierto también que es uno mismo el que acarrea ese peso? El punto es cómo liberarse de esto.

    Mejor es cultivar:
    Neutralidad o aceptación: Para contrapesar los sentimientos negativos hacia alguien malo, malvado o carente de virtud, el antídoto es cultivar una actitud de neutralidad, indiferencia, aceptación o ecuanimidad. Puede ser difícil de hacer, si pensamos que con eso estamos aprobando su mal comportamiento. Pero lo que buscamos es la neutralidad de un equilibrio interno, de ecuanimidad, lo cual no significa aprobar las acciones de tal persona. De hecho, cultivar actitudes de neutralidad puede ayudar incluso a producir un cambio. Y ciertamente ayuda a estabilizar y despejar la mente para la meditación.


    Meditar intencionalmente en estas cuatro actitudes

    Durante el tiempo dedicado diariamente a meditar, puede ser muy beneficioso pasar parte de éste reflexionando en estas cuatro actitudes, ya sea sobre todas ellas o enfocarse más tiempo en sólo una. Elige alguna de ellas y deja que una o más personas aparezcan en tu campo mental. Date cuenta de tus reacciones, el colorido del que se habló previamente (1.5). Mientras la impresión interna de esa persona ocupa tu atención, cultiva la actitud positiva o útil. El colorido o la negatividad se debilitan o atenúan gradualmente (2.4). Esto es parte de la preparación para la meditación.


    Habla contigo mismo/a 

    Cuando uno se percata de cualquiera de las actitudes negativas antes mencionadas, sirve mucho recordarse a sí mismo literalmente que esto no es útil (2.33). Puedes decirte algo como “Mente, esto no es útil. Esta actitud no va a traer nada más que dolor. Necesitas dejarla ir.” También en bueno decirse que “Necesito cultivar simpatía o bondad en relación a esta persona” (compasión, buena voluntad o neutralidad).



    ¿Qué hacer con las personas realmente “malas”?

    Es común que los meditadores se cuestionen estas cuatro actitudes respecto a personas realmente “malas”, como ciertos líderes políticos o religiosos, actuales o históricos. ¿Cómo se podría sentir bondad, compasión, buena voluntad o neutralidad hacia alguien como “él”? No voy a mencionar nombres, pero no les será difícil pensar en algunos de ellos. Podría parecer que el Yoga está sugiriendo estar de acuerdo o validar el comportamiento de tales personas, cuando no es el caso. Aprobar un comportamiento y trabajar con nuestros estados internos son cosas muy diferentes.
    A veces encuentro que una comprensión superficial es una buena herramienta para un entendimiento más profundo. Sin usar ejemplos concretos sobre figuras públicas pasadas o presentes, pregúntate si sería bueno continuar manteniendo malos sentimientos hacia un amigo de infancia que te hizo algo hiriente. Esa persona pertenece a tu pasado lejano, pero la mente sigue conservando ahora ese colorido de aversión. Cada quien tiene que decidir si persistir aferrado a ese tipo de impresión mental es algo que nos sirve, o si preferiríamos que ese colorido se disolviera, dejando un simple recuerdo de tipo neutral. La elección es nuestra. La técnica de la decoloración es una parte del yoga. (Para mayor información sobre la decoloración, revisar los sutras 1.5 y 2.1 -2.9, y el artículo “Decolorar los Pensamientos”.)


    Cómo dominar estas actitudes

    Si bien estas cuatro prácticas se utilizan desde el comienzo para estabilizar y despejar la mente confusa, la práctica se vuelva mucho más sutil en etapas posteriores de la meditación. Una vez que se cuenta con la capacidad de realizar samyama (3.4 -3.6), entonces cada una de éstas se convierte en objeto de examen con la penetrante concentración y absorción de samadhi. Dicha práctica, hecha con esta fina y sutil intensidad acarrea la perfección de esa actitud puntual. Este proceso se describe en el sutra 3.24.


    SUTRA 1.34

     prachardana vidharanabhyam va pranayama 

     La mente también se calma regulando la respiración, poniendo especial atención en la exhalación y el natural aquietamiento de la respiración que se deriva de esta práctica.


    VOCABULARIO 
    prachardana = exhalación suave por las fosas nasales
    vidharanabhyam = expansión o regulación, control
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    pranasya = de prana


    Estar consciente de la respiración

    Uno de los mejores métodos existentes para estabilizar y calmar la mente es tomar consciencia de la respiración. Primero, hay que fijarse en las transiciones entre las respiraciones y dejar que sean suaves, no abruptas, sin pausas entre las respiraciones. Practica conscientemente hasta que aprecies cuán delicadamente suave puedes llegar a convertir las transiciones. La respiración ha de ser silenciosa y no entrecortada.



    Alargar la exhalación

    Segundo, después de establecer una sana y constante consciencia de la respiración, deja que la exhalación se vaya alargando paulatinamente, de modo que el tiempo que dura la exhalación sea más largo que el que dura la inhalación. La movilización del aire será más lenta durante la exhalación que en la inhalación. De a poco haz que la relación llegue a ser 2 : 1, es decir que la exhalación dure aproximadamente el doble que la inhalación. Pranayama a menudo se traduce como control de la respiración. La raíz ayama en realidad significa alargamiento o prolongación. Por tanto, pranayama significa más específicamente prolongar la fuerza vital.



    Ni rechaka, puraka o kumbhaka

    Existen otras prácticas respiratorias que incluyen rechaka (exhalación), puraka (inhalación) y kumbhaka (retención intencional de la respiración). El tema de este sutra no está orientado hacia estas prácticas, y especialmente no hacia la retención de la respiración. Si bien éstas pueden ser útiles en ciertos niveles de la práctica, no tienen relación con este sutra que es referente a estabilizar y calmar la mente.
    Revisar los sutras 2.49 -2.53 sobre la respiración y pranayama.




    SUTRA 1.35

     vishayavati va pravritti utpanna manasah sthiti nibandhani

    La concentración interna en el proceso de la experiencia sensorial, practicada de modo que conduzca a una percepción más sutil y elevada, también produce estabilidad y tranquilidad mental.


    VOCABULARIO
    vishayavati = de la experiencia sensorial
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    pravritti = percepción superior, actividad, inclinaciones
    utpanna = emergencia, aparición, manifestación
    manasah = mente, mental, manas
    sthiti = estabilidad, firmeza, tranquilidad estable, calma imperturbable
    nibandhani = que se establece, produce, sella o mantiene firmemente



    Meditación en los medios con los cuales se tiene la experiencia sensorial

    Esta práctica consiste en hacerse consciente del proceso interno de la sensación misma (no sólo de los objetos), usando los cinco sentidos cognitivos (indriyas) del olfato, gusto, vista, tacto y audición. No se trata de estar consciente del objeto que se está experimentando, como el sonido que se escucha o la imagen que se ve. Es más bien tratar de hacerse consciente de la percepción misma. Inicialmente dicha percepción se produce a un nivel más superficial o denso; en última instancia, la intención de esta práctica es observar los sentidos internos más elevados o sutiles.
    Revisar también el artículo “Entrenamiento de los diez sentidos o indriyas”



    SUTRA 1.36

    vishoka va jyotishmati

    O concentrarse en un estado interno de lucidez y luminosidad carente de dolor, también acarrea estabilidad y tranquilidad.



    VOCABULARIO
    vishoka = estado libre de dolor, aflicción, tristeza, sufrimiento
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    jyotishmati = el brillante resplandor, claridad, luminosidad, luz interna, luz suprema o divina.



    Concentración en la luminosidad interna en ausencia de dolor

    La forma más fácil de practicar esto es poner la atención en el espacio entre los pechos, en el centro cardíaco. Imagina que hay ahí una luminosidad brillante, del tamaño de la palma de la mano. Que la veas literalmente o no con tu ojo interno no es importante; la práctica produce efecto en ambos casos. La actitud a mantener es que independiente del tipo de pensamientos, imágenes, impresiones o recuerdos que puedan aparecer en el campo mental, te dispones a que nada de eso te va a perturbar o a distraer. Sólo quédate con esa luminosidad interna brillante en el corazón.



    SUTRA 1.37

    vita raga vishayam va chittam

    O contemplar el hecho de tener una mente libre de deseos, estabiliza y tranquiliza la mente


    VOCABULARIO
    vita = sin, carente de
    raga = apego, deseos, atracción
    vishayam = objetos de los sentidos
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    chittam = de la consciencia del campo mental


    Imagina una mente libre de deseo

    Una forma de hacer esta práctica es pensar en un gran sabio, yogui o persona espiritual que respetes. Simplemente imagina cómo sería su mente si estuviera quietamente sentado en meditación. Entonces, pretende que tu mente está tan quieta como estaría la suya. Es un truco que tu mente imagina, y aún así es una práctica extremadamente útil para estabilizar tu propia mente.



    Imagina tu propia mente libre de deseo

    Otro método es imaginar lo que sería tu mente si estuviera temporalmente libre de deseos, necesidades, atracciones, aversiones o expectativas. Es como jugar contigo, viendo si puedes simular que tu mente está en este estado tranquilo. Con un poco de práctica, esto funciona realmente bien.



    SUTRA 1.38

    svapna nidra jnana alambanam va

    O al enfocarse en la naturaleza del flujo del estado del soñar o en la naturaleza del estado del dormir sin sueños, la mente se vuelve estable y tranquila.



    VOCABULARIO
    svapna = soñar (enfocarse en la naturaleza del estado de soñar propiamente tal, no en el contenido de los sueños)
    nidra = dormir (enfocarse en el estado mismo, como un objeto)
    jnana = conocimiento, estudio, investigación, consciencia, observación
    alambanam = constituir un apoyo para la atención, objeto de concentración
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)



    Meditar en los estados del inconsciente

    Enfocarse en el flujo del estado del soñar o en la naturaleza del dormir sin sueños, estabilizará la mente y la hará estable. Es muy importante tomar en cuenta que esto no significa soñar o analizar los sueños. Aprender a dejar que estas secuencias fluyan y observarlas es muy tranquilizante. Observar el flujo tiene una influencia estabilizadora, no es una meditación profunda o samadhi, que está más allá de la mente.



    SUTRA 1.39

    yatha abhimata dhyanat va

    O contemplando o concentrándose en cualquier objeto o principio que a uno le guste o hacia el que tenga predisposición, la mente se hace estable y tranquila.


    VOCABULARIO
    yatha = según, de acuerdo a
    abhimara = la propia predisposición, elección, deseo, gusto, familiaridad, que es agradable
    dhyanat = meditar en
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)



    Medita en el objeto de tu preferencia

    Este sutra deja muy claro que el principio clave para estabilizar la mente y remover los obstáculos es enfocarse en una sola dirección. Obviamente, decir que uno puede concentrarse en cualquier objeto o principio de preferencia, es una amplia declaración. La sabiduría debería ser quien guie la elección del objeto en el cual concentrarse.



    Ya sabemos esto

    En la práctica, todos ya conocen el principio de enfocarse en algo agradable como modo de estabilizar la mente. Sin embargo, la relativa utilidad del objeto escogido es un asunto muy distinto. Ver televisión, jugar a algo, escuchar música, tener una conversación o muchas otras actividades pueden concentrar la mente lo suficiente como para acallar parcialmente la cháchara mental sobre las actividades diarias. Aunque el principio de concentrarse en una sola cosa está implicado en todo lo recién dicho y puede producir cierto beneficio, el meditador ha de aprender a escoger objetos más refinados para estabilizar la mente en bien de la meditación. Recordemos que en esta sección y en este sutra estamos hablando sobre estabilizar y despejar la mente, no sobre la meditación profunda propiamente tal. Este nivel de enfoque proporciona una sólida base para las prácticas de meditación más sutiles.



    Mantra

    Uno de los mejores métodos de enfocar, entrenar y estabilizar la mente es a través de un mantra.


    Práctica de Meditación

    En el artículo “Bindu” se incluyen las nueve prácticas comprendidas en los Yogas Sutras 1.33 -1.39.

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