19 nov. 2016

El Yoga Sūtra de Patañjali. Libro II, Sādhana Pāda. Traducción y comentarios de T. K. V. DESIKACHAR.




El segundo capítulo se llama sādhanapāda. Describe las cualidades necesarias para cambiar la mente de forma efectiva y gradual, de un estado de distracción a uno de atención, además explica por qué son importantes estas cualidades y qué acarrea su práctica.


2.1


La práctica del yoga debe reducir las impurezas físicas y mentales. Debe desarrollar nuestra capacidad de autoexamen y nos ayuda a entender que, en el análisis final, no somos los amos de todo lo que hacemos.

Si la práctica del yoga no nos ayuda a quitar los síntomas y causas de nuestros problemas físicos y mentales, no nos puede conducir en el descubrimiento de nuestro ser interno, ni tampoco a entender la naturaleza y calidad de las acciones. En tales circunstancias, las prácticas tendrán un valor dudoso. Entre más nos depuremos por medio del yoga, nos daremos cuenta que todas nuestras acciones necesitan volver a examinarse sistemáticamente y no debemos dar por sentados los frutos de nuestras acciones.


2.2

Entonces esas prácticas asegurarán la posibilidad de quitar los obstáculos para tener una percepción clara.

Intrínsecamente, todos somos capaces de tener una percepción clara. Pero parece que esto o aquello se ponen en su lugar con frecuencia. ¿Qué clase de cosas son?


2.3

Los obstáculos son: los conceptos erróneos, los valores confusos, apegos excesivos, antipatías poco razonables e inseguridad.


2.4

Los siguientes sūtras explican las relaciones entre los obstáculos mencionados antes : El concepto erróneo es la fuente de todos los otros obstáculos. No es necesario que aparezcan al mismo tiempo y su impacto varía. Algunas veces son oscuros y poco visibles; otras veces están expuestos y son dominantes.

Sólo cuando están totalmente expuestos, sus efectos son evidentes para los demás, aunque no necesariamente le concierna a la persona.



2.5

Los siguientes sūtras describen a los cinco obstáculos mencionados anteriormente: Un concepto erróneo conduce a una comprensión equivocada sobre el carácter, origen y efectos del objeto percibido.

Lo que en su momento puede ser de gran ayuda, se vuelve un problema después. Lo que buscamos como una fuente de placer puede ser que tenga un efecto opuesto. Se llega a creer que el oro falso es oro de verdad. Cosas que deben cambiar como la belleza de la juventud, podrían ser consideradas eternas. Lo que se debería conceptuar como el aprendizaje más importante, con el tiempo puede ser inútil.


2.6


La identidad falsa resulta cuando consideramos a una actividad mental como la fuente misma de la percepción.

Las actitudes y actividades mentales cambian. Nos modifican de acuerdo con influencias tales como los estados de ánimo, los hábitos y los entornos. Así, de alguna manera, a menudo asumimos que son una fuente de percepción constante y estable (ver 2.20).


2.7

El apego excesivo se basa en la creencia de que esto contribuirá a conseguir la felicidad eterna.

Cuando un objeto satisface un deseo, proporciona un momento de felicidad. Debido a esta experiencia, la posesión de objetos se puede volver muy importante, aun indispensable, sin importar el costo. El resultado puede ser la desdicha futura y la pérdida de cosas esenciales de la vida.




2.8


Por lo general, las antipatías poco razonables son el resultado de experiencias dolorosas del pasado, que se conectan con objetos y situaciones particulares.

Estas aversiones persisten, aunque las circunstancias que provocaron esas malas experiencias han cambiado o desaparecido.


2.9


La inseguridad es el sentimiento innato de la ansiedad por lo que va está por venir. Afecta tanto al ignorante como al sabio.

Este síndrome puede tener una base razonable en alguna experiencia pasada. Es posible que sea completamente irracional. No desaparece aun cuando sabemos que la muerte es inminente. A lo mejor, es el obstáculo más difícil de superar.





2.10

Al haber descrito los obstáculos que evitan la percepción clara, Patañjali indica cual debería ser la actitud de alguien que muestra mucho interés en reducirlos.

Cuando los obstáculos no parecen estar presentes, es importante estar alerta.

Un estado de claridad mental momentáneo, no debería confundirse con uno permanente. Entonces, asumir que todo estará libre de ahora en adelante, puede estar lleno de peligros. Ahora es aún más importante tener cuidado. La caída de la claridad a la confusión es más inquietante que un estado sin ninguna claridad en lo absoluto.



2.11




Sin embargo, cuando hay evidencia de que los obstáculos están volviendo a aparecer, de inmediato Avance hacia un estado de reflexión, para reducir su impacto y evitar que tomen el control.

Cualquier medio que nos ayude a liberarnos de las consecuencias de estos obstáculos, es aceptable. Puede ser una oración, la discusión con un maestro o una diversión. En el primer capítulo, Patañjali sugiere seguir varios medios (1.23, 1.30-39) y más a continuación.




2.12


¿Por qué debemos preocuparnos tanto por estos obstáculos?
Estos obstáculos influyen en nuestras acciones y sus consecuencias. Pueden ser evidentes o no en el momento de la acción.
Estos obstáculos se basan, tanto en la mente, como en el cuerpo. Todas nuestras acciones fluyen de ellos. Aquellas que empiezan cuando los obstáculos están dominando, con seguridad producirán resultados indeseables, porque los obstáculos se basan en conceptos erróneos. Cuando equivocamos lo que vemos, las conclusiones que provienen de lo que vimos deben ser incorrectas. El siguiente sūtra habla más a fondo de este tema.
2.13
Mientras que los obstáculos permanezcan, afectarán a la acción en todos sentidos: en su ejecución, su duración y sus consecuencias.
Los obstáculos pueden conducir a la ejecución equivocada de las acciones, e influenciar nuestra actitud mental durante el proceso de llevar a cabo la acción y quizá reduzca o extienda sus periodos de tiempo. Y al final, los frutos de las acciones pueden ser de tal manera, que favorezcan a los problemas actuales o provoquen unos nuevos.
2.14

¿Se deduciría que todas nuestras acciones pueden conducirnos a cualquier tipo de problemas?
Las consecuencias de una acción serán dolorosas o benéficas, dependiendo de si los obstáculos estaban presentes en el concepto o consecuencia de la acción.
Si los obstáculos no están activos durante el inicio y la ejecución de un acto, hay suficiente claridad para percibir la actitud y los medios adecuados para realizar la acción y así evitar errores. Sin embargo, si están activos, no hay suficiente claridad y las consecuencias pueden ser indeseables o dolorosas.
2.15

¿Cuál es la causa de los efectos desagradables o dolorosos?
Los efectos dolorosos que se derivan de un objeto o situación, pueden ser el resultado de uno o más de los siguientes aspectos: los cambios en el objeto percibido, el deseo de repetir una experiencia agradable y el fuerte efecto condicionante de un suceso del pasado. Además, los cambios internos del individuo pueden ser factores que contribuyan a la situación.
Constantemente se están efectuando cambios de diferentes clases en nosotros y en los objetos de nuestros sentidos. No siempre los reconocemos. Por eso, podremos sentir la necesidad de buscar más de eso que ha cambiado, cuando ya no es posible tenerlo. Cuando ya no tenemos cerca aquello a lo que estamos acostumbrados, los efectos condicionantes del pasado pueden crear fuertes reacciones. A todo esto debemos agregar la complejidad de nuestros propios patrones y del mundo que nos rodea. Así, cualquier objeto o situación tiene la capacidad de contribuir a crear un efecto doloroso o desagradable. ¿Qué podemos hacer?
2.16

Se deben anticipar y evitar los posibles efectos dolorosos Se debe hacer cualquier cosa para ayudar a anticipar o a reducir los efectos dolorosos. Patañjali continúa presentando las causas de tales efectos y qué es lo que podemos hacer para desarrollar, en nuestro interior, la capacidad para anticipar, prevenir, reducir y aceptar esas consecuencias dolorosas. En síntesis, la práctica del yoga tiene como propósito la reducción de los efectos que nos son dolorosos, por medio de incrementar nuestra claridad. Esto quiere decir que debemos aprender a contener y a controlar los obstáculos enumerados en el sūtra 2.3.
2.17

Ahora se presenta la principal causa de las acciones que producen efectos molestos.
La causa de las acciones que producen efectos dolorosos, es la incapacidad para distinguir entre lo que es percibido, de lo que percibe.
En cada uno de nosotros existe una entidad que percibe. Es muy diferente de lo percibido, que puede ser la mente, el cuerpo, los sentidos y los objetos. Pero, a menudo no hacemos esta distinción. Lo que se percibe está sujeto a cambios, pero no nos damos cuenta de dichos cambios. La falta de un entendimiento claro puede producir efectos dolorosos, aún sin que los reconozcamos.
2.18




¿Qué es lo que distingue a los objetos de la percepción, de aquel que percibe? Los siguientes sūtras lo explican: Todo lo que se percibe no solamente incluye a los objetos externos, sino también a la mente y a los sentidos. Comparten tres cualidades: pesadez, actividad y claridad. Tienen dos tipos de efectos: exponer al que percibe a sus influencias o proporcionar los medios para saber distinguir entre los efectos y él mismo.
            Todo lo que es percibido tiene la capacidad de mostrar las tres cualidades antes mencionadas, pero éstas varían en intensidad y grado. La naturaleza de sus efectos sobre nosotros se investigará más adelante, en los siguientes sūtras.
2.19





Todo lo que es percibido está relacionado con lo que estas tres cualidades comparten comúnmente.
Además se afectan unas a otras. Por ejemplo, lo que comemos influye en nuestro estado mental. Nuestro estado mental afecta nuestra actitud sobre nuestro cuerpo y nuestro ambiente.
2.20



¿Qué es aquello que percibe?
Lo que ve no está sujeto a ninguna variación. Pero, siempre percibe a través de la mente.
En consecuencia, el instrumento de percepción, que es nuestro estado mental, afecta la calidad de aquella. De nuestro estado mental depende que haya o no percepción y que sea correcta o incorrecta. De la misma manera, el color de un objeto se afecta por el color del vaso o cristal a través del cual es visto.
2.21


Todo lo que se puede percibir tiene sólo un propósito: ser percibido.

De este modo, sirven al que percibe, pero no tienen individualidad propia. Su propósito viene de la forma como percibe el perceptor. De la misma manera que la comida está sobre la mesa para el invitado y no para su propio bien.



2.22


¿Esto significa que sin el perceptor, los objetos de percepción no existen?

La existencia de todos los objetos de percepción y sus apariencias, es independiente de las necesidades del individuo que percibe. Existen, sin ninguna referencia individual, para satisfacer las diferentes necesidades de los diversos individuos.

 Las necesidades de un individuo se pueden definir sólo en un momento en particular. Algunas pueden ser periódicas o irregulares. Y las de un individuo no se pueden considerar más importantes, en cuanto a la cualidad y justificación, que aquellas de otro individuo. El propietario de un automóvil no lo puede necesitar, pero su esposa sí. Puede ser que en este momento no se necesite la comida, pero dentro de unas pocas horas será esencial. ¿La comida que está sobre la mesa se desvanece si el invitado no llega?



2.23

Además,

Todo lo que es percibido, lo que sea y cualquiera que sean sus efectos sobre un individuo en particular, tiene sólo un propósito principal que es aclarar la distinción entre lo externo que es visto y lo interno que ve. 

Por más poderoso y molesto que algo parezca ser, es nuestra reacción a ellos determina sus efectos. Por lo tanto, al distinguir entre lo que percibe y lo que es percibido, lo que ve y lo que es visto, podemos poner el objeto en su perspectiva correcta y así estar seguros de determinar su efecto e influencia sobre nosotros.


2.24



¿Por qué en ocasiones, la claridad no existe?

 La falta de la claridad para distinguir entre lo que percibe y lo que es percibido, se debe a la acumulación de conceptos erróneos.


2.25


Cuando se reducen los conceptos erróneos se da el correspondiente aumento en la claridad. Este es el camino a la libertad.

Sí. Esta es la meta principal de la práctica del yoga. La libertad es la ausencia de los resultados de los obstáculos, y la anulación de las acciones que tienen efectos que distraen o inquietan.




2.26


¿Cómo alcanzamos esta libertad? ¿Es en realidad posible?

En esencia, los medios se deben dirigir hacia el desarrollo de la claridad, para que se haga evidente la distinción entre las cualidades cambiantes de lo que es percibido y la cualidad estable de lo que percibe.

Esto necesita un esfuerzo constante. Este esfuerzo debe reducir la persistente intromisión de los obstáculos enumerados en el sūtra 2.3 y con el tiempo eliminar por completo sus efectos. Una vez que se inicia la práctica del yoga, se ponen sus cimientos.



2.27

El logro de la claridad es un proceso gradual.

El primer paso es reconocer que algunas tendencias de nuestra mente son las responsables de producir efectos dolorosos. Si no se restringen estas tendencias, podríamos alcanzar un punto donde no haya regreso.




2.28

¿Se puede hacer algo para reconocer y corregir estas tendencias? Patañjali propone algunos medios definitivos para reducir la acumulación de obstáculos tales como los conceptos erróneos. Porque sólo la reducción de estos obstáculos puede transformar nuestras tendencias responsables de producir efectos indeseables.

La práctica y la investigación de los diferentes componentes del yoga, poco a poco reducen obstáculos como los conceptos erróneos (2.3). Entonces la lámpara de la percepción brilla y la distinción entre lo que percibe y lo que es percibido se hace cada vez más evidente. Ahora se puede entender todo, sin ningún error.

Si la mente está limpia de los obstáculos que nublan la percepción real, no puede haber errores ni defectos en la percepción. Las acciones están libres de las consecuencias lamentables. Patañjali presenta los componentes del yoga:



2.29

Hay ocho componentes del yoga. Estos son:

            yama, nuestras actitudes hacia nuestro entorno.
            niyama, nuestras actitudes hacia nosotros mismos.
            āsana, la práctica de ejercicios para el cuerpo.
            prāṇāyāma, la práctica de ejercicios de respiración.
            pratyāhāra, la limitación de nuestros sentidos.
            dh¡r¡na, la habilidad para dirigir nuestra mente.
            dhyāna, la habilidad para desarrollar relaciones con lo que intentamos entender.
            samādhi, la completa integración con el objeto a ser entendido.

El orden en que se presentan, va desde la relación externa hasta un muy intenso y refinado estado de introspección. Sin embargo, este orden no es necesariamente la secuencia de la práctica. No existen reglas o rutas definitivas. Cualquiera que sea la ruta más apropiada para que una persona alcance el estado que se describe en el sūtra 1.2, es la que debe seguirse. Todas se desarrollan al mismo tiempo mientras la persona progresa.


 2.30


En los siguientes sūtras se habla de los ocho componentes del yoga. Yama comprende:

La consideración por todos los seres vivientes, especialmente aquellos que son inocentes, que están en problemas o en peores condiciones que nosotros.

La correcta comunicación a través del habla, la escritura, los gestos y las acciones.

No codiciar, o la habilidad para resistir el deseo de lo que no nos pertenece.

La moderación en todas nuestras acciones.

No ser avaro o la habilidad de aceptar sólo lo que es apropiado.

De la manera en que exhibamos estas cualidades y cómo nos esforcemos por alcanzarlas, inevitablemente depende de nuestros antecedentes culturales y sociales, de nuestras creencias religiosas y de nuestro propio carácter y potencial. Pero su representación en un individuo es un reflejo del alcance sobre el cual los obstáculos de la mente van a trabajar. La manera en que nos comportamos con otros y con nuestro entorno revela nuestro estado mental y nuestra personalidad. ¡En la manera de tocar la puerta se conoce al visitante!


2.31

Cuando estas actitudes se han adoptado en nuestro entorno hasta un nivel más allá del compromiso, sin importar la condición social, cultural, intelectual o individual, es casi imposible anular esta adopción.

No podemos empezar con tales actitudes. Si las adoptamos bruscamente no es posible mantenerlas. Siempre encontraremos excusas para no hacerlo. Pero si investigamos los motivos por los cuales sostenemos ideas contrarias, aislamos los obstáculos que permiten esas ideas y así nuestras actitudes cambiarán gradualmente. Los obstáculos retrocederán y nuestro comportamiento hacia otros y hacia nuestro ambiente cambiará para bien.




2.32


Niyama consta de:

La limpieza o conservar nuestro cuerpo y entorno limpios y ordenados.

Satisfacción o la habilidad para estar a gusto con lo que tenemos y con lo que no.

La eliminación de las impurezas de nuestros sistemas físicos y mentales a través del mantenimiento de buenos hábitos como el dormir, el ejercicio, la nutrición, el trabajo y la relajación.

El estudio y la necesidad de revisar y evaluar nuestro progreso.

La reverencia a la inteligencia suprema o la aceptación de nuestras limitaciones en relación con Dios, el que todo lo sabe.

Como con nuestras actitudes hacia los demás y nuestro entorno, estas prioridades se establecen, y aquellas se desarrollan simultáneamente con nuestra rectificación de errores y de acciones que nos causan problemas.


2.33




¿Cómo podemos examinar y volver a examinar nuestras actitudes hacia los demás?

Cuando estas actitudes son cuestionadas, la autorreflexión sobre las posibles consecuencias de actitudes alternas, sería de utilidad.


Esto significa que debemos encontrar una forma de examinar intelectualmente las consecuencias de las diferentes actitudes posibles en un momento dado, o en determinadas circunstancias: ¡Ver antes de saltar!



2.34



Patañjali explica esto más a fondo:

Por ejemplo, si se reflexiona en sus consecuencias dañinas, se puede contener el deseo repentino de actuar con dureza, o el deseo de alentar o aprobar acciones severas. A menudo esas acciones son el resultado de instintos bajos, tales como el enojo, una actitud posesiva o un juicio mal fundado. Aunque estas acciones sean menores o mayores, su reflejo en una atmósfera adecuada, puede contener nuestros deseos para actuar de esa manera.

A menudo, algunas de nuestras actitudes hacia las personas, las situaciones o las ideas, no son claras. Entonces un paso apresurado nos puede llevar a una situación en la que no deseamos estar. En tales circunstancias, es bueno considerar cualquier oportunidad para cambiar de idea. Prevenir es mejor que curar.


2.35



Debemos recordar que hay variaciones individuales. Algunos de nosotros podemos estar muy a gusto examinando nuestros motivos y actitudes. Otros, pueden encontrar muy difícil reflexionar sobre ellos mismos. A continuación, Patañjali indica los signos de progreso en cada una de las diez actitudes mencionadas en los sūtras 2.30 y 2.32.

Entre más considerado sea uno, inspirará más sentimientos amigables entre quienes estén en su presencia.
 

Aun aquellos que en ciertos momentos no fueron amables con nosotros y entre otras personas, pueden mostrar un aspecto diferente y ser cordiales en nuestra presencia.
 
 
 
2.36
 
 
 
 
Alguien que muestra un alto grado de comunicación correcta, no fallará en sus acciones.
La habilidad para tener una comunicación honesta, con sensibilidad, sin lastimar a los demás, sin mentir y con la reflexión necesaria requiere de un estado de ser muy refinado. Esas personas no pueden cometer errores en sus acciones.
 
 
 
2.37
 

Alguien que es confiable porque no codicia lo que le pertenece a los demás, es natural que tenga la confianza de todos y que todo compartan con él, sin importar lo valioso que sea.
 
 
 
2.38
 




En sus mejores momentos, la moderación produce la más alta vitalidad individual.
No desperdiciamos nada si buscamos desarrollar la moderación en todas las cosas. Demasiado de algo trae problemas. Muy poco puede ser inadecuado.



2.39
 
 
 
Alguien que no está ávido de las cosas es seguro. Tiene tiempo para pensar profundamente. Su entendimiento de sí mismo es completo.
Entre más tenemos, más necesitamos cuidarlo. El tiempo y la energía gastados en acumular más cosas, protegiéndolas, y la preocupación por ellas no se puede emplear en las cuestiones fundamentales de la vida. ¿Cuál es el límite de lo que debo poseer? ¿Cuál es su propósito, para quién y por cuánto tiempo? La muerte viene antes de que hayamos tenido tiempo de empezar a considerar estas preguntas.
 
 
2.40
 

Cuando la limpieza se desarrolla, revela lo que necesita mantenerse constantemente y lo que está siempre limpio. Lo que se deteriorara es lo externo. Lo que no, está muy adentro de nosotros.
 
Nuestra preocupación excesiva con, y el apego a las cosas externas, que al mismo tiempo son transitorias y superficiales, se reducen.
 
2.41
 
 
Además, uno se vuelve capaz de reflexionar en la misma naturaleza profunda de la propia individualidad, incluida la fuente de la percepción, sin que los sentidos lo distraigan y libre de los conceptos erróneos acumulados en el pasado.
Darle un valor excesivo a las cosas externas y guardarlas a toda costa, no es la parte más importante de la vida. Hay mucho más qué mirar. La ropa sucia puede hacer que una persona se vea mal. Pero se puede cambiar. Sin embargo, si hay suciedad muy adentro de nosotros, no es fácil cambiarla.
 
2.42
 
La felicidad total es el resultado de la satisfacción.
 
La felicidad que obtenemos de las pasiones adquiridas, es temporal. Necesitamos encontrar otras nuevas y conseguirlas para sostener ese tipo de felicidad. Esto no tiene fin. Pero la verdadera satisfacción, esa que conduce a la felicidad y dicha absoluta, está en su propia condición.
 
2.43
 


La eliminación de impurezas permite que el cuerpo funcione con más eficacia.
 
Controla a las enfermedades, tanto físicas como mentales y a las discapacidades.
 
 
 2.44
 
 

 
 
El estudio, cuando se desarrolla al nivel más alto, conduce a uno cerca de las fuerzas más elevadas que promueven el entendimiento de lo más complejo.
 
Entre más efectivo sea nuestro estudio y mejor entendemos nuestras debilidades y fuerzas, aprendemos a neutralizar las debilidades y a usar las fortalezas al máximo. Entonces no hay límite para nuestro entendimiento.
 
 
2.45
 

La reverencia a Dios promueve la habilidad para entender completamente cualquier objeto que escojamos.
 
De esa reverencia a la inteligencia suprema, ganamos un sentimiento de confianza. Entonces, no será ningún problema dirigir la mente hacia cualquier objeto, por más complejo que éste sea.
 
 
2.46


El āsana y el prāṇāyāma, los dos siguientes aspectos del yoga (ver sūtra 2.29) se presentan ahora como ayuda para entender y usar nuestro cuerpo y nuestra respiración de forma correcta y apropiada. Es sencillo empezar su práctica, pero no así cambiar nuestras actitudes. Con su ayuda es posible, para la mayoría de nosotros, reducir los obstáculos del yoga. Las instrucciones que se dan aquí son breves, porque las prácticas se deben aprender directamente de un maestro competente.
 
Un āsana debe tener la doble cualidad de actitud alerta y de relajación.
 
La práctica de āsana involucra ejercicios corporales. Cuando se hacen de forma apropiada, debe haber una actitud alerta, sin ninguna tensión y una relajación sin aburrimiento ni pesadez.
 
 
2.47

 
Se pueden lograr estas cualidades al reconocer y observar cómo reaccionan el cuerpo y la respiración con las diferentes posturas que comprende la práctica de āsana. Una vez que se conocen, estas reacciones pueden controlarse, paso a paso.
 

 
2.48
 
 
Cuando se siguen bien, estos principios ayudan a la persona a sobrellevar y aún más, a minimizar las influencias externas sobre el cuerpo, tales como la edad, el clima, la dieta y el trabajo.
 
Este es el principio de la reducción del efecto de los obstáculos, como el concepto erróneo, porque el cuerpo expresa lo que hay en la mente. Las prácticas como el āsana, por ejemplo, empiezan a corregir las consecuencias dañinas de los obstáculos al nivel del cuerpo. El bienestar muy desarrollado nos abre a las posibilidades de un mayor entendimiento de nosotros mismos. Si tenemos un dolor de espalda, la necesidad de alivio de este dolor domina nuestros pensamientos. Si a través de nuestros esfuerzos en la práctica de āsana, reducimos esa molestia, entonces podemos empezar a explorar las causas del dolor.
 
 
2.49

 
 
 
Por medio de la práctica de āsana, también podemos entender cómo se comporta la respiración, cuyos patrones son muy personales. Pueden variar como resultado de nuestro estado mental o por cambios corporales debido a fuerzas internas y externas. Este conocimiento de la respiración, que se obtiene por la práctica de āsana, da paso al inicio de la práctica de prāṇāyāma.
 
Prāṇāyāmaes la regulación consciente y deliberada de la respiración, que reemplaza sus patrones inconscientes. Esto es posible sólo cuando se tiene un dominio razonable de la práctica de āsana.
 
Por lo general, esta práctica se hace en una postura cómoda, sentados, pero erguidos.
 
 
2.50
 
 
 
 
¿Cuáles son los componentes de prāṇāyāma?
 
Involucra el regular la exhalación, la inhalación y la suspensión del respirar. Se pueden regular estos tres procesos al modular su duración y manteniendo ese ritmo por cierto tiempo, así como dirigiendo la mente hacia el proceso. Estos componentes de la respiración deben ser largos y uniformes.
 
En la práctica de prāṇāyāma, es posible hacer muchas combinaciones. Están disponibles muchas técnicas, pero los detalles sobre ellas no se encuentran dentro del campo de este texto.
 
 
 
2.51

 

En el estado del yoga aparece un estado de respiración totalmente diferente.
 
Entonces la respiración trasciende el nivel de la consciencia.
 
No es posible ser más específico.
 
 
2.52
 

Los resultados de la práctica de prāṇāyāmase indican: La práctica regular de prāṇāyāmareduce los obstáculos que impiden una percepción clara.
 
2.53

 
 
Y ahora la mente está preparada para el proceso de dirigirse hacia la meta seleccionada.
 
2.54
 
 
La restricción de los sentidos, pratyāhāra, el quinto aspecto del yoga (ver 2.29), se define ahora: La restricción de los sentidos ocurre cuando la mente está en la posibilidad de permanecer en su dirección seleccionada y los sentidos rechazan los diferentes objetos que están a su alrededor y fielmente siguen la dirección de la mente.
 
 
2.55
 
 
Entonces los sentidos están dominados.
 
Cooperan en la investigación seleccionada, en vez de ser una causa de distracción. La limitación de los sentidos no puede ser una disciplina estricta. Se desarrolla de la misma manera como se limpian los obstáculos de nuestra percepción interna.

 
 
 

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