6 feb. 2014

El yoga de Patanjali: su origen, fundamentos y nociones básicas

Tapiz de Patanjali
EL ORIGEN DEL YOGA Y LOS YOGA SUTRAS:

El origen del Yoga se remonta a las fuentes del pensamiento y la espiritualidad de la India. Su base son los Veda, parte fundamental de lo que se denomina "Canon Hindú".

El estudio de los Veda inspiró a sabios antiguos y recientes las seis escuelas de pensamiento conocidas como Darshanas. Darshana significa "espejo". Un espejo que puede reflejar, de golpe y en su totalidad, la vida de quien se encuentre ante él. Cada uno de los seis Darshanas adoptó su propio punto de vista acerca de la vida, de su origen, de sus padecimientos, del camino que lleva a la felicidad y la sabiduría, etc..

El Yoga es uno de los Darshana. Su inspirador básico es Patanjali, sobre quien se sabe poco. Poco puede afirmarse a ciencia cierta acerca de él y , él mismo, no se cita ni una sola vez a lo largo de su obra sobre Yoga.

El Yoga se desarrolló, pues, en medio de un intenso movimiento espiritual y pedagógico, que configuró lo que ahora conocemos como pensamiento oriental. Se consolidaron multitud de escuelas. Entre ellas, con unas características propias bien acentuadas, el Yoga, que se movió a un campo más experimental y vivencial.

El primer texto de Yoga, conservado íntegramente, son los Yoga-Sutra de Patanjali. Patanjali fijó su enseñanza en unos breves aforismos llamados sutras. Los sutras se caracterizan por su escaso número de palabras, por un laconismo que se encuentra más allá de los límites de la gramática. El texto está, así pues, libre de ambigüedades pero lleno de esencia; es tajante pero universal en su contexto.

Las palabras de un sutra no llegan a formar una frase pero ofrecen suficiente base para que el profesor pueda desarrollar su lección. El sutra vincula enseñante y enseñanza pero es incapaz de clarificar, por sí mismo, todos y cada uno de los puntos de la obra. Este estilo condensa hasta tal extremo el mensaje que se convierte en incorruptible. Fácil de memorizar, la conservación íntegra del texto queda garantizada. De hecho, el primer paso en la enseñanza consiste en la retención memorística de los sutras, solo una vez conseguido esto, el profesor empieza a explicar lo aprendido. Así podemos establecer un modelo muy claro de origen-elaboración-transmisión-enriquecimiento de los Yoga-Sutra de Patanjali.

El Yoga no fue, en su origen, inventado por Patanjali. Ya en los Vedas, en los Upanishads y en otros textos aparece la noción, la palabra "yoga". En realidad presenta multitud de significados. Patanjali nos muestra su genio al definirlo en relación con la actividad mental.

Patanjali define así el Yoga: "Yoga es la capacidad de dirigir la mente hacia un objeto exclusivamente y de mantener esa dirección sin ninguna distracción".

En tanto no se alcance este estado, el hombre no puede unirse plenamente a Dios. No puede controlar sus sentidos. Los logros son inestables, las recaídas frecuentes. Sobre la base de esta definición, patanjali analiza el funcionamiento de la mente y cita gran número de medios, a nuestro alcance, para poner en orden una mente agitada. El autor explica, finalmente, cómo tal mente convierte extraordinario a un hombre por su potencial y sabiduría.

El objetivo final del Yoga es conseguir una mente estable en un cuerpo sano. El Yoga no es una religión. Es un conocimiento, una disciplina, una experiencia que se adapta a las circunstancias, idiosincrasia y demanda de cada persona. No debe ser confundido con el hinduísmo ni con ninguna otra religión. Patanjali no insiste en la necesidad de creer en Dios para avanzar en el camino del conocimiento, ni incluye en su obra el punto de vista que, acerca de Dios, presenta el Vedanta. Su Dios no es el Amo del Mundo, es el Maestro.

ESTRUCTURA DE LOS YOGA SUTRAS: 

Los Yoga-Sutra de Patanjali se dividen en cuatro capítulos:

El primero se titula Samadhipadah y está compuesto de 51 sutras. Su contenido es:

Definición de Yoga.
Definición de mente y sus funciones.
Cómo alcanza la mente el estado de Yoga.
Características y cualidades iniciales del practicante de Yoga.
Dios, Maestro Universal.
Posibles interrupciones en el camino del Yoga: síntomas y tratamiento.
Gratificantes consecuencias de la progresiva concentración de la mente.

El segundo se titula Sadhanapadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:

Obstáculos a la clara percepción de la realidad. Sus características y efectos.
Los actos realizados bajo el efecto de los obstáculos sus efectos dolorosos. La confusión de lo que percibe y de lo que es percibido.
Existencia y característica de lo que es percibido: los Guna.
La claridad en la percepción de la realidad, base del bienestar.
El proceso del Yoga consiste en el gradual crecimiento de sus ocho miembros: descripción de los dos primeros (Yama y Niyama) y sus efectos.
Descripción de los dos siguientes miembros (Asana y Pranayama) y sus efectos.
Descripción del quinto miembro (Pratyahara) y sus efectos.

El tercero se titula Vibhutipadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:

Descripción de los tres últimos miembros del Yoga (Dharana, Dhyana y Samadhi).
La concentración continuada sobre un objeto (Samyama). Necesidad y concecuencias de mantener un continuo estado de atención frente al cambio de la calidad.
Posibles objetos de Samyama y los efectos de cada uno de ellos.
Advertencia sobre los peligros del Samyama.
La libertad, fin último del Yoga.

El cuarto capítulo se titula Kaivalyapadah y está compuesto de 34 sutras. Su contenido es:

El cambio inteligente, base del Yoga.
El papel del profesor en cambios de su alumno.
Obstáculos al cambio hacia la claridad.
Los Guna, base del cambio.
Realidad de las cosas que percibimos.
Lo que percibe en nosotros se diferencia progresivamente de lo que es percibido.
Progresivo acercamiento al estado de claridad. 

CONCEPTOS BÁSICOS DEL YOGA:

Primer punto:

-Prakrtti-Citta-Purusha. La concepción que los Yoga-Sutra presentan del mundo se basa en la diferenciación entre lo es inmutable y lo que se modifica continuamente. Se afirma en la obra que, en nuestro interior, existe una realidad inmutable, absolutamente clara y sin error que denomina Purusha o Drashtar.

Frente a esto existe en nosotros y a nuestro alrededor la realidad modificable e interpretable (la mente, Citta, la realidad palpable, Prakrtti). La confusión de estas dos entidades tan diferenciadas lleva al error, a la confusión y al sufrimiento. Su diferenciación, por la concentración, a todo lo contrario.

-Pramana-Viparyaya-Vikalpah-Nidra-Smrti. Son las cinco actividades de la mente (comprensión, comprensión defectuosa, imaginación, sueño profundo y memoria, respectivamente). Su combinación configura nuestra manera de ser. La confusión de lo que percibimos y deducimos con ella y la realidad tal como es llevada al error y al sufrimiento. Según el Yoga, la mente no es nuestro "yo".

-Abhyasa-Vairagya. Es el fundamento de todo esfuerzo a mejorar y la base de la práctica de Yoga: el esfuerzo adecuado y el desapego a los frutos de la acción.
Esta noción es muy importante ya que describe una actitud concreta ante la realidad y en la misma práctica de Asana y Pranayama. 

Así pues, en un primer momento, vemos que Yoga se presenta como un esfuerzo de concentración de la mente, dirigido a distinguir lo mutable de lo inmutable por medio del buen uso de las actividades mentales y con una actitud de esfuerzo sostenido y desapego frente a los resultados.

Segundo punto:

-Parinama. El cambio, relacionado con el paso del tiempo, provoca que situaciones muy similares sean, en el fondo, distintas y nos induce a actuar sin revisar nuestros actos y adecuarlos a la nueva situación, llevados por hábitos y comportamientos ligados a la memoria. El Yoga de Patanjali pretende apercibirse de este cambio, actuar con justicia a cada momento y, con la ayuda de un profesor competente, aprovechar en beneficio del alumno este proceso constante de cambio en nosotros. El profesor ayuda al alumno a cambiar a mejor, a percibir la realidad de cada momento.

-Guna. Los tres estados de al realidad sujeta a modificaciones (pesadez-apresuramiento-claridad). En el origen de todo cambio está su equilibrio siempre cambiante y la preponderancia de un estado sobre los otros dos.

Así pues, la comprensión y adecuación al cambio no siempre visible a simple vista, es la base del acto adecuado y del bienestar.

Tercer punto: 

-Samyama. La tarea de concentración de la mente sobre un mismo objeto, de manera repetida y fiel, se conoce como Samyama. El profesor puede ser de gran ayuda al alumno a la hora de escoger ese objeto. Esta práctica repetida largo tiempo, lleva a la comprensión del objeto y a la adquisición de una progresiva estabilidad mental. Asimismo se adquieren capacidades relacionadas con dicho objeto. Los Yoga-Sutra insisten en la conveniencia de ejercer el desapego ante todas estas posibilidades, ya que el último es la libertad.

-Viniyoga. Noción que expresa que cada persona, al iniciarse en el Yoga, parte del punto en que se encuentra. Sus características, demanda personal y manera de pensar y actuar deben ser tenidas en cuenta por su profesor.

Así pues, cada persona, siendo idéntica en funcionamiento a las demás, es un ser diferenciado. El profesor debe comprender a su alumno en toda su realidad personal y social, verle tal como es, proponerle los ejercicios adecuados a cada momento y ayudarle a comprender la necesidad de no ligarse a los resultados obtenidos.

Cuarto punto:

-Yama-Niyama-Asana-Pranayama-Pratyahara-Dharana-Dhyana-Samadhi. 
Son los ocho componentes del Yoga que propone Patanjali.
Yama: relación con nosotros mismos.
Niyama: relación con el mundo exterior.
Asana: práctica de ejercicios físicos.
Pranayama: práctica de ejercicios respiratorios.
Pratyahara: dominio de los sentidos.
Dharana: capacidad de dirigir la mente.
Dhyana: capacidad de interaccionar con lo intentamos comprender.
Samadhi: total integración con el objeto de nuestra comprensión.
Estos ocho miembros crecen armónica y simultáneamente en el practicante de Yoga. Es una visión global del ser humano, capaz de relacionarse consigo mismo y con los demás sin comflicto, de comprender lo que le rodea y actuar correctamente y, ante todo, de basar sus cambios en la observación de algo tan basto como es el cuerpo en ejercicio y la respiración. La reducción de impurezas físicas y mentales es el origen de toda mejora personal.

-Klesha. Los obstáculos que impiden esta claridad de percepción. Son la comprensión defectuosa (Avidya), la confusión (Asmita), el exceso de apego (Raga), las aversiones irracionales (Dvesha) y el sentimiento de inseguridad (Abhinivesha).

Así pues, el Yoga se plantea como un ejercicio continuado de atención, en práctica física y respiratoria y en la vida diaria, para vencer los obstáculos a la clara percepción y desarrollar todas las potencialidades del ser humano.

Quinto punto:

-Ishvara. Dios como Maestro último.
(Cabe destacar que el Yoga no es una religión, ni es necesario ser creyente para avanzar en su práctica).   

-Shradda-Virya-Smrti. Son las tres cualidades fundamentale del practicante de Yoga. Respectivamente la fe, la fuerza y la memoria.

Así pues, se nos presenta la posibilidad de un doble trabajo. El esfuerzo sostenido y consciente ante los cambios, por una parte, el abandono y la confianza en algo o alguien que está por encima de nosotros, por otra.


Fuente: estudio preliminar de Claude Maréchal y Joan A. Enreig a los Yoga Sutras de Patanjali en la versión y comentarios de T.K.V. Desikachar.

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Conciencia Yoga por Patricia Aballay se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Reconocimiento 3.0 Unported.
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