6 may. 2012

Gheranda Samhita: capítulo 5 "Pranayama"


Gheranda Samhita


Estructura y contenido
El Gheranda Samhita es un manual de hatha yoga del siglo XVII que consta de 351 estrofas distribuidas en siete capítulos. Es una de las tres escrituras clásicas del hatha yoga y las técnicas que presenta forman la base de muchas prácticas del Yoga contemporáneo. Las enseñanzas se presentan en forma de diálogo entre el sabio Gheranda, de quien nada se conoce, y su discípulo Chanda Kâpâli.

Esta obra Vaishnavita toma como modelo el Hatha Yoga Pradipika y algunos versos se corresponden con los de dicho manual. El Gheranda enseña una disciplina de siete pasos (sapta—sâdhana) y describe no menos de treinta y dos posturas (âsana) y veinticinco “sellos” (mudra). La parte mas original de este trabajo es el extenso tratamiento de las técnicas de purificación (shodhana). También propone una interesante clasificación del fenómeno del éxtasis (samâdhi). Existen numerosos comentarios a este texto.

Gheranda Samhita
5.Pranayama (1-96)



Capítulo quinto: 
PRĀṆĀYĀMA. Descripción de ocho técnicas de respiración y consideraciones estacionales, dietéticas y de purificación de los nāḍis.

5:1— Gheraṇḍa dijo: ahora voy a exponer las reglas para el prāṇāyāma. El hombre se vuelve como un dios con su práctica.


5:2— Para practicar prāṇāyāma son necesarias cuatro cosas: lugar adecuado, tiempo (meteorológico) favorable, alimentación moderada y purificación de los nāḍis.

Lugar
5:3— No se debe practicar en una zona alejada (del hogar), ni en un bosque, ni en medio de una ciudad o de una multitud. En caso contrario, no se logra el éxito.


5:4— En un país distante se pierde la fe (porque es posible que allí no se conozca el yoga). En un bosque se está indefenso. En medio de una aglomeración se está expuesto a la curiosidad general. Por tanto, hay que evitar estos lugares.

5:5— Debe construirse una cabaña pequeña protegida por muros a su alrededor en un buen país, con un gobernante justo, donde se consiga la comida con facilidad y no haya disturbios.

5:6— En medio del recinto se perforará un pozo y se cavará una cisterna (la cabaña dispondrá de sistemas de suministro de agua potable y recogida y tratamiento de aguas residuales). El sitio no será ni muy elevado ni muy bajo, permaneciendo libre de insectos.

5:7— Debe recubrirse completamente con estiércol de vaca (recubrimiento aislante, insonorización). En este lugar, construido de esta forma en un lugar apartado, se practicará prāṇāyāma.

Tiempo
5:8— La práctica del yoga no debe iniciarse en invierno (hemanta), ni con frío (śiśirā), ni con calor (grīṣma), ni en época de lluvias (varṣā), pues se pueden contraer enfermedades.

5:9— Se debe comenzar la práctica en primavera (vasanta) o en otoño (śarat). De esta forma se alcanzará el éxito y no se verá afectado por enfermedades.

5:10— Las seis estaciones se suceden durante todo el año, cada dos meses, pero cada una se experimenta durante cuatro meses.

5:11— Las seis estaciones son:

Estación                          Meses           
Vasanta (primavera)       Chaitra y Vaiśākha       Marzo y abril 
Grīṣma (verano)             Jeshta y Āṣāḍha          Mayo y junio
Varṣā (lluvias)               Srāvaṇa y Bhādra         Julio y agosto
Śarat (otoño)               Āśvina y Kārtika           Septiembre y octubre
Hemanta (invierno)        Agrahāyaṇa y Pauṣa      Noviembre y diciembre
Śiśirā (frío)                  Māgha y Phālguna         Enero y febrero

5:12-14— Las estaciones se suceden como sigue:


Comienza        Finaliza         Estación                  Periodo
Māgha            Vaiśākha       Vasantānubhava       enero-abril
Chaitra           Āṣāḍha         Grīṣmānubhava          marzo-junio
Āṣāḍha           Āśvina          Varṣānubhava           junio-septiembre
Bhādra           Agrahāyaṇa    Śaradānubhava         agosto-noviembre
Kārtika           Māgha           Hemantānubhava      octubre-enero
Agrahāyaṇa     Phālguna       Śiśirānubhava           noviembre-febrero

5:15— La práctica debe iniciarse en primavera (vasanta) o en otoño (śarat), y así se alcanzará el éxito sin problemas.

Dieta
5:16— Quien practique yoga sin moderación en la dieta contraerá distintas enfermedades y no alcanzará el éxito.

5:17— El yogui debe comer arroz, cebada y trigo. Puede comer legumbres (mudga, māṣa) y gramíneas. Todo debe ser limpio y puro.

5:18-19— Un yogui puede comer frutas y vegetales propios de la India (pepino, patola; fruto del árbol del pan, mānakachu; bayas, kakkola; fruto de la jojoba; nueces, bunduc; llantén, higos, plátano verde, tallo de llantén y sus raíces, brinjal y frutos y raíces medicinales (riddhi).

5:20— Puede comer las cinco hojas de plantas adecuadas para los yoguis: vegetales verdes y frescos, vegetales oscuros, hojas de patola (vāstūkaśāka, hima-lochikāsāka).

5:21— Debe llenarse la mitad del estómago con alimentos puros, dulces y refrescantes. Hay que beber con placer zumos dulces, dejando vacía la otra mitad del estómago. A esto se denomina moderación en la dieta.

5:22— Medio estómago se llenará con comida, una cuarta parte con agua y la cuarta parte restante deberá dejarse vacía para la práctica del prāṇāyāma.

5:23— Al principio de la práctica se deben evitar los alimentos amargos, ácidos, salados, picantes y tostados. No se tomará cuajada, mantequilla, alcohol, vegetales pesados, frutos de la palma y frutos demasiado maduros del árbol del pan.

5:24— Tampoco se tomarán ciertas legumbres (kulattha y masur), la fruta pandu, calabazas y otras cucurbitáceas, tallos de vegetales, bayas, kathabel, kaṇtabilva y palāśa.

5:25— Evitar también kadamba, jambira, bimba, lukucha, cebollas, lotos, kāmaranga, piyāla, asafétida (hinga), śālmani y kemuka.

5:26-27— El principiante debe evitar los viajes frecuentes, la compañía de las mujeres y el calentarse en el fuego. Tampoco es conveniente la mantequilla fresca, el ghee, la leche, el azucar y el azucar de datil. Igualmente, el plátano maduro, la semilla de cacao, la granada, los dátiles, la fruta lavanī, el āmlaki y todo lo que contenga jugos ácidos.

5:28— Durante la práctica del yoga se puede comer cardamomo, jaiphal, clavo, afrodisíacos o estimulantes, pomarrosa, haritaki y dátiles de la palmera.

5:29— Si lo desea, el yogui puede comer alimentos refrescantes y agradables que mantengan los fluidos del cuerpo.

5:30— Se deben evitar los alimentos de digestión pesada, los que estén en mal estado o rancios, los demasiado calientes o demasiado fríos y los muy excitantes.

5:31— No es conveniente bañarse temprano (antes de la salida del sol), ayunar o cualquier otra cosa que agreda al cuerpo. El yogui debe comer varias veces al día y evitar no comer en absoluto o comer demasiado frecuentemente.

5:32— Siguiendo estas indicaciones, se debe iniciar la práctica del prāṇāyāma. Al principio hay que tomar diariamente un poco de leche y ghee antes de comenzar los ejercicios de prāṇāyāma; se comerá dos veces al día: una vez al mediodía y otra vez por la tarde.

Purificación de los nāḍis
5:33— Sentarse de forma calmada y serena sobre un asiento de hierba kuśa, piel de tigre o de antílope, sobre una manta o directamente sobre la tierra, de cara al este o al norte. Después de purificar los nāḍis, hay que iniciar el prāṇāyāma.


5:34— Chaṇḍa Kāpāli dijo: ¡océano de misericordia!, ¿cómo se purifican los nāḍis?, ¿qué es la purificación de los nāḍis?. Quiero aprender todo esto.


5:35— Gheraṇḍa dijo: el vāyu no puede entrar en los nāḍis mientras se hallen llenos de impurezas. ¿Cómo puede entonces lograrse el prāṇāyāma? ¿Cómo puede haber conocimiento de los tattvas? Por tanto, primero hay que purificar los nāḍis y después practicar el prāṇāyāma.


5:36— La purificación de los nāḍis es de dos tipos: samanu y nirmanu. Samanu se efectúa recitando el bījamantra. Nirmanu se realiza practicando la limpieza física.


5:37— La limpieza física o dhauti ya se ha enseñado; son los seis sādhanas. A continuación, ¡oh Chaṇḍa!, escucha el proceso samanu para purificar los nāḍis.


5:38— Hay que sentarse en la posición padmāsana y efectuar el ritual de adoración al guru, según indique el Maestro, para purificar los nāḍis y obtener éxito en el prāṇāyāma.


5:39-40— Concentrado en el vāyubīja (yam), lleno de energía y de color humo, inspirar por la fosa nasal izquierda repitiendo mentalmente el bīja dieciséis veces. Esto se denomina pūraka. A continuación, retener la respiración contando sesenta y cuatro repeticiones del mantra. Esto es kumbhaka. Expirar después lentamente el aire a través de la fosa nasal derecha, mientras se contabilizan treinta y dos repeticiones del mantra.


5:41-42— La esencia del fuego (agnitattva) reside en la raíz del ombligo. Hay que levantar el fuego de este sitio y unirlo a la esencia de la tierra (pṛthivītattva) para concentrarse profundamente en la luminosidad que se origina. Repetir después el agnibīja dieciséis veces, mientras se inspira por la fosa nasal derecha; retener el aire mientras se repite el mantra sesenta y cuatro veces y espirar después por la fosa nasal izquierda repitiendo el mantra treinta y dos veces.


5:43-44— A continuación, se fija la mirada en la punta de la nariz, contemplando allí el reflejo luminoso de la luna, mientras se inspira por la fosa nasal izquierda, repitiendo dieciséis veces el bīja tam; seguidamente, retener y repetir el bīja tam sesenta y cuatro veces, mientras se contempla cómo el nectar que fluye de la luna hacia la punta de la nariz recorre todos los nāḍis purificándolos. Manteniendo esta contemplación, expirar repitiendo treinta y dos veces el pṛthivībīja lam.


5:45— Mediante estos tres prāṇāyāmas se purifican los nāḍis. Una vez hecho esto, sentado firmemente, practicar el prāṇāyāma normal.

Prāṇāyāma
5:46— El kumbhaka puede ser de ocho tipos: sahita, sūryabheda, ujjāyī, śītālī, bhastrikā, bhrāmarī, mūrcchā y kevala.

Sahita
5: 47— Sahitakumbhaka puede ser de dos clases: sagarbha y nirgarbha (con sonido y sin sonido). Sagarbha es el kumbhaka efectuado mientras se repite el bījamantra, y nirgarbha el que se hace sin esa repetición


5:48— Primero te diré el sagarbha. Sentado en la postura sukhāsana, de frente al este o al norte, debe comtemplarse Brahma lleno de rajas, con un color rojo como la sangre, bajo la forma de la letra sánscrita “a”.


5:49— El sabio practicante debe inspirar por iḍā repitiendo la letra “a” (de “aum”, u “om”) dieciséis veces. Justamente, al finalizar la inspiración y antes de la retención, se debe adoptar uḍḍiyānabandha.


5:50— Retener el aire mientras se repite sesenta y cuatro veces la letra “u” y se contempla a Hari, de color negro y cualidad sattva.


5:51— Espirar a continuación por piṅgalā, repitiendo makara (la letra sánscrita “m”) treinta y dos veces, contemplando ahora a Śiva de color blanco y cualidad tamas.


5:52— Después, inspirar a través de piṅgalā, retener con kumbhaka y espirar a través de iḍā, tal como se ha mostrado anteriormente, alternando la respiración por ambas fosas nasales.


5:53— Practicar de este modo una y otra vez, alternando los orificios nasales. Al completar la inspiración tapar ambas fosas nasales; la derecha con el pulgar y la izquierda con el anular y el meñique, sin emplear en ningún caso el índice ni el dedo medio. Las fosas nasales se mantendrán tapadas mientras dure el kumbhaka.


5:54— El nirgarbha se realiza sin repetir el bījamantra. El período de pūraka, kumbhaka y recaka puede extenderse desde uno hasta cien mātrās.


5:55— Lo mejor es veinte mātrās, es decir, un pūraka de 20 segundos, un kumbhaka de 80 y un recaka de 40. Dieciséis mātrās es el término medio, es decir, 16—64—32. Doce mātrās es el mas bajo, es decir, 12—48—24. Así, el prāṇāyāma es de tres tipos.


5:56— Practicando el prāṇāyāma menos intenso durante cierto tiempo, el cuerpo empieza a transpirar abundantemente. Con el prāṇāyāma intermedio el cuerpo empieza a temblar, especialmente a lo largo de la columna vertebral. Con el prāṇāyāma más intenso, el cuerpo se eleva en el aire, es decir, se logra levitar. Estos signos reflejan el éxito en cada uno de los tres tipos de prāṇāyāma.


5:57— Mediante el prāṇāyāma se logra levitación (khecarīśakti), se curan las enfermedades, se despierta śakti, se obtiene serenidad mental, se potencian los poderes paranormales y se logra un estado de felicidad mental. Realmente, el practicante de prāṇāyāma es feliz.

Sūryabheda
5:58-59— Inspirar con la máxima energía por piṅgalā; retener cuidadosamente con jālandaramudrā. Mantener kumbhaka hasta que brote transpiración en la raíz de los cabellos y en las uñas.


5:60— Los vāyus son diez: prāṇa, apāna, samāna, udāna y vyāna; nāga, kūrma, kṛkara, devadatta y dhananjaya.


5:61-62—Prāṇa se mueve siempre en el corazón, apāna en la esfera del ano, samāna en la región del ombligo, udāna en la garganta y vyāna se encuentra por todo el cuerpo. Estos son los cinco vāyus principales, pertenecen al cuerpo interior y se denominan prāṇanāḍis. Los cinco vāyus nāganāḍis pertenecen al cuerpo exterior.


5:63-64— A continuación te mostraré el ámbito de éstos cinco vāyus externos. Nāgavāyu realiza la función de eructar, kūrma abre los párpados, kṛkara produce los estornudos, devadatta los bostezos y dhananjaya impregna por completo todo el cuerpo material y no lo abandona ni siquiera después de la muerte.


5:65— Nāgavāyu origina la conciencia, kūrma la vista, kṛkara el hambre y la sed, devadatta hace bostezar y dhananjaya engendra el sonido; éste último no abandona el cuerpo jamás.


5:66-67— El practicante debe activar todos estos vāyus, inspirando por el sūryanāḍi, desde la raíz del ombligo; después debe expirar a través de iḍānāḍi de forma suave y sin interrupción. Inspirar nuevamente por el orificio nasal derecho, retener el aire en la forma indicada y espirar de nuevo, repitiendo todo el proceso una y otra vez. La inspiración siempre se efectúa a través de la fosa nasal derecha.


5:68— Sūryabhedakumbhaka destruye la decadencia y la muerte, despierta la kuṇḍalinīśakti y aumenta el fuego corporal. ¡Oh Chaṇḍa!, así te he enseñado Sūryabhedakumbhaka.

Ujjāyī
5:69— Con la boca cerrada, inspirar el aire exterior por ambas fosas nasales y ,al mismo tiempo, elevar el aire interno desde el pecho y la garganta y mantener ambos en la boca.


5:70—Efectuar un vigoroso kumbhaka, practicando jalandara, y luego espirar el aire por la boca.


5:71-72— Todo se logra mediante ujjāyīkumbhaka. Nunca se contraen enfermedades por flema, ni padecimientos nerviosos, indigestión, disentería, tuberculosis, tos, fiebre o inflamación del bazo. Quien practica ujjāyī anula la decadencia y la muerte.

Śītālī
5:73— Inspirar el aire por la boca, con la lengua estirada hacia fuera y curvada, llenando lentamente la zona abdominal. Retener el aire por un breve tiempo y expirar a continuación por ambas fosas nasales.

5: 74— Śītālīkumbhaka proporciona el éxito y el yogui debe practicarlo en todo momento. De esta forma se evitará la indigestión y los desórdenes surgidos del desequilibrio entre kapha y pitta.

Bhastrikā
5:75—Igual que el fuelle del herrero se dilata y contrae constantemente, debe inspirarse lentamente por ambas fosas nasales ensanchando el abdomen; a continuación, espirar con fuerza produciendo un sonido semejante al del fuelle.

5:76-77— Tras efectuar veinte veces esta técnica, debe retenerse la respiración con los pulmones llenos (kumbhaka) y después espirar como antes. El sabio realizará todo este proceso tres veces; nunca padecerá enfermedades y estará siempre sano.

Bhrāmarī
5:78— El yogui debe practicar pūraka y kumbhaka tapándose los oídos con las manos, pasada la medianoche y en un lugar donde no se oigan los animales ni ningún otro ruido.

5:79-80— Entonces se escucharán varios sonidos en el interior del oído derecho. Al principio se oirá como el canto de un grillo, después, sucesivamente, como el sonido de la flauta, el ruido del trueno, el de un escarabajo, el de campanas, el del gong metálico, trompetas y timbales, mṛdaṅga, tambores de guerra y dundubhi.

5:81-82— Practicando diariamente este kumbhaka, se conocen todos estos sonidos. Finalmente, se escucha el sonido anāhata, que proviene del corazón. Este sonido origina una resonancia, y en esa resonancia hay una luz. La mente debe sumergirse en esa luz. Cuando la mente se concentra profundamente, se alcanza paramapada (la sede mas alta de Viṣṇu). Con el dominio de este bhrāmarīkumbhaka se obtiene el samādhi.

Mūrcchā
5:83— Mientras se efectúa kumbhaka con comodidad, aislar la mente de todo objeto y fijar la atención en el entrecejo. Esto ocasiona el desfallecimiento de la mente y da la felicidad, ya que uniendo manas y atman se obtiene realmente el samādhi.

Kevala
5:84— El aliento de toda persona, al inspirar, produce el sonido sah y al espirar, el sonido ham. Estos dos sonidos forman so’ham (yo soy ello), o bien, haṃsa (el gran cisne). A lo largo de todo el día se respira 21.600 veces de este forma (es decir, 15 respiraciones por minuto). Todo jīva (ser vivo) realiza constantemente este japa, sin ser consciente de ello. Esto se denomina ajapāgāyatrī.

5:85— Este ajapājapa se realiza en tres sitios: en mūlādhāracakra, en anāhatacakra y en ājñācakra.

5:86-87— El cuerpo mide 96 dedos de largo (1,828 m), por término medio. La longitud normal de la corriente de aire espirado es de 12 dedos (22,86 cm); cuando se canta, esta corriente mide 16 dedos (30,48 cm); al comer es de 20 (38,10 cm); al caminar es de 24 (45,72 cm); al dormir es de 30 (57,15 cm); al copular es de 36 (68,58 cm) y al hacer ejercicio físico es aún mayor.

5:88— Reduciendo la longitud normal del flujo de aire espirado, por debajo de 12 dedos y haciéndola cada vez menor, se alarga la duración de la vida. Por contra, aumentando la longitud de la corriente de aire, la duración de la vida se reduce.

5:89— Mientras el aliento permanezca dentro del cuerpo, no habrá muerte. Cuando toda la corriente de aire se encuentra dentro del cuerpo, sin dejar que nada se escape, se produce kevalakumbhaka.

5:90-91— Todos los jīva recitan constante e inconscientemente el ajapāmantra, durante un número indeterminado de veces cada dia. Pero un yogui debe recitarlo conscientemente y contabilizandolo. Doblando el número de ajapā (es decir, con 30 respiraciones por minuto) se logra manonmanīavasthā. En esta técnica no hay recaka y pūraka normales. Solo hay kevalakumbhaka.

5:92— Inspirar por ambas fosas nasales y realizar kevalakumbhaka. El primer dia, el aliento se retiene entre una y sesenta y cuatro veces.

5:93-94— Kevala debe realizarse ocho veces al día, una vez cada tres horas. También puede efectuarse cinco veces al dia, como sigue: por la mañana muy temprano, al mediodía, al atardecer, a medianoche y al final de la noche. Se puede optar también por practicar tres veces al dia: por la mañana, a mediodia y por la tarde.

5:95-96— Hasta que se logre el éxito en kevala, debe aumentarse la longitud del ajapājapa, de una a cinco veces diarias. Quien conozca el prāṇāyāma y el kevala será un auténtico yogui. ¿Qué no logrará en este mundo quien haya triunfado en kevalakumbhaka?

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