4 jun 2012

Yoga Vasishtha de Valmiki: Tercera conversación


EL MUNDO ESTA EN LA MENTE
Yoga Vasishtha
EXTRACTOS DE LAS INSTRUCCIONES DEL SABIO VASISHTHA A SU DISCÍPULO EL PRÍNCIPE RAMA

La obra titulada Yoga-Vasishtha, conocida también como Maharamayana, comprende treinta y dos mil versos atribuidos al sabio Valmiki, el primer poeta que se expresó en la lengua sánscrita tal como aún hoy la conocemos. En verdad, Valmiki podrá siempre reclamar para sí el hecho de ser el más grande de los poetas sánscritos, y el Yoga-Vasishtha está penetrado de una poesía de la más alta inspiración.
El Yoga-Vasishtha ha sido el libro preferido de yoguis y ermitaños en sus retiros del Himalaya, así como el de reyes y hombres de estado de la India. Comparten la opinión de que quien lo estudia con atención y vive sus enseñanzas se alza por encima de las limitaciones de la materia y, experimentando una inmutable beatitud en su propio ser, hace partícipe a su prójimo de su propia exaltación espiritual por medio de la bondad y de la verdadera filantropía.


TERCERA CONVERSACIÓN
Continuó el Bienaventurado Vasishtha:

«Todas las cosas debes considerarlas a la luz de los Shastras1 y penetrar en su verdadero significado; también sacarás provecho de las enseñanzas de tu Maestro meditándolas en tu mente y con el constante empeño en desdeñar lo visible hasta que llegues a conocer al Uno invisible.

Puedes llegar a ese estado de santidad mediante la quietud, el conocimiento de los Shastras y de su doctrina, escuchando las homilías de los maestros espirituales, así como adquiriendo la convicción de que eres capaz de lograrlo.»

Dijo Rama:

«Santo instructor, tú eres el sol del día del Conocimiento espiritual; eres un fuego resplandeciente en la noche de mis dudas; eres la luna que refresca el calor de mi ignorancia. Sé suficientemente bueno como para explicarme quién tiene mayor mérito, el devoto que vive en sociedad o aquel que se retira en soledad.»

Respondió Vasishtha:
«Ambas almas son felices mientras gocen de la calma en sí mismas. Quien ve las cualidades y propiedades de las cosas como algo distinto del Espíritu, goza de una paz serena dentro de él que se llama samadhi2.

El hombre de mente esclarecida que es activo en el mundo y el sabio iluminado que permanece en su retiro son semejantes en su serenidad espiritual e indudablemente han conseguido el estado de beatitud. En la actividad o inactividad de la mente reside la única causa de la agitación o la tranquilidad de los hombres. Apremiantes deseos invaden a la mente de la vanidad que corresponde a su naturaleza, y esa es la causa de todas sus desdichas: esfuérzate, por tanto, en atenuar en todo momento tus inclinaciones mundanas.

Cuando la mente está en paz porque se ha liberado de temores, aflicciones y deseos y se establece en el reposo, ese estado se llama samadhi.

La casa de los jefes de familia que han dominado bien su mente y han abolido su sentido del egoísmo, es tan buena como la soledad de la selva, el frescor de las grutas o la paz de los bosques, oh Rama-ji.

Los hombres de mente apaciguada observan los más espléndidos monumentos urbanos con la misma mirada impasible con que contemplan los árboles de un bosque.

Quien, en su Espíritu más interior, ve el mundo en Dios, es en verdad el Señor de la humanidad.

El mundo no es, sino paz para los yoguis de mente controlada; es la Mente divina lo que manifiesta en forma de ego, y lo mismo ocurre en el mundo.

Aquel que ha llegado a la paz exterior e interior gracias a la práctica del Yoga y de la virtud, así como por el servicio a su Instructor, y considera al mundo como algo inseparable de Dios, ese goza del samadhi en todas partes; pero aquel que siente diferencias y separa su ego de los demás3, se ve incesantemente tambaleado por las olas arremolinadas del mar.

A aquel que cumple con su deber mediante los órganos de acción mientras guarda su mente en la meditación interior y no es afectado por la alegría o la aflicción, se le llama yogui impasible.

A aquel que contempla en calma el transcurso del mundo tal como se desarrolla o se presenta ante él y permanece sonriente pese a sus vicisitudes, se le llama yogui impasible.

Aquel que ha llegado a un desapego espiritual y a una serenidad tales, realiza la perfección suprema y le resulta indiferente ser exteriormente elevado o rebajado, vivir o morir.

Le da igual vivir entre lujos en su casa que retirado de la sociedad y guardando silencio; para él, todo eso es lo mismo.

El conocimiento de la extinción de toda existencia en Dios es el único remedio capaz de curar el error que consiste en creerse una entidad dualista separada; es el único medio de lograr la paz de la mente.

Así como el desvanecimiento de la ilusión que confundía una cuerda con una serpienteproporciona paz y alegría, la destrucción del egoísmo en Atman trae paz y calma
a la mente.

Ningún deseo agita a la mente así apaciguada, como ninguna semilla germina dentro de una piedra, y los anhelos que a veces puedan manifestarse son como las olas del océano, que emergen y se sumergen en el mismo elemento.

Todo está en la mente, y la totalidad de este universo, sin división ni dualidad alguna, se encuentra en ella: es una con el Dios supremo. Cuando se libera de su habitual inconstancia y de su acaloramiento febril, reencuentra su antigua serenidad, como la ola, al romper, retorna al estado de agua en calma del que salió.

Guiadas por su avidez, las almas pequeñas viven entre ocupaciones que las colman de preocupación, como un hervidero de insectos en el fango, y su avaricia les lleva a codiciar sólo cosas exteriores y a olvidar al Atman supremo en su interior.

Oh Rama-ji, cuando consigas contemplar la grandeza de tu Atman a la luz del santo Yoga enseñado por el ilustre Manu5, descubrirás que eres más grande que el cielo y el océano juntos.

Sabe, oh príncipe bien amado, que, como el sol, que tras ocultarse a nuestros ojos no deja de enviar su luz al otro hemisferio, tu intelecto continuará alumbrando incluso después de haber transcurrido su curso en esta vida.

Libera al elefante —tu mente— de las cadenas del egoísmo y de las trabas de la avaricia.»

Cuando el bienaventurado Sabio Våsishtha hubo concluido su discurso a la Asamblea imperial, se inclinó respetuosamente en homenaje a los Yoguis y Brahmacharis6.

El Emperador y sus hijos le ofrecieron flores, agua y presentes. Los devas7 hicieron llover flores celestiales y todos exclamaron:

«¡Jai! ¡Jai! ¡Jai!»


Notas:
1 Shastras: Las Escrituras hindúes.
2 Samadhi: Estado mental que acompaña a la iluminación espiritual y que se adquiere tras una larga práctica de la meditación y del Yoga, así como con la liberación del propio intelecto de todas sus asociaciones groseras e impurezas,
3 Separa su ego: Significa que la concepción separativa y falsa de un «yo» y de un «tú» debe quedar extirpada de la consciencia de un yogui. Otro Maestro ha definido claramente esta enseñanza esencial en los siguientes términos: «Esta doctrina de la total unidad interior tiene como efecto en el yogui que la
realiza, suprimir por completo toda acción y pensamiento inmorales. El ladrón roba a otro hombre porque cree que él es él y el robado, otro —que hay dos personas—, ¡pero nunca se ha oído decir que una mano derecha haya robado a una izquierda! Si en una comunidad los hombres comprendieran que forman una unidad unos con otros, no sólo no se robarían mutuamente, sino que los sufrimientos de uno concernirían a todos los demás; las alegrías de unos serían la felicidad de todos.»
4 Confundir una serpiente con una cuerda: Se trata del muy conocido símil que utilizan los vedantinos para ilustrar la relación que existe entre Brahman y el mundo fenoménico. El universo existe fenoménicamente en Brahman, a Quien tiene como soporte, pero carece de existencia independiente, como es el caso de la ilusión que cree ver una serpiente en un rincón sombrío de la habitación y que cuando se mira más de cerca se revela como un trozo de cuerda.
5 Manu: Primer rey y célebre legislador de la antigua India.
6 Brahmachari (fem.: brahmacharini): Discípulo aceptado que, como estudiante de Yoga, observa la disciplina yóguica y el voto de continencia mientras sirve a un Instructor tradicional (guru).
7 Deva: Ser celestial. Literalmente, «aquel que brilla» (fem: devi).

Los estadíos del Yoga, Raja yoga y Hatha yoga.


Fuente: "Luz sobre el Yoga" B K S Iyengar


LOS ESTADIOS DEL YOGA 
Tan importantes como el objetivo en mente son los medios adecuados para alcanzarlo. Patanjali enumera estos medios denominándolos los ocho miembros o estadios del yoga para la búsqueda del alma. Son estos: 
1. Yama (mandamientos de la moral universal).
2. Niyama (autopurificación por la disciplina). 
3. Asana (postura). 
4. Pranayama (control rítmico de la respiración). 
5. Pratyahara (retirada y emancipación de la mente de la dominación de los sentidos y los objetos externos). 
6. Dharana (concentración). 
7. Dhyana (meditación). 
8. Samadhi (estado de superconsciencia producido por una profunda meditación, en la que el aspirante individual (sadhaka) se hace uno con el objeto de su meditación: Paramatma o el Espiritu Universal). 

Yama y niyama controlan las pasiones y emociones del yogui y lo mantienen en armonía con las personas de su entorno. Las asanas mantienen el cuerpo sano, fuerte y en armonia con la naturaleza. Por ultimo, el yogui se libera de la conciencia del cuerpo, al que conquista y convierte en vehiculo adecuado del alma. Estos tres primeros estadios constituyen la búsqueda exterior (bahiranga sadhana). 

Los dos estadios siguientes, pranayama y pratyahara, enseñan al aspirante a regular la respiración y de ese modo controlar la mente. Esto ayuda a liberar los sentidos de la esclavitud de los objetos de deseo. Estos dos estadios del yoga se conocen como la búsqueda interior (antaranga sadhana).

Dharana, dhyana y samadhi conducen al yogui hasta lo mas recóndito de su alma. El yogui no mira al cielo para encontrar a Dios, sino que sabe que El se halla en su interior, y su nombre es Antaratma (el Sí-mismo Interior). Los últimos tres estadios lo mantienen en armonía consigo mismo y con su Creador. Estos estadios se llaman antaratma sadhana, la búsqueda del alma. 
Por medio de la meditación profunda, conocedor, conocimiento y cosa conocida se hacen uno. El que ve, la visión y lo visto no poseen una existencia separada. Ocurre igual que con el gran músico, que se hace uno con su instrumento y con la música que de este obtiene. Es entonces cuando el yogui toma conciencia de su propia naturaleza y alcanza la realización de su sí-mismo (atman), la parte del Alma Suprema que reside en su interior. 

Existen diversas vías (marga) por las que un hombre hace el viaje hasta su Creador. El hombre activo encuentra su realización a través de karma marga, en la cual accede a su propia divinidad mediante el trabajo y el servicio. EI hombre emotivo la halla a través de bhakti marga, donde la realización se lleva a cabo por medio de la devoción y el amor a un Dios personal. El hombre intelectual sigue jñana marga, en la que la realización se obtiene mediante el conocimiento. EI hombre reflexivo o meditativo sigue yoga marga, y realiza su propia divinidad a traves del control de la mente. 

Dichoso el hombre que sabe distinguir lo real de lo irreal, lo eterno de lo transitorio y lo bueno de lo agradable por medio de la discriminación y la sabiduría. Doblemente bendito es quien conoce el amor verdadero y sabe amar a todas las criaturas de Dios. Aquel que obra desinteresadamente por el bienestar de los otros con un corazón lleno de amor es tres veces bendito. Mas el hombre que en el interior de su mortal estructura combina conocimiento, amor y servicio desinteresado, es santo, y se convierte en lugar de peregrinación como la confluencia de los ríos Ganges, Sarasvati y Jamuna. Quienes lo encuentran obtienen la calma y se ven purificados. 

La mente es el rey de los sentidos. Quien ha conquistado su mente, sentidos, pasiones, pensamiento y razón es rey entre los hombres y se halla listo para el raja yoga, la unión regia con el Espíritu Universal. Ha obtenido la Luz Interior.  

Quien ha conquistado su mente es un raja yogui. La palabra raja significa rey, y la expresión raja yoga implica un completo dominio del propio ser (Sí-mismo). Aunque Patanjali expone las distintas formas de controlar la mente, en ningún lugar de sus aforismos afirma que esta ciencia sea el raja yoga, sino que la denomina astanga yoga o los ocho estadios (0 miembros) del yoga. Sin embargo, por el hecho de implicar un dominio completo del sí-mismo, puede ser llamada la ciencia del raja yoga. 

Svatmarama, el autor del Hatha Yoga Pradipika (hatha = fuerza o esfuerzo enérgico), llamo a la misma senda hatha yoga debido a que exige una disciplina rigurosa. 

Generalmente se cree que el raja yoga y el hatha yoga son completamente distintos, diferentes y opuestos el uno al otro: que los Yoga Sutras de Patanjali versan sobre disciplina espiritual y el Hatha Yoga Pradipika de Svatmarama se ocupa únicamente de disciplina física. No es asi, ya que raja yoga y hatha yoga se complementan constituyendo una única aproximación hacia la Liberación. Al igual que un montañero necesita escaleras, cuerdas y crampones, ademas de una buena forma física y disciplina para escalar los helados picos del Himalaya, también al aspirante a yogui le son necesarios el conocimiento y la disciplina del hatha yoga de Svatmarama para alcanzar las alturas del raja yoga expuesto por Patanjali . 

Esta via del yoga actúa como fuente para las otras tres vías. Proporciona calma y tranquilidad, y prepara la mente para una entrega a Dios total y absoluta del ser, en la cual estas cuatro vías se funden en una sola. 

1 jun 2012

Asanas: Matsyasana



Matsya significa pez. Esta postura está dedicada a Matsya, el Pez, encarnación de Visnu, fuente y sostén del universo y de todas las cosas. Según se cuenta, hubo un tiempo en que toda la tierra estaba corrupta y a punto de ser sumergida por un diluvio universal. Visnu, adoptando forma de pez, avisó a Manu (el Adán hindú) del desastre inminente. El pez transportó entonces a Manu, a su familia y a los siete grandes sabios en una nave, sujeta a un cuerno de su cabeza. Salvó asimismo los Vedas del diluvio. Ésta asana se encuentra en la secuencia de Asanas de cierre, en las cuales es importante mantener una respiración constante, lenta y mas larga que lo habitual, por ejemplo inhalando y exhalando en 5 segundos. 

Ésta asana expande y amplia la caja torácica y con ella la respiración. Con el dominio de los bandhas, la respiración será mas potente, y en la mayoría de los casos lleva algún tiempo de práctica hasta poder relajarse en la postura y respirar con soltura y sin esfuerzo. 



Video de la secuencia de Asanas de cierre


Beneficios
Da elasticidad y estiramiento al cuello, elimina el "doble mentón", robustece la espalda, expande la caja torácica, ayuda mucho en problemas de asma y bronquitis, es un tónico para el sistema nervioso. Regula el funcionamiento de la pituitaria, la pineal, la tiroides y suprarrenales. Tranquiliza las emociones y brinda autoestima. 
Contraindicaciones: No hacer con problemas cervicales, como por ejemplo artrosis cervical. 

Efectos

En esta postura se extiende completamente la región dorsal y el tórax se expande correctamente. La respiración es asimismo mas completa, y la tiroides, debido a la extensión del cuello, se beneficia de este ejercicio. Proporciona flexibilidad a las articulaciones pelvianas, y alivia las hemorroides inflamadas y sangrantes. 

Fuente Hatha Yoga de Hermógenes
Dirija la atención hacia la glándula tiroides o hacia el plexo solar. 
Efectos terapéuticos: Especialmente beneficiosa para la tiroides y las paratiroides debido a la abundante irrigación sanguínea que produce en el área. Masajea los músculos de la nuca mientras estira los del cuello. Desarrolla la musculatura torácica. Las glándulas ubicadas en la cabeza (pineal y pituitaria) se benefician igualmente. La respiración se produce mas libremente, debido al estiramiento de la musculatura. Los chakras visudha y manipura, respecticamente en el cuello y a la altura del plexo solar, son los que más se activan. Muy eficaz contra el estreñimiento, porque empuja del intestino al recto las heces acumuladas. Trae alivio al asma y a la bronquitis. Contribuye a evitar la tuberculosis. Es también aplicable a la cura de la amigdalitis purulenta. Es neuroestimulante poderoso, indicado por lo tanto pra los neurasténicos. Como todas las retroflexiones, es contraindicada a los que tienen problemas con vértebras o discos lumbares. 
Efectos mentales: Propicia optimismo, autoconfianza, paz, claridad en la inteligencia y desarrolla una sensación de energía, con resistencia a la fatiga. Al ejecutarla, es intensa la alegría y la seguridad psicológica que se experimenta. Las personas apáticas, melancólicas, psicasténicas, tienen mucho que recibir de esta asana. 
Observación: es complementaria de Sarvangasana. 

Fuente André Van Lysebeth
El origen del nombre de esta asana se encuentra en la palabra sánscrita matsya, que significa "pez", pero lo cierto es que la postura en sí no evoca ningún pez, ni siquiera exótico, lo cual es muy curioso. Los textos sánscritos afirman que esta asana permite flotar en el agua como un pez. Cuando se hace el muerto en el agua el rostro apenas emerge lo suficiente para poder respirar, mientras que en la postura del pez sobresale mucho más del agua, de modo que serían necesarias olas muy importantes para que cubrieran el rostro. En efecto, Matsyasana mejora la "flotabilidad" al situar el centro de gravedad hacia la mitad del cuerpo, además de permitir una mejor ventilación de los pulmones. 

CONTRAPOSTURA DE SARVANGASANA Y DE HALASANA
Sin embargo, no es por sus virtudes náuticas por lo que vamos a estudiarla. De hecho, constituye la contrapostura de Sarvangasana y de Halasana, que estiran las cervicales, mientras que el mentón, oprimido contra el esternón, comprime la tiroides e impide la expansión del tórax. Durante estas dos posturas, por lo tanto, queda excluida cualquier respiración torácica o clavicular. Es indispensable contrarrestar su acción, por esta razón Matsyasana viene inmediatamente después. 
En efecto, Matsyasana arquea la nuca, libera y estira el cuello, libera la tiroides de la compresión a que estaba sometida (con un buen fin, por lo demás), favorece la respiración torácica y clavicular y estira el abdomen.
RESPIRACIÓN
Hay que ubicar la respiración lo más cerca de las clavículas que se pueda. Matsyasana abre ampliamente la tráquea; aproveche para ventilar a fondo la parte alta de los pulmones. Separe bien las costillas mientras levanta las clavículas. La respiración abdominal está reducida, lo cual está previsto y es deseado. 
Al espirar, contraiga los músculos que hacen que las costillas bajen y se acerquen para vaciar los pulmones a fondo. Para terminar, endurezca el cinturón abdominalpara expulsar los últimos centímetros cúbicos de aire fuera de los pulmones. 
CONCENTRACIÓN
Hay que dirigir la atención alternativamente hacia la musculatura contraída de la espalda, después sobre la respiración profunda y alta. 
ERRORES
Un error frecuente es levantar la región posterior del suelo (la cadera).
EFECTOS BENÉFICOS
En su papel de contrapostura, asegura la plena eficacia de Sarvangasana y de Halasana, equilibrando su acción. Procura, además, ventajas particulares que conciernen especialmente al tórax, la columna vertebral y el abdomen. 
TÓRAX Y PULMONES
Matsyasana actúa especialmente sobre el tórax.
Al inmovilizarnos desde la infancia, durante largas horas, sobre los bancos de la escuela y en pupitres, la civilización es responsable de muchos tórax estrechos, cuyas costillas, en vez de estar en el ángulo correcto, están dispuestas oblicuamente en relación a la columna vertebral, reduciendo así el volumen disponible para los pulmones, es decir, la capacidad vital, y haciendo imposible una respiración normal, en detrimento de la vitalidad y de la salud. Practique Uddiyana frente a un espejo y observe cómo sobresalen sus costillas. En las personas de "estilo gótico" , las costillas dibujan una ojiva y están mal dispuestas; si forman una cúpula, el tórax es normal. Para la categoría "gótica", Matsyasana es una bendición y esos alumnos deberían practicarla asiduamente, si fuera necesario varias veces al día, incluso fuera de la sesión cotidiana de yoga. Mida hoy día su perímetro torácico al nivel del extremo del esternón (apéndice xifoideo). Vuelva a medirlo dentro de seis semanas: la mejora constatada lo convencerá y animará. Por ser los pulmones solidarios del tórax, su capacidad vital aumentará en la misma proporción. Durante el asana es especialmente el lóbulo superior del pulmón, y más especialmente la región subclavicular, la zona que mejor se airea.
COLUMNA VERTEBRAL
Un tórax estrecho está a menudo acompañado de una espalda curvada y rígida, especialmente en la zona de los omóplatos. Matsyasana actúa directamente sobre esta zona desfavorecida.
Al comienzo, estas personas tendrán mucha dificultad en tomar la postura del Pez, a pesar de sus esfuerzos. Que no se desanimen: un trabajo paciente y obstinado vencerá el obstáculo.
MUSCULATURA
Matsyasana fortifica especialmente la musculatura de la columna vertebral. La espalda enrojece como consecuencia del aumento del flujo sanguíneo, y se manifiesta un agradable calor en ella. El asana actúa también sobre el cinturón abdominal, que estira sin distenderlo. aa
SISTEMA NERVIOSO
La abundante irrigación sanguínea de la musculatura dorsal de la que acabamos de hablar, se propaga a la médula espinal, lo que hace subir el tono vital estimulando todas las funciones esenciales del organismo de un modo fisiológico y suave. El sistema nervioso simpático se beneficia también. La zona del plexo solar, a menudo presa de espasmos permanentes debidos a la ansiedad constante que destila nuestra vida en exceso agitada, se descongestiona gracias al estiramiento del abdomen aliado a la respiración profunda. 
VÍSCERAS DEL ABDOMEN
Este estiramiento del abdomen, al que se agrega el masaje interno debido a la respiración profunda, tonifica, además, todas las vísceras de la cavidad abdominal; el hígado y el bazo figuran entre los principales beneficiarios. Esta postura es muy benéfica para la mujer, porque los órganos pélvicos son estimulados, especialmente los órganos genitales (sobre todo los ovarios).
Matsyasana alivia las hemorroides dolorosas y sangrantes, sin dispensar del tratamiento médico apropiado, al que confiere una eficacia mayor. 
GLÁNDULAS ENDÓCRINAS
Hemos anotado con anterioridad que las glándulas genitales se benefician particularmente, lo que favorece la secreción de hormonas sexuales. Las suprarrenales son tonificadas, y se normaliza la producción de adrenalina y de cortisona, sin riesgo de sobrepasar las normas fisiológicas. Esta postura, al estimular también el páncreas, ayuda a combatir los casos de falsa diabetes de origen nervioso. 
EFECTOS ESTÉTICOS
Al remodelar el tórax y enderezar la espalda, Matsyasana asegura una postura correcta, lo que no deja de tener consecuencias beneficiosas sobre el plano psicológico.
EFECTOS PARTICULARES DE LA POSTURA CLÁSICA (EN LOTO)
Las ventajas descritas se aplican integralmente al asana clásica, a la cual se agregan las siguientes: en la postura clásica, el Loto hace disminuir la velocidad de la circulación sanguínea, especialmente por la compresión de la arteria femoral en los muslos, que provoca una desviación parcial de la corriente sanguínea destinada a las piernas en el bajo vientre. En el hombre, las gónadas son las primeras beneficiadas: Matsyasana es, pues, una postura especialmente revitalizadora.