16 feb 2019

Reflejos de la práctica de yoga: "Me estanqué con la práctica"



Me han surgido algunas reflexiones que son reflejos de las dudas y cuestionamientos que nos van apareciendo cuando estamos comprometidos con la práctica de yoga. A veces mis alumnos y alumnas tienen preguntas o planteos, y otras simplemente me conversan sus experiencias. El yoga es ese espejo que nos refleja nuestro Ser, con todos sus interrogantes, dudas, miedos, angustias pero también con su belleza, convicción y brillo. Por eso llamaré a esta sección #Reflejos de la práctica de yoga. Ya que además lo que se refleja en una entidad y su experiencia, normalmente se manifiesta un poco en la experiencia de todas las personas. 

Si tienen interrogantes sobre la práctica y sus experiencias agradeceré si pueden comunicármelos escribiendo a concienciayoga@gmail.com , así podemos reflexionar sobre nuevas cuestiones. 



"Me estanque con la practica"...

Cuando parece que nada pasa es cuando mas profundo pasa (me comentó un tal Prem Bhajan)



La práctica de yoga no se estanca, muy por el contrario la práctica es puro movimiento. Una práctica nunca se estanca si se sigue haciendo. En todo caso se deja de hacer y eso no es estancamiento, es abandono. No caigamos en esa ilusión negativa. La práctica nos moviliza cada día, no se detiene y sigue brillando con su energía, con cambios tan fuertes como minuciosos. Parte de la práctica consiste en prestar atención a esas pequeñas variaciones con una mente aguda que perciba lo sutil. 



Puede ser que un día nos sale una asana que veníamos trabajando hace muchos meses, digamos que de pronto nos sale colocar la pierna detrás de la cabeza. Pero para alcanzar este cambio, hemos pasado por un largo proceso de micro-cambios día a día, los cuales posiblemente, si no estamos muy atentos, los hemos pasado por alto. ¿Es eso estancarse? 



Ahora, que sería el "no estancarse". Vamos a suponer que es "avanzar". Pero ¿que es avanzar? No significa que vamos  a seguir  sumando asanas nuevas cada tantos días o meses. Se puede estar mucho tiempo sin aprender posturas nuevas, desarrollando y practicando con las que ya nos han sido dadas. De hecho la práctica es así, momentos de detenimiento y profundización y momentos de sumar nuevas asanas. Esos momentos de minuciosidad no significan estancarse, es sumergirse para llevar la asana hasta su sentido mas profundo, tocar el centro del cuerpo y el corazón en la asana. Esos periodos donde creemos que nos estancamos por lo repetitivo de la práctica, es justamente cuando  mas se ahonda y se avanza es los aspectos mas sutiles: sostener la práctica,  respirar bien, ganar conciencia, expandirse, percibir todo el cuerpo y su sinergia, enfocar la mente, todas esas cosas que no se ven a simple vista. Por fuera, externamente, puede parecer que la práctica sigue igual, es por dentro que sucede lo mas importante. 


Estancamiento significa suspensión de una acción o proceso. Para mi es no movimiento o inmovilidad (se me viene la imagen del agua estancada), y la práctica por el contrario nos moviliza por completo cada día. Es un fluir de energía (prana/respiración) conectando y despertando cada parte del cuerpo con la mente, y por donde esa energía pasa va desbloqueando los nudos que hemos generado (en esos bloqueos si que hay estancamiento). Esas corrientes que barren el cuerpo mueven, renuevan y purifican hasta la célula mas pequeña del mismo. Recordemos, por fuera la asana parece inmóvil, mientas que por dentro grandes fuentes de conciencia y energía están movilizándose.


Hay asanas que llevan años de progreso hasta que salen, no podemos decir que nos estancamos en una asana ni aun viéndolo solo desde el punto de vista físico. Porque al ser justamente un proceso está en constante cambio. En verdad nada de lo que existe esta estancado porque (incluso la física lo avala) todo esta en permanente transformación. 


Las palabras que decimos o pensamos son poderosas y definen mucho nuestros puntos de vista. Aprendamos a sacar este tipo de palabras #estancada/do, o #nopuedo.

Namaste 

Patricia


8 feb 2019

Principios del Hatha yoga por Swami Satyananda Saraswati. Parte I: historia del hatha yoga.




Del libro Hatha yoga Pradipika Swami Muktibodhananda




En la literatura del yoga tenemos un numero de textos confiables sobre el Hatha Yoga. El Hatha Yoga Pradipika de Yogi Swatmarama es uno bien reconocido. Otro texto de Yogi Gorakhnath es conocido como Goraksha Samhita. Un tercer texto es Gheranda Samhita del gran sabio Gheranda. Aparte de estos hay un cuarto texto especializado conocido como Hatharatnavali, y fue escrito posteriormente por Srinivasabhatta Mahayogindra. Todos estos textos se considera que fueron escritos entre los siglos seis y quince después de Cristo.




Tambien hay pequeñas referencias sobre el hatha yoga en los antiguos Upanishads y Puranas. Los Upanishads datan de tiempos anteriores al periodo budista, que fue alrededor del siglo seis antes de Cristo. Las referencias que aparecen en los Upanishads indican que la ciencia del Hatha Yoga era bien conocida antes de este período. Hay otro texto importante llamado Srimad Bhagavatam, la historia de Krishna. En ese voluminoso libro, hay referencias al hatha yoga en varios capítulos. 




En la cultura pre-colombina de América se han encontrado evidencias del hatha yoga. Incluso ahora, en San Agustin, una provincia del sur de Colombia en Sudamérica, hay grandes piedras con figuras y tallas que representan las prácticas de hatha yoga. En conclusión, la forma sistemática del hatha yoga comenzó a emerger en India en algún momento durante el siglo seis antes de Cristo. 




Esto nos da un vislumbre de los aspectos históricos del hatha yoga. Durante siglos estos libros han guiado a los aspirantes espirituales. Muchas sectas se formaron también en India, Nepal y el Tibet basadas en el Hatha Yoga. ¿Cual es el tema que tratan estos libros? ¿Es solo el mantener un cuerpo joven, u obtener poderes físicos, siddhis, o es el desarrollar la capacidad de despertar el potencial de energía llamado kundalini, y alcanzar la supraconciencia llamada samadhi? Si analizamos estos textos cuidadosamente el propósito se aclarará. 




En los viejos tiempos el hatha yoga fue practicado por muchos años como una preparación para estados mas elevados de conciencia. Hoy, sin embargo, el propósito real de esta gran ciencia se ha olvidado por completo. Las practicas del Hatha Yoga que fueron diseñadas por los rishis y los sabios de antaño para la evolución de la humanidad, son ahora entendidos y utilizados es un sentido muy limitado. A menudo escuchamos a la gente decir “No practico meditación, solo practico yoga físico, hatha yoga”. Ahora es momento de corregir este punto. Hatha Yoga es una ciencia muy importante para la humanidad de hoy. 




La selección del Hatha Yoga




Para el siglo sexto después de Cristo una gran evolución espiritual había tenido lugar en India durante varios siglos. Dos grandes hombres nacieron en India en el siglo seis antes de Cristo. Uno es conocido mundialmente como Buddha y el otro fue Mahavir, el fundador de la secta Jainista, una tradición de la cultura India. Ambos practicaron seriamente austeridades y ambos predicaron la no-violencia, ahimsa. 




Finalmente, Buddha elaboró sus enseñanzas, que son conocidas como las “Cuatro nobles verdades”. Dos de los sistemas budistas fueron conocidos ampliamente en todo el mundo. Uno se conoce como vipassana y el otro es anapanasati, contemplación. Asi Buddha presento un sistema básico llamado “el óctuple sendero”, era un sistema ético, algo así como los yamas y niyamas del raja yoga. 




Como resultado de la popularidad de Buddha, la meditación se convirtió en el principal sistema de práctica espiritual del subcontinente indio. De todos modos, las prácticas preparatorias fueron ignoradas. La ética y la moral fueron mucho mas enfatizadas. Fue en estos tiempos que los pensadores de India comenzaron a revalorizar el sistema de Buddha. Los indios creen que la meditación es el mejor camino, pero no están de acuerdo en un punto, que uno puede comenzar meditación inmediatamente. En cambio creen que hay que prepararse para esa práctica. 




Quinientos años después de Buddha, y cien años antes de Cristo, en India, en Nalanda en Bihar una gran escuela se formó en la tradición del budismo, devotos del sistema Hinayana. Hinayana significa el “camino pequeño” y es un sistema ortodoxo. Muchos miles de estudiantes de todo el mundo conocido fueron para estudiar religión allí. 




Ademas, habia otro grupo entre los budistas que no estaba de acuerdo con la interpretación ortodoxa de las enseñanzas. Ellos pensaban que no era lo que el Buddha mismo había predicado. Ellos establecieron otra escuela llamada Vikram Shila, a ochenta millas al este de Munger, en Bihar, la cual se convirtió en el centro de enseñanzas de la tradición Mahayana. Mahayana significa “el gran camino”. Ellos no eran budistas ortodoxos, sino mas abiertos, budistas liberales. En esa tradición Mahayana comenzaron a incluir el tantra; aunque estoy no era algo sobre lo que Buddha había predicado, así que los budistas ortodoxos no creían en este sistema. Desde Vikram Shila afloro una secta conocida como Sahajayana, el “camino espontaneo”, y Vajrayana, el cual incluye temáticas sexuales entre el hombre y la mujer. Entonces, la practica de las sectas tántricas eran muy malinterpretadas por la gente ortodoxa. 




Después de unos quinientos años aproximadamente, la popularidad e influencia del budismo fue declinando y así también esas sectas tántricas y sus prácticas. Entonces en los siglos cuatro, cinco y seis después de Cristo, después del periodo de decadencia del budismo en India, algunos grandes yogis retomaron esa ciencia y la presentaron, para purificar el sistema tántrico. Matsyendranath, Gorakhnath y otros pocos yogis de esa tradición encontraron que esta importante ciencia esta siendo ignorada por algunas personas e incorrectamente enseñado por otras. Asi separaron las practicas tántricas del hatha yoga y raja yoga del resto y dejaron fuera todos los rituales del tantra, sin ni siquiera mencionarlos. 




Cuando separaron y escogieron las practicas, tomaron del sistema tántrico las que eran útiles y apropiadas para el yoga. Para ese entonces se volvió necesario clasificar algunas de las instrucciones del tantra. 




Aunque Buddha fue una gran personalidad, sus enseñanzas después permanecieron simplemente como lo que llamamos experiencias psicológicas. De aquí que se vuelva necesario re-introducir un sistema apropiado de meditación. Así fue como el sistema de hatha yoga se estableció. Fue en ese tiempo que Matsyendranath fundó el culto Nath que creia que, antes de comenzar las practicas de meditación, se debería purificar el cuerpo y sus elementos. Este es el tópico del hatha yoga.  


Traducción al español por Patricia Aballay

9 jul 2018

Estabilizar y despejar la mente: análisis de Yoga Sutras 1.33 - 1.39



Yoga Sutras Capítulo 1

Concentración: Samadhi Pada (libro I)


Por Swami Jnaneshvara Bharati





Concentración: El Capítulo 1 de los Yoga Sutras se titula Samadhi Pada, que significa Capítulo sobre la Concentración. En éste se describe el yoga, la observación de las cinco clases de pensamientos, cómo decolorar los pensamientos, los principios inseparables de la práctica y el no-apego, las etapas de la concentración, las tareas y el compromiso, los obstáculos y las soluciones, y los medios para estabilizar la mente, además de sus resultados.



Los 51 sutras del Capítulo se han dividido en 9 secciones:



    Estabilizar y despejar la mente (Yoga Sutras 1.30 -1.32)



    Preparación para prácticas más sutiles 

    Antes de poder experimentar las meditaciones más sutiles o samadhi (1.40 -1.51, 2.12 -2.25, 3.4 -3.6), es necesario contar con estabilidad y claridad de la mente.


    Enfocarse en una sola dirección acarrea idoneidad para la meditación 

    Tal como el entrenamiento especializado de un atleta olímpico se basa en un sólido acondicionamiento físico global, se necesita un entrenamiento general respecto a enfocarse en una sola dirección para que las prácticas de meditación puedan progresar. Los métodos particulares dados en estos Sutras versan sobre la remoción de obstáculos por medio del enfoque unidireccional, como se indicó en los sutras previos (1.30 -1.32). Éstas son las recomendaciones de los Sutras 1.33 -1.39:


    • Cuatro actitudes en relación a las personas: El primer método se refiere a meditar en cuatro tipos de actitudes hacia las personas, como la amabilidad o simpatía, la compasión o el apoyo, la alegría o buena disposición, y la neutralidad o aceptación (1.33).
    • Cinco recomendaciones para enfocarse: Se dan cinco sugerencias de objetos específicos en los cuales enfocar la atención: estar consciente de la respiración, de las sensaciones, de la luminosidad interna, contemplar una mente estable, y focalizarse en el flujo de la mente (1.34 -1.38).
    • Lo que sea que elijas: Por último, es posible practicar el enfoque en una sola cosa que se sienta placentera o útil, cualquiera que ésta sea (1.39).




    No omitir lo básico 

    Es tentador pasar por alto dicho entrenamiento básico, pero para un estudiante de meditación eso sería un serio error, ya que la meditación podría convertirse en una pelea con la mente.



    Pocos irán más allá de estas sugerencias 

    Muchas escuelas de meditación enfatizan un solo método, como meditar en la amabilidad o bondad (1.33), la respiración (1.34), o algún otro objeto (1.39), sin reconocer que aunque muy útiles, éstas sólo son prácticas preparatorias para meditaciones más sutiles y samadhi, como se describe en capítulos posteriores (Caps. 2, 3 y 4). La mayoría se quedará con los calmantes beneficios de la preparación, pero no proseguirá con las meditaciones más sutiles que conducen hacia la Autorrealización.



    Estabilización versus conocimiento discriminador 

    Es muy importante comprender que estas contemplaciones se usan para estabilizar y despejar la mente. Las prácticas que se mencionan posteriormente se utilizan para obtener un conocimiento discriminador (2.26 -2.29). Por ejemplo, contemplar la amabilidad (1.33) no tiene por objeto discriminar que eso es parte de avidya o la ignorancia (2.5), y por ende dejarlo de lado. En las prácticas consideradas más adelante, sí se discrimina, dejando de lado (3.4 -3.6) aquello que se debe a avidya, la ignorancia (2.5).



    SUTRA 1.33 

    maitri karuna mudita upekshanam sukha duhka punya apunya vishayanam bhavanatah chitta prasadanam

    Respecto a las relaciones, la mente se purifica cultivando sentimientos de amabilidad o simpatía hacia quienes están felices, compasión hacia los que sufren, buena disposición hacia aquellos que tienen virtudes, e indiferencia o neutralidad hacia quienes uno considera malvados o malintencionados.


    VOCABULARIO


    maitri = amabilidad, simpatía, ser agradable, cariño, cordialidad

    karuna = compasión, misericordia
    mudita = alegría, regocijo, buena voluntad o disposición
    upekshanam = aceptación, ecuanimidad, indiferencia, no tomar en cuenta, neutralidad
    sukha = feliz, cómodo, contento
    duhka = dolor, miseria, sufrimiento, pesar, tristeza
    punya = que tiene virtudes, meritorio, benevolente
    apunya = que carece de virtudes, vicioso, malo, malvado, malintencionado, no meritorio
    vishayanam = relativo o en relación a esos objetos
    bhavanatah = por medio del cultivo de hábitos, o de constante reflexión, desarrollar actitudes, enfatizar o inculcar en uno mismo
    chitta = campo mental, consciencia
    prasadanam = purificado, claro, sereno, agradable, apaciguado, imperturbable, pacífico, calmo



    Cada actitud es un tipo de meditación 

    Cada una de estas cuatro actitudes (amabilidad, compasión, buena voluntad y neutralidad) es en cierto sentido una meditación en sí. Si bien en realidad son prácticas preparatorias, se ha vuelto popular usar la palabra meditación de modo muy amplio, en vez de utilizarla para un estado específico de dhyana (3.2), que es lo que los yoguis hacen normalmente. Algunas escuelas de meditación basan toda su propuesta en una o más de estas cuatro actitudes. Sin embargo, para quien busca la realidad absoluta (1.3), éstas se llevan a cabo como valiosos pasos del camino, pero no como una finalidad.



    Liberarse de la negatividad hacia otras personas 

    En los sutras 2.33 - 2.34 la pregunta planteada es qué hacer cuando uno no actúa o piensa según los valores yóguicos como el no-apego, y tiene en cambio emociones negativas. Qué es lo que hay que hacer con esos intensos patrones de pensamiento negativo. La recomendación dada en esos sutras es cultivar una actitud opuesta, recordándonos (por medio del diálogo interno) que aferrarnos a esa actitud negativa sólo nos va a traer interminable dolor y sufrimiento (2.34). Además señala que en términos de reacción interna y efectos, no hay verdadera diferencia entre tres tipos de actuación:

    1.- Nosotros como tales, llevando a cabo dicho acto negativo.
    2.- Solicitar a otra persona que lo haga por nosotros, o
    3.- Aprobar el acto si ocurre, pero sin nuestra participación.


    Trabajando específicamente con las cuatro actitudes de amabilidad, compasión, buena voluntad y neutralidad, podemos hacer progresos mucho más fácilmente con las prácticas de los yamas (2.30) y las instrucciones para cultivar los opuestos cuando nos volvemos negativos (2.34).



    Cultivar cuatro formas de percibir a otras personas 

    En esta práctica se mencionan cuatro tipos de personas (feliz, sufriente, virtuoso y no virtuoso), cómo los percibimos y qué actitudes deberíamos cultivar para estabilizar, purificar o calmas nuestra mente (actitudes de amabilidad, compasión, buena disposición y neutralidad).



    Estas cuatro abarcan la mayoría de nuestras relaciones

    Memorizar estas cuatro actitudes y observarlas activamente en la vida diaria, y en los momentos de quietud, permite percatarse mucho más fácilmente de los caprichos de la mente y regularlos. Que sólo sean cuatro favorece bastante el proceso. Muchos de los desafíos en las relaciones que tenemos con otras personas, probablemente la mayoría, están incluidos en uno o más de estas cuatro.




    Tener un antídoto específico para cada una 


    Tener una actitud específica a desarrollar en relación a cada una, también ayuda a cultivar el cambio correspondiente. Eso no significa que uno reemplace todo el resto de buenas ideas respecto a cómo relacionarse bien con las personas, pero sin duda estas cuatro constituyen una práctica útil de realizar.


    Hacia quienes están felices o contentos

    Podríamos sentir:
    Resistencia o distancia: Recuerda lo que ocurre cuando no tienes un buen día, es posible que te resistas a estar con quienes están felices, contentos. Es muy fácil tener una actitud negativa hacia ellos en esos momentos sin intención, sean amigos o familiares. Esto no significa que tu mente esté 100% negativa, es más bien una tendencia, tal vez pequeña, de la que queremos estar alerta. No es tener excesivas expectativas sobre ser perfecto, sino un gradual proceso que despeje la mente confusa, nublada, a fin de que la meditación pueda ser más profunda.

    Mejor es cultivar:
    Simpatía o bondad: Estar pendiente de esta natural tendencia de la mente hace posible cultivar dirigidamente una actitud de simpatía o bondad cuando se está cerca de estas personas felices o al pensar en ellas. Este acto consciente de alerta hacia esta tendencia mental negativa y promover lo útil y positivo activamente tiene un efecto estabilizador y trae paz y calma interior. Hay que estar atento, porque la mente a menudo alberga a la vez atracción y aversión, lo positivo y lo negativo. Aquí, queremos ser conscientes de ambas polaridades, pero cultivar lo positivo y beneficioso.



    Hacia quienes tienen dolor o sufren

    Podríamos sentir:
    Exigencia o Frustración: En general, tú puedes considerarte una persona amorosa, cariñosa, compasiva. Aún así, es fácil sentir lo opuesto cuando alguien cercano está enfermo. Tú tienes otros planes, y de repente, un miembro de la familia se enferma o su enfermedad se prolonga. Ciertamente te ocupas de esa persona, pero también está presente el hábito mental que te hace sentir que hay algo impuesto ahí. De nuevo, no estamos hablando de un 100% de negatividad o una psicopatología. Estas son acciones habituales de la mente, que nosotros regularmente intentamos equilibrar y calmar.


    Mejor es cultivar:
    Compasión o Apoyo: Es bueno observar esa inclinación de la mente, aunque sea leve. Eso significa estar atento a ella, y al mismo tiempo, cultivar conscientemente la compasión y el apoyo hacia quienes sufren. No tiene que ver con “actuar”, o suprimir las emociones y pensamientos contrarios. Significa estar consciente y elegir amorosamente actuar desde el amor. Lo repetimos, lo deseable es estar consciente de los hábitos de la mente. La falta de consciencia crea interferencias en el inconsciente que luego van a perturbar la meditación. Estar consciente da cabida a la libertad y paz mental.


    Hacia quienes tienen virtudes o son caritativos

    Podríamos sentir:
    Inadecuación o celos: Todos queremos ser útiles y servir a nuestras familias, amigos y a otras personas, ya sea en nuestra comunidad local o en todo el mundo. En privado, a menudo sentimos que podríamos hacer más, pero sencillamente no lo hacemos. Los celos y otras emociones negativas se pueden introducir fácilmente en uno cuando otra persona se comporta sinceramente de manera íntegra, honesta o caritativa. Inconscientemente, podemos ponernos en contra de esas personas, las conozcamos personalmente o sean personajes públicos.

    Mejor es cultivar:
    Felicidad o buena disposición: Lo mejor es desarrollar actitudes de alegría o buena voluntad hacia esas personas. No siempre es fácil cultivar este tipo de actitudes positivas cuando interiormente nuestros sentimientos son negativos. Pero algo muy interesante ocurre cuando nos convertimos en un observador neutro, no apegado a nuestro proceso interno. Aparece el humor; la mente se ve como un instrumento realmente divertido de mirar, con todas sus payasadas. Es entonces cuando la felicidad o la buena disposición aparecen de modo natural.



    Hacia quienes consideramos malos o malvados

    Podríamos sentir:
    Rabia o rechazo: La mayoría de nosotros tenemos límites respecto a lo que consideramos un comportamiento aceptable. Sinceramente podemos creer que todas las personas son puras a su nivel más profundo. Aún así, ¿no es cierto que también creemos que hay individuos deshonestos, crueles, malos, e incluso malvados o maléficos? ¿No existen ciertos comportamientos que te parecen conductas tan lejanas a ser aceptables, que te producen intensa rabia y frustración? Y si se tiene este tipo de sentimientos hacia otra persona, ¿no es cierto también que es uno mismo el que acarrea ese peso? El punto es cómo liberarse de esto.

    Mejor es cultivar:
    Neutralidad o aceptación: Para contrapesar los sentimientos negativos hacia alguien malo, malvado o carente de virtud, el antídoto es cultivar una actitud de neutralidad, indiferencia, aceptación o ecuanimidad. Puede ser difícil de hacer, si pensamos que con eso estamos aprobando su mal comportamiento. Pero lo que buscamos es la neutralidad de un equilibrio interno, de ecuanimidad, lo cual no significa aprobar las acciones de tal persona. De hecho, cultivar actitudes de neutralidad puede ayudar incluso a producir un cambio. Y ciertamente ayuda a estabilizar y despejar la mente para la meditación.


    Meditar intencionalmente en estas cuatro actitudes

    Durante el tiempo dedicado diariamente a meditar, puede ser muy beneficioso pasar parte de éste reflexionando en estas cuatro actitudes, ya sea sobre todas ellas o enfocarse más tiempo en sólo una. Elige alguna de ellas y deja que una o más personas aparezcan en tu campo mental. Date cuenta de tus reacciones, el colorido del que se habló previamente (1.5). Mientras la impresión interna de esa persona ocupa tu atención, cultiva la actitud positiva o útil. El colorido o la negatividad se debilitan o atenúan gradualmente (2.4). Esto es parte de la preparación para la meditación.


    Habla contigo mismo/a 

    Cuando uno se percata de cualquiera de las actitudes negativas antes mencionadas, sirve mucho recordarse a sí mismo literalmente que esto no es útil (2.33). Puedes decirte algo como “Mente, esto no es útil. Esta actitud no va a traer nada más que dolor. Necesitas dejarla ir.” También en bueno decirse que “Necesito cultivar simpatía o bondad en relación a esta persona” (compasión, buena voluntad o neutralidad).



    ¿Qué hacer con las personas realmente “malas”?

    Es común que los meditadores se cuestionen estas cuatro actitudes respecto a personas realmente “malas”, como ciertos líderes políticos o religiosos, actuales o históricos. ¿Cómo se podría sentir bondad, compasión, buena voluntad o neutralidad hacia alguien como “él”? No voy a mencionar nombres, pero no les será difícil pensar en algunos de ellos. Podría parecer que el Yoga está sugiriendo estar de acuerdo o validar el comportamiento de tales personas, cuando no es el caso. Aprobar un comportamiento y trabajar con nuestros estados internos son cosas muy diferentes.
    A veces encuentro que una comprensión superficial es una buena herramienta para un entendimiento más profundo. Sin usar ejemplos concretos sobre figuras públicas pasadas o presentes, pregúntate si sería bueno continuar manteniendo malos sentimientos hacia un amigo de infancia que te hizo algo hiriente. Esa persona pertenece a tu pasado lejano, pero la mente sigue conservando ahora ese colorido de aversión. Cada quien tiene que decidir si persistir aferrado a ese tipo de impresión mental es algo que nos sirve, o si preferiríamos que ese colorido se disolviera, dejando un simple recuerdo de tipo neutral. La elección es nuestra. La técnica de la decoloración es una parte del yoga. (Para mayor información sobre la decoloración, revisar los sutras 1.5 y 2.1 -2.9, y el artículo “Decolorar los Pensamientos”.)


    Cómo dominar estas actitudes

    Si bien estas cuatro prácticas se utilizan desde el comienzo para estabilizar y despejar la mente confusa, la práctica se vuelva mucho más sutil en etapas posteriores de la meditación. Una vez que se cuenta con la capacidad de realizar samyama (3.4 -3.6), entonces cada una de éstas se convierte en objeto de examen con la penetrante concentración y absorción de samadhi. Dicha práctica, hecha con esta fina y sutil intensidad acarrea la perfección de esa actitud puntual. Este proceso se describe en el sutra 3.24.


    SUTRA 1.34

     prachardana vidharanabhyam va pranayama 

     La mente también se calma regulando la respiración, poniendo especial atención en la exhalación y el natural aquietamiento de la respiración que se deriva de esta práctica.


    VOCABULARIO 
    prachardana = exhalación suave por las fosas nasales
    vidharanabhyam = expansión o regulación, control
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    pranasya = de prana


    Estar consciente de la respiración

    Uno de los mejores métodos existentes para estabilizar y calmar la mente es tomar consciencia de la respiración. Primero, hay que fijarse en las transiciones entre las respiraciones y dejar que sean suaves, no abruptas, sin pausas entre las respiraciones. Practica conscientemente hasta que aprecies cuán delicadamente suave puedes llegar a convertir las transiciones. La respiración ha de ser silenciosa y no entrecortada.



    Alargar la exhalación

    Segundo, después de establecer una sana y constante consciencia de la respiración, deja que la exhalación se vaya alargando paulatinamente, de modo que el tiempo que dura la exhalación sea más largo que el que dura la inhalación. La movilización del aire será más lenta durante la exhalación que en la inhalación. De a poco haz que la relación llegue a ser 2 : 1, es decir que la exhalación dure aproximadamente el doble que la inhalación. Pranayama a menudo se traduce como control de la respiración. La raíz ayama en realidad significa alargamiento o prolongación. Por tanto, pranayama significa más específicamente prolongar la fuerza vital.



    Ni rechaka, puraka o kumbhaka

    Existen otras prácticas respiratorias que incluyen rechaka (exhalación), puraka (inhalación) y kumbhaka (retención intencional de la respiración). El tema de este sutra no está orientado hacia estas prácticas, y especialmente no hacia la retención de la respiración. Si bien éstas pueden ser útiles en ciertos niveles de la práctica, no tienen relación con este sutra que es referente a estabilizar y calmar la mente.
    Revisar los sutras 2.49 -2.53 sobre la respiración y pranayama.




    SUTRA 1.35

     vishayavati va pravritti utpanna manasah sthiti nibandhani

    La concentración interna en el proceso de la experiencia sensorial, practicada de modo que conduzca a una percepción más sutil y elevada, también produce estabilidad y tranquilidad mental.


    VOCABULARIO
    vishayavati = de la experiencia sensorial
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    pravritti = percepción superior, actividad, inclinaciones
    utpanna = emergencia, aparición, manifestación
    manasah = mente, mental, manas
    sthiti = estabilidad, firmeza, tranquilidad estable, calma imperturbable
    nibandhani = que se establece, produce, sella o mantiene firmemente



    Meditación en los medios con los cuales se tiene la experiencia sensorial

    Esta práctica consiste en hacerse consciente del proceso interno de la sensación misma (no sólo de los objetos), usando los cinco sentidos cognitivos (indriyas) del olfato, gusto, vista, tacto y audición. No se trata de estar consciente del objeto que se está experimentando, como el sonido que se escucha o la imagen que se ve. Es más bien tratar de hacerse consciente de la percepción misma. Inicialmente dicha percepción se produce a un nivel más superficial o denso; en última instancia, la intención de esta práctica es observar los sentidos internos más elevados o sutiles.
    Revisar también el artículo “Entrenamiento de los diez sentidos o indriyas”



    SUTRA 1.36

    vishoka va jyotishmati

    O concentrarse en un estado interno de lucidez y luminosidad carente de dolor, también acarrea estabilidad y tranquilidad.



    VOCABULARIO
    vishoka = estado libre de dolor, aflicción, tristeza, sufrimiento
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    jyotishmati = el brillante resplandor, claridad, luminosidad, luz interna, luz suprema o divina.



    Concentración en la luminosidad interna en ausencia de dolor

    La forma más fácil de practicar esto es poner la atención en el espacio entre los pechos, en el centro cardíaco. Imagina que hay ahí una luminosidad brillante, del tamaño de la palma de la mano. Que la veas literalmente o no con tu ojo interno no es importante; la práctica produce efecto en ambos casos. La actitud a mantener es que independiente del tipo de pensamientos, imágenes, impresiones o recuerdos que puedan aparecer en el campo mental, te dispones a que nada de eso te va a perturbar o a distraer. Sólo quédate con esa luminosidad interna brillante en el corazón.



    SUTRA 1.37

    vita raga vishayam va chittam

    O contemplar el hecho de tener una mente libre de deseos, estabiliza y tranquiliza la mente


    VOCABULARIO
    vita = sin, carente de
    raga = apego, deseos, atracción
    vishayam = objetos de los sentidos
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)
    chittam = de la consciencia del campo mental


    Imagina una mente libre de deseo

    Una forma de hacer esta práctica es pensar en un gran sabio, yogui o persona espiritual que respetes. Simplemente imagina cómo sería su mente si estuviera quietamente sentado en meditación. Entonces, pretende que tu mente está tan quieta como estaría la suya. Es un truco que tu mente imagina, y aún así es una práctica extremadamente útil para estabilizar tu propia mente.



    Imagina tu propia mente libre de deseo

    Otro método es imaginar lo que sería tu mente si estuviera temporalmente libre de deseos, necesidades, atracciones, aversiones o expectativas. Es como jugar contigo, viendo si puedes simular que tu mente está en este estado tranquilo. Con un poco de práctica, esto funciona realmente bien.



    SUTRA 1.38

    svapna nidra jnana alambanam va

    O al enfocarse en la naturaleza del flujo del estado del soñar o en la naturaleza del estado del dormir sin sueños, la mente se vuelve estable y tranquila.



    VOCABULARIO
    svapna = soñar (enfocarse en la naturaleza del estado de soñar propiamente tal, no en el contenido de los sueños)
    nidra = dormir (enfocarse en el estado mismo, como un objeto)
    jnana = conocimiento, estudio, investigación, consciencia, observación
    alambanam = constituir un apoyo para la atención, objeto de concentración
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)



    Meditar en los estados del inconsciente

    Enfocarse en el flujo del estado del soñar o en la naturaleza del dormir sin sueños, estabilizará la mente y la hará estable. Es muy importante tomar en cuenta que esto no significa soñar o analizar los sueños. Aprender a dejar que estas secuencias fluyan y observarlas es muy tranquilizante. Observar el flujo tiene una influencia estabilizadora, no es una meditación profunda o samadhi, que está más allá de la mente.



    SUTRA 1.39

    yatha abhimata dhyanat va

    O contemplando o concentrándose en cualquier objeto o principio que a uno le guste o hacia el que tenga predisposición, la mente se hace estable y tranquila.


    VOCABULARIO
    yatha = según, de acuerdo a
    abhimara = la propia predisposición, elección, deseo, gusto, familiaridad, que es agradable
    dhyanat = meditar en
    va = o (u otras prácticas en 1.34 -1.39)



    Medita en el objeto de tu preferencia

    Este sutra deja muy claro que el principio clave para estabilizar la mente y remover los obstáculos es enfocarse en una sola dirección. Obviamente, decir que uno puede concentrarse en cualquier objeto o principio de preferencia, es una amplia declaración. La sabiduría debería ser quien guie la elección del objeto en el cual concentrarse.



    Ya sabemos esto

    En la práctica, todos ya conocen el principio de enfocarse en algo agradable como modo de estabilizar la mente. Sin embargo, la relativa utilidad del objeto escogido es un asunto muy distinto. Ver televisión, jugar a algo, escuchar música, tener una conversación o muchas otras actividades pueden concentrar la mente lo suficiente como para acallar parcialmente la cháchara mental sobre las actividades diarias. Aunque el principio de concentrarse en una sola cosa está implicado en todo lo recién dicho y puede producir cierto beneficio, el meditador ha de aprender a escoger objetos más refinados para estabilizar la mente en bien de la meditación. Recordemos que en esta sección y en este sutra estamos hablando sobre estabilizar y despejar la mente, no sobre la meditación profunda propiamente tal. Este nivel de enfoque proporciona una sólida base para las prácticas de meditación más sutiles.



    Mantra

    Uno de los mejores métodos de enfocar, entrenar y estabilizar la mente es a través de un mantra.


    Práctica de Meditación

    En el artículo “Bindu” se incluyen las nueve prácticas comprendidas en los Yogas Sutras 1.33 -1.39.