Felicidad o buena disposición: Lo mejor es desarrollar actitudes de alegría o buena voluntad hacia esas personas. No siempre es fácil cultivar este tipo de actitudes positivas cuando interiormente nuestros sentimientos son negativos. Pero algo muy interesante ocurre cuando nos convertimos en un observador neutro, no apegado a nuestro proceso interno. Aparece el humor; la mente se ve como un instrumento realmente divertido de mirar, con todas sus payasadas. Es entonces cuando la felicidad o la buena disposición aparecen de modo natural.
Hacia quienes consideramos malos o malvados
Podríamos sentir:
Rabia o rechazo: La mayoría de nosotros tenemos límites respecto a lo que consideramos un comportamiento aceptable. Sinceramente podemos creer que todas las personas son puras a su nivel más profundo. Aún así, ¿no es cierto que también creemos que hay individuos deshonestos, crueles, malos, e incluso malvados o maléficos? ¿No existen ciertos comportamientos que te parecen conductas tan lejanas a ser aceptables, que te producen intensa rabia y frustración? Y si se tiene este tipo de sentimientos hacia otra persona, ¿no es cierto también que es uno mismo el que acarrea ese peso? El punto es cómo liberarse de esto.
Mejor es cultivar:
Neutralidad o aceptación: Para contrapesar los sentimientos negativos hacia alguien malo, malvado o carente de virtud, el antídoto es cultivar una actitud de neutralidad, indiferencia, aceptación o ecuanimidad. Puede ser difícil de hacer, si pensamos que con eso estamos aprobando su mal comportamiento. Pero lo que buscamos es la neutralidad de un equilibrio interno, de ecuanimidad, lo cual no significa aprobar las acciones de tal persona. De hecho, cultivar actitudes de neutralidad puede ayudar incluso a producir un cambio. Y ciertamente ayuda a estabilizar y despejar la mente para la meditación.
Meditar intencionalmente en estas cuatro actitudes
Durante el tiempo dedicado diariamente a meditar, puede ser muy beneficioso pasar parte de éste reflexionando en estas cuatro actitudes, ya sea sobre todas ellas o enfocarse más tiempo en sólo una. Elige alguna de ellas y deja que una o más personas aparezcan en tu campo mental. Date cuenta de tus reacciones, el colorido del que se habló previamente (1.5). Mientras la impresión interna de esa persona ocupa tu atención, cultiva la actitud positiva o útil. El colorido o la negatividad se debilitan o atenúan gradualmente (2.4). Esto es parte de la preparación para la meditación.
Habla contigo mismo/a
Cuando uno se percata de cualquiera de las actitudes negativas antes mencionadas, sirve mucho recordarse a sí mismo literalmente que esto no es útil (2.33). Puedes decirte algo como “Mente, esto no es útil. Esta actitud no va a traer nada más que dolor. Necesitas dejarla ir.” También en bueno decirse que “Necesito cultivar simpatía o bondad en relación a esta persona” (compasión, buena voluntad o neutralidad).
¿Qué hacer con las personas realmente “malas”?
Es común que los meditadores se cuestionen estas cuatro actitudes respecto a personas realmente “malas”, como ciertos líderes políticos o religiosos, actuales o históricos. ¿Cómo se podría sentir bondad, compasión, buena voluntad o neutralidad hacia alguien como “él”? No voy a mencionar nombres, pero no les será difícil pensar en algunos de ellos. Podría parecer que el Yoga está sugiriendo estar de acuerdo o validar el comportamiento de tales personas, cuando no es el caso. Aprobar un comportamiento y trabajar con nuestros estados internos son cosas muy diferentes.
A veces encuentro que una comprensión superficial es una buena herramienta para un entendimiento más profundo. Sin usar ejemplos concretos sobre figuras públicas pasadas o presentes, pregúntate si sería bueno continuar manteniendo malos sentimientos hacia un amigo de infancia que te hizo algo hiriente. Esa persona pertenece a tu pasado lejano, pero la mente sigue conservando ahora ese colorido de aversión. Cada quien tiene que decidir si persistir aferrado a ese tipo de impresión mental es algo que nos sirve, o si preferiríamos que ese colorido se disolviera, dejando un simple recuerdo de tipo neutral. La elección es nuestra. La técnica de la decoloración es una parte del yoga. (Para mayor información sobre la decoloración, revisar los sutras 1.5 y 2.1 -2.9, y el artículo “Decolorar los Pensamientos”.)
Cómo dominar estas actitudes
Si bien estas cuatro prácticas se utilizan desde el comienzo para estabilizar y despejar la mente confusa, la práctica se vuelva mucho más sutil en etapas posteriores de la meditación. Una vez que se cuenta con la capacidad de realizar samyama (3.4 -3.6), entonces cada una de éstas se convierte en objeto de examen con la penetrante concentración y absorción de samadhi. Dicha práctica, hecha con esta fina y sutil intensidad acarrea la perfección de esa actitud puntual. Este proceso se describe en el sutra 3.24.
SUTRA 1.34
prachardana vidharanabhyam va pranayama
La mente también se calma regulando la respiración, poniendo especial atención en la exhalación y el natural aquietamiento de la respiración que se deriva de esta práctica.
VOCABULARIO
prachardana = exhalación suave por las fosas nasales
vidharanabhyam = expansión o regulación, control
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
pranasya = de prana
Estar consciente de la respiración
Uno de los mejores métodos existentes para estabilizar y calmar la mente es tomar consciencia de la respiración. Primero, hay que fijarse en las transiciones entre las respiraciones y dejar que sean suaves, no abruptas, sin pausas entre las respiraciones. Practica conscientemente hasta que aprecies cuán delicadamente suave puedes llegar a convertir las transiciones. La respiración ha de ser silenciosa y no entrecortada.
Alargar la exhalación
Segundo, después de establecer una sana y constante consciencia de la respiración, deja que la exhalación se vaya alargando paulatinamente, de modo que el tiempo que dura la exhalación sea más largo que el que dura la inhalación. La movilización del aire será más lenta durante la exhalación que en la inhalación. De a poco haz que la relación llegue a ser 2 : 1, es decir que la exhalación dure aproximadamente el doble que la inhalación. Pranayama a menudo se traduce como control de la respiración. La raíz ayama en realidad significa alargamiento o prolongación. Por tanto, pranayama significa más específicamente prolongar la fuerza vital.
Ni rechaka, puraka o kumbhaka
Existen otras prácticas respiratorias que incluyen rechaka (exhalación), puraka (inhalación) y kumbhaka (retención intencional de la respiración). El tema de este sutra no está orientado hacia estas prácticas, y especialmente no hacia la retención de la respiración. Si bien éstas pueden ser útiles en ciertos niveles de la práctica, no tienen relación con este sutra que es referente a estabilizar y calmar la mente.
Revisar los sutras 2.49 -2.53 sobre la respiración y pranayama.
SUTRA 1.35
vishayavati va pravritti utpanna manasah sthiti nibandhani
La concentración interna en el proceso de la experiencia sensorial, practicada de modo que conduzca a una percepción más sutil y elevada, también produce estabilidad y tranquilidad mental.
VOCABULARIO
vishayavati = de la experiencia sensorial
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
pravritti = percepción superior, actividad, inclinaciones
utpanna = emergencia, aparición, manifestación
manasah = mente, mental, manas
sthiti = estabilidad, firmeza, tranquilidad estable, calma imperturbable
nibandhani = que se establece, produce, sella o mantiene firmemente
Meditación en los medios con los cuales se tiene la experiencia sensorial
Esta práctica consiste en hacerse consciente del proceso interno de la sensación misma (no sólo de los objetos), usando los cinco sentidos cognitivos (indriyas) del olfato, gusto, vista, tacto y audición. No se trata de estar consciente del objeto que se está experimentando, como el sonido que se escucha o la imagen que se ve. Es más bien tratar de hacerse consciente de la percepción misma. Inicialmente dicha percepción se produce a un nivel más superficial o denso; en última instancia, la intención de esta práctica es observar los sentidos internos más elevados o sutiles.
Revisar también el artículo “Entrenamiento de los diez sentidos o indriyas”
SUTRA 1.36
vishoka va jyotishmati
O concentrarse en un estado interno de lucidez y luminosidad carente de dolor, también acarrea estabilidad y tranquilidad.
VOCABULARIO
vishoka = estado libre de dolor, aflicción, tristeza, sufrimiento
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
jyotishmati = el brillante resplandor, claridad, luminosidad, luz interna, luz suprema o divina.
Concentración en la luminosidad interna en ausencia de dolor
La forma más fácil de practicar esto es poner la atención en el espacio entre los pechos, en el centro cardíaco. Imagina que hay ahí una luminosidad brillante, del tamaño de la palma de la mano. Que la veas literalmente o no con tu ojo interno no es importante; la práctica produce efecto en ambos casos. La actitud a mantener es que independiente del tipo de pensamientos, imágenes, impresiones o recuerdos que puedan aparecer en el campo mental, te dispones a que nada de eso te va a perturbar o a distraer. Sólo quédate con esa luminosidad interna brillante en el corazón.
SUTRA 1.37
vita raga vishayam va chittam
O contemplar el hecho de tener una mente libre de deseos, estabiliza y tranquiliza la mente
VOCABULARIO
vita = sin, carente de
raga = apego, deseos, atracción
vishayam = objetos de los sentidos
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
chittam = de la consciencia del campo mental
Imagina una mente libre de deseo
Una forma de hacer esta práctica es pensar en un gran sabio, yogui o persona espiritual que respetes. Simplemente imagina cómo sería su mente si estuviera quietamente sentado en meditación. Entonces, pretende que tu mente está tan quieta como estaría la suya. Es un truco que tu mente imagina, y aún así es una práctica extremadamente útil para estabilizar tu propia mente.
Imagina tu propia mente libre de deseo
Otro método es imaginar lo que sería tu mente si estuviera temporalmente libre de deseos, necesidades, atracciones, aversiones o expectativas. Es como jugar contigo, viendo si puedes simular que tu mente está en este estado tranquilo. Con un poco de práctica, esto funciona realmente bien.
SUTRA 1.38
svapna nidra jnana alambanam va
O al enfocarse en la naturaleza del flujo del estado del soñar o en la naturaleza del estado del dormir sin sueños, la mente se vuelve estable y tranquila.
VOCABULARIO
svapna = soñar (enfocarse en la naturaleza del estado de soñar propiamente tal, no en el contenido de los sueños)
nidra = dormir (enfocarse en el estado mismo, como un objeto)
jnana = conocimiento, estudio, investigación, consciencia, observación
alambanam = constituir un apoyo para la atención, objeto de concentración
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
Meditar en los estados del inconsciente
Enfocarse en el flujo del estado del soñar o en la naturaleza del dormir sin sueños, estabilizará la mente y la hará estable. Es muy importante tomar en cuenta que esto no significa soñar o analizar los sueños. Aprender a dejar que estas secuencias fluyan y observarlas es muy tranquilizante. Observar el flujo tiene una influencia estabilizadora, no es una meditación profunda o samadhi, que está más allá de la mente.
SUTRA 1.39
yatha abhimata dhyanat va
O contemplando o concentrándose en cualquier objeto o principio que a uno le guste o hacia el que tenga predisposición, la mente se hace estable y tranquila.
VOCABULARIO
yatha = según, de acuerdo a
abhimara = la propia predisposición, elección, deseo, gusto, familiaridad, que es agradable
dhyanat = meditar en
va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
Medita en el objeto de tu preferencia
Este sutra deja muy claro que el principio clave para estabilizar la mente y remover los obstáculos es enfocarse en una sola dirección. Obviamente, decir que uno puede concentrarse en cualquier objeto o principio de preferencia, es una amplia declaración. La sabiduría debería ser quien guie la elección del objeto en el cual concentrarse.
Ya sabemos esto
En la práctica, todos ya conocen el principio de enfocarse en algo agradable como modo de estabilizar la mente. Sin embargo, la relativa utilidad del objeto escogido es un asunto muy distinto. Ver televisión, jugar a algo, escuchar música, tener una conversación o muchas otras actividades pueden concentrar la mente lo suficiente como para acallar parcialmente la cháchara mental sobre las actividades diarias. Aunque el principio de concentrarse en una sola cosa está implicado en todo lo recién dicho y puede producir cierto beneficio, el meditador ha de aprender a escoger objetos más refinados para estabilizar la mente en bien de la meditación. Recordemos que en esta sección y en este sutra estamos hablando sobre estabilizar y despejar la mente, no sobre la meditación profunda propiamente tal. Este nivel de enfoque proporciona una sólida base para las prácticas de meditación más sutiles.
Mantra
Uno de los mejores métodos de enfocar, entrenar y estabilizar la mente es a través de un mantra.
Práctica de Meditación
En el artículo “Bindu” se incluyen las nueve prácticas comprendidas en los Yogas Sutras 1.33 -1.39.