15 feb 2014

Biografía Sri K Pattabhi Jois

SRI K PATTABHI JOIS



Infancia



Yogacharaya Shri K. Pattabhi Jois (Guruji) nació en la luna llena de julio de 1915, en Kowshika, una pequeña villa localizada a 150 Km. de Mysore en el estado sureño de Karnataka. Su padre era astrólogo y sacerdote en la villa de aproximadamente 70 familias. Guruji era el niño del medio de nueve hermanos, y desde la edad de 5 años, como la mayoría de los niños brahmines, comenzó tempranamente sus estudios de los vedas y rituales Hindúes.



A los 12 años, fue a una demostración de Yoga en su escuela, lo que lo inspiró a aprender más de esta antigua práctica. Estaba tan entusiasmado con su nuevo descubrimiento, que se levantó temprano a la mañana siguiente para conocer al impresionante Yogui que había visto: Sri T. Krishnamacharya, uno de los más distinguidos Yoguis del siglo XX.



Luego de interrogar a Guruji, Krischnamacharya aceptó tomarlo como su estudiante, y por los siguientes dos años, sin saberlo su familia, Guruji practicó bajo la estricta y grandiosa tutela del Yogui cada día después de la escuela, caminando 5 Km. temprano en la mañana para llegar a la casa de Krischnamacharya. Cuando leía el Ramayana y otros libros sagrados sobre el vedanta en su casa, sus familiares le decían: “¡Oh, miren qué gran Pandit!, ¿porqué estás desperdiciando el tiempo leyendo libros? Anda a atender a las vacas”.



Mysore



Cuando Guruji cumplió catorce años, recibió la iniciación del cordón de brahman -la ceremonia en la cual el niño brahmin se convierte en hombre y es iniciado en la vida espiritual-. Poco tiempo después de la significativa ceremonia, y con dos rupias en su bolsillo, Guruji huyó de su casa secretamente para procurar estudios de Sánscrito en la Universidad Sánscrita de Mysore. Luego de bajarse del tren, fué directo al departamento de admisiones, mostró su cordón para probar que era un Brahmin (esto le garantizaría una admisión gratuita), y fue aceptado en la escuela.



Se dedicó arduamente a sus clases y estudios, y continuó con su práctica de Yoga incluso dando demostraciones que le garantizaron privilegios alimenticios en la universidad. Con poco dinero, la vida fue dificil en un comienzo para Guruji, quien también mendigó comida en la casa de los brahmines. Eso fue, tres años antes de finalmente escribirle a su padre y decirle donde estaba y qué estaba haciendo.



En 1932, asistió a una demostración de Yoga en la universidad, y se complació al descubrir que el Yogui en el escenario era su Guru, Sri Krishnamacharya. Habiendo perdido el contacto con él luego que Guruji abandonó Kowshika, recomenzaron su relación en Mysore, la cual duró 25 años.



El Maharaja



Durante este tiempo el Maharaj de  Mysore, Sri Krishna Rajendra Wodeyar, cayó enfermo repentinamente. Informado acerca de un notable yogui que podría ayudarlo  en aquello donde otros médicos habían fallado, pidió buscar a Krishnamacharya, Quien lo curó a través del Yoga. En gratitud, el Maharaj estableció una Yoga Shala para él en los terrenos del palacio, y lo envió, en compañia de estudiantes modelos como Guruji, a una gira alrededor del país con la finalidad de dar exhibiciones, estudiar textos,  e investigar otros estilos y escuelas de Yoga.  Alrededor de cien estudiantes fueron matriculados en la Shala del Palacio.



El Maharaja sentía especial aprecio por Guruji y en ocasiones lo llamaba al palacio a las 4 de la mañana para que realizara demostraciones. En 1937, le ordenó a Guruji enseñar Yoga en la Universidad  Sánscrita, en contra de su deseo de permanecer como estudiante. Guruji estableció su primer departamento de Yoga, el cual dirigió hasta su retiro en 1973. El departamento fue cerrado permanentemente después de su retiro.



El Maharaja murió en 1940, con lo cual finalizó el largo patrocinio de Krishnamacharya en Mysore. Con el tiempo, el estimado profesor partió a Madrás en 1954, y sólo quedaron tres dedicados estudiantes:  Guruji, su amigo C. Mahadev Bhatt, y Keshavamurthy. Guruji fue el único que consideró enseñar el trabajo de su vida, y continuar el legado de Krishnamacharya en Mysore.



Familia



Mientras Guruji estudiaba con Krishnamacharya, una muchacha fuerte y de gran voluntad comenzó a asistir a sus demostraciones de yoga en la Universidad Sánscrita, acompañada por su padre, un académico de sánscrito.  



Un día, luego de una de las demostraciones, Savitramman quien en ese entonces sólo tenía 14 años, le dijo a su padre: ” Quiero casarme con ese hombre”. Estando de acuerdo, el padre se le acercó a Guruji  (quien en ese entonces tenía  18 años) y lo invitó a su casa en la villa de  Nanjangud, a 20 Km. de allí. Guruji aceptó respetuosamente.  Luego de conocer más sobre el joven Yogui y su familia, el padre de Savitramma acordó la unión, al igual que el padre de Guruji, a pesar de que el horóscopo de la pareja reportó que la unión no era adecuada. “Adecuada o no, quiero casarme con él”, declaró Savitramma, quien tiempo después fue conocida cariñosamente como Amma (madre). Se casaron ese año en un amoroso encuentro,  el cuarto dia luego de la luna llena en Junio de 1933, en el cumpleaños de Amma.



Luego de la boda, Amma regresó con su familia y Guruji regresó a su cuarto en la universidad. No se volvieron a ver por tres o cuatro años hasta 1940, cuando Amma se unió a su esposo en Mysore para comenzar su vida juntos. Tuvieron tres hijos: Manju, Saraswati y Ramesh, cada uno de ellos se convirtieron posteriormente en grandes profesores de Yoga.



Amma fue la primera alumna de Guruji, y tambien recibió un certificado de enseñanza de Krischnamacharya. Amma fue como una madre para los estudiantes de Guruji, tanto occidentales como Indios, su presencia resultaba tan entrañable como la de él. Ella era amable y amorosa, simpre lista para convidar un cafe  o una palabra de apoyo. debido a que ella tambien era versada en Sánscrito, usualmente corrgia a Guruji  cuando cometia errores o para recordarle algun verso sánscrito que él olvidara, para la diversión de todos los presentes.



Amma murió en 1997, su pérdida fue devastadora para toda su familia, así como para toda  la familia de estudiantes de Yoga.



Enseñanzas



La vida, en los primeros años no fue fácil. A pesar de que Guruji tenía una posición como profesor de Yoga en la Universidad Sánscrita,  su salario de 10 rupias al mes era apenas adecuado para mantener una familia de cinco miembros. (Sus circunstancias mejoraron un poco a mediados de  los cincuentas cuando se convirtió en profesor)



En 1948, Guruji estableció el Instituto  de Investigaciones de Ashtanga Yoga (Ashtanga Yoga Research Institute, siglas AYRI ) en su pequeño hogar de apenas dos habitaciones en Lakshmipuram, con la finalidad de experimentar con los aspectos curativos del Yoga. Muchas importantes figuras locales, desde jefes de la policia hasta contables y doctores practicaron con él. Varios médicos locales incluso le enviaban  a Guruji sus pacientes, para que él los ayudar en los tratamientos de Diabetes, problemas del corazón y presión sanguínea, y gran variedad de otros males.



En 1964, Guruji agregó una extensión en la parte de atrás de su casa, creando un salón de Yoga con una capacidad de 12 estudiantes, y un salon de descanso  arriba. El mismo año un Belga llamado Andre van Lysbeth llegó a AYRI por la recomendacion de  Swami Purnananda, un antiguo estudiante de Guruji.



Durante dos meses, Guruji le enseñó al extranjero las asanas primarias e intermedias. Poco después, van Lysebeth escribió un libro llamado “Pranayama”  en el cual aparecia una foto de Guruji, e introducia al maestro de Ashtanga ante el público europeo. Éstos  (los europeos) fueron  los primeros occidentales en llegar a Mysore a estudiar con él. Los americanos llegaron posteriormente en 1971.



Guruji ya habia viajado ampliamente  alrededor de la India con Krischnamacharya y Amma, conociendo Yoguis, debatiendo con académicos y dando exhibiciones de Yoga. En sus viajes, conoció a Swami Sivananda, y al Shankaracharya de Kanchipuram, también se hizo amigo de  Swami Kulyananda y Swami Gitananda, ambos muy reconocidos por sus investigaciones científicas en Yoga.



El Ashtanga de Guruji se había extendido por la India, pero no había traspasado las fronteras hasta 1973 (El mismo año en que se retiró de la universidad sánscrita) cuando fue invitado a  Sao Paulo, Brasil. El año siguiente fué a Encinitas, California, siendo éste el primero de muchos viajes para enseñar en el extranjero, incluyendo Francia, Suiza, Finlandia, Noruega, Inglaterra y Australia.



En los siguientes 20 años, el nombre de  Pattabhi Jois y el Ashtanga Yoga se extendió lentamente alrededor del globo, y el número de estudiantes que iba a Mysore se incrementó firmemente. En 1998, Guruji se mudó a  Gokulam, un suburbio de Mysore, pero continuó  enseñando en el instituto de Lakshmipuram. Para entonces, estaba recibiendo más alumnos de todas partes del mundo, del que podia soportar el pequeño salón, con lo que comenzaron la construcción de un salón más grande, opuesto a su casa en Gokulam.



La nueva Shala abrió oficialmente en  2002, con muchos dias de Pujas y ceremonias. Cuatro años después, su sueño de abrir una escuela en los Estados Unidos  se realizó con el lanzamiento de un instituto en Islamorada, Florida. Guruji condujo las ceremonias de apertura en 2006, el cual fue su último viaje al extranjero.



Pasando el  Linaje

Pattabhi Jois y Sharath

En  2007, Guruji se enfermó gravemente, recuperándose sólo lo suficiente para enseñar un poco más de Yoga. Para finales del año siguiente, luego de siete décadas de enseñanza continua, gradualmente se retiró de sus clases diarias, dejando el instituto en las capaces manos de su hija Saraswathi y su nieto Sharath.



Guruji falleció en su casa en Mysore, el 18 de mayo de 2009 a los 93 años. Su muerte fue una trágica pérdida para la comunidad mundial de Yoga. Toda su vida la dedicó a infundir en sus estudiantes  compromiso, consistencia e integridad- y a representar de manera realista en su propia vida, el comportamiento de un amo de casa y Yogui-. Es debido a la virtud de su propia e inmortal fe y entusiasmo que la práctica que aprendió de Krishnamacharya ha permanecido viva. Es por esto, por su devoción a la enseñanza diaria de Yoga, que su legendario trabajo perdurará tambien.
Sharath





Fuente: http://kpjayi.org/biographies/k-pattabhi-jois

Traducción: BalaKrsna Dasa





9 feb 2014

Asanas: Sirsasana y variantes

Paro de cabeza
Salamba Sirsasana

Esta asana es conocida como Salamba Sirsasana, Salamba significa soporte y Sirsa significa cabeza. Ésta consiste en mantenerse en equilibrio sobre la cabeza ayudado con el soporte de los brazos. 

Una vez dominada nos proporciona serenidad y equilibrio físico y mental. Requiere del control de los bandhas, ya que con uddiyana bandha y mula bandha podremos tomar conciencia  de la cadera y fijarla en su sitio, tal cuestión es imprescindible en un equilibrio, pues  la cadera es una de las partes mas pesadas del cuerpo y nos puede desestabilizar fácilmente, por otra parte es el centro físico y de equilibrio, y un buen dominio del abdomen, perineo, glúteos y aductores serán de gran eficacia en la asana. Podemos decir que es una asana que requiere del control de todo el cuerpo, trabajan todas las partes sinérgicamente a fin de lograr la estabilidad. 

Mediante la práctica adecuada de Sirsasana, los nadis, canales sutiles de energía, el cerebro y los órganos de los sentidos se purifican debido a que reciben un gran flujo de prana y sangre. Es tal su efecto terapéutico que Sivananda solía decir que en caso de no tener mucho tiempo para realizar asanas, basta con hacer las reinas de las asanas que son Salamba Sarvangasana y Sirsasana. También dice en sus libros que al levantarse lo mejor es bajar de la cama y hacer Sirsasana por cinco minutos. 


Asanas relacionadas: Salamba Sarvangasana, Samasthiti


 Niralamba Sirsasana es una asana avanzada que consiste en despegar la cabeza del suelo empujando con los antebrazos, codos y muñecas.
Urdhva Dhandasana es una variante de Sirsasana donde la fuerza abdominal  y el empuje de la cadera y la columna hacia arriba son fundamentales.

Video demostrativo




Efectos

Los libros antiguos consideran Sirsasana como la reina de las asanas y es fácil comprenderlo. La cabeza está conformada por el cráneo, que encierra y protege el cerebro que controla todo el sistema nervioso y los órganos de los sentidos. En el cerebro se encuentra la inteligencia, el conocimiento, la capacidad discriminativa, la sabiduría y el poder. Se dice que es la sede de Brahman, el alma. El cuerpo humano no puede prosperar sin la buena guía de un cerebro sano. 

El Bhagavad Gita dice: "La armonía (sattva), la movilidad (rajas) y la inercia (tamas) son las cualidades de la materia. Ellas atan fuertemente, oh Arjuna, al indestructible habitante del cuerpo. " (Discurso 14, 5). Dichas cualidades proceden del cerebro y puede dominar o prevalecer una sobre las otras. La cabeza es el centro de las cualidades sattvicas, que controlan la capacidad discriminativa; el tronco, de las cualidades rajásicas, que controlan las pasiones, las emociones y las acciones; y la región por debajo del diafragma, de las cualidades tamásicas, que controlan los placeres sensuales, como la comida y bebida, las emociones y los placeres sexuales. 

Al practicar regularmente Sirsasana, circula una corriente de sangre pura y sana a través de las células cerebrales, rejuveneciéndolas, con lo que el pensamiento se incrementa y las ideas se hacen más claras. Es un tónico para quienes su cerebro se fatiga mucho y con facilidad. Brinda un aporte de sangre adecuado para el riego de las glándulas pituitaria y pineal del cerebro. El crecimiento, salud y vitalidad dependen del correcto funcionamiento de estas dos glándulas. 

Los que sufren insomnio, pérdida de memoria y vitalidad, se pueden recuperar por la práctica regular y correcta de Sirsasana, obteniendo una fuente de energía. Los pulmones se fortalecen y soportan mejor cualquier clima, mejorando los resfriados, toses, angina, halitosis (mal aliento) y palpitaciones. Mantiene el cuerpo caliente. Mejora el estreñimiento, y se obtiene un gran aumento del contenido de hemoglobina en sangre. 

No deben realizar Sirsasana los que sufren de baja o alta presión arterial, ni las mujeres en los primeros días de menstruación. 

Sirsasana desarrolla el cuerpo, la disciplina mental y abre los horizontes del espíritu. Se logra equilibrio y confianza en una mismo, a pesar de cualquier dualidad. 

Variantes

Sirsasana tiene muchas variantes. Algunas de ellas se practican en las series de Ashtanga mas avanzadas, como Mukta Hasta Sirsasana y Baddha Hasta Sirsasana. 


Urdhva Dandasana 
Urdhva Dandasana


Urdhva Padma Sirsasana

Urdhva Padma Sirsasana

Pindasana en sirsasana

Pindasana en sirsasana


















6 feb 2014

El yoga de Patanjali: su origen, fundamentos y nociones básicas

Tapiz de Patanjali
EL ORIGEN DEL YOGA Y LOS YOGA SUTRAS:

El origen del Yoga se remonta a las fuentes del pensamiento y la espiritualidad de la India. Su base son los Veda, parte fundamental de lo que se denomina "Canon Hindú".

El estudio de los Veda inspiró a sabios antiguos y recientes las seis escuelas de pensamiento conocidas como Darshanas. Darshana significa "espejo". Un espejo que puede reflejar, de golpe y en su totalidad, la vida de quien se encuentre ante él. Cada uno de los seis Darshanas adoptó su propio punto de vista acerca de la vida, de su origen, de sus padecimientos, del camino que lleva a la felicidad y la sabiduría, etc..

El Yoga es uno de los Darshana. Su inspirador básico es Patanjali, sobre quien se sabe poco. Poco puede afirmarse a ciencia cierta acerca de él y , él mismo, no se cita ni una sola vez a lo largo de su obra sobre Yoga.

El Yoga se desarrolló, pues, en medio de un intenso movimiento espiritual y pedagógico, que configuró lo que ahora conocemos como pensamiento oriental. Se consolidaron multitud de escuelas. Entre ellas, con unas características propias bien acentuadas, el Yoga, que se movió a un campo más experimental y vivencial.

El primer texto de Yoga, conservado íntegramente, son los Yoga-Sutra de Patanjali. Patanjali fijó su enseñanza en unos breves aforismos llamados sutras. Los sutras se caracterizan por su escaso número de palabras, por un laconismo que se encuentra más allá de los límites de la gramática. El texto está, así pues, libre de ambigüedades pero lleno de esencia; es tajante pero universal en su contexto.

Las palabras de un sutra no llegan a formar una frase pero ofrecen suficiente base para que el profesor pueda desarrollar su lección. El sutra vincula enseñante y enseñanza pero es incapaz de clarificar, por sí mismo, todos y cada uno de los puntos de la obra. Este estilo condensa hasta tal extremo el mensaje que se convierte en incorruptible. Fácil de memorizar, la conservación íntegra del texto queda garantizada. De hecho, el primer paso en la enseñanza consiste en la retención memorística de los sutras, solo una vez conseguido esto, el profesor empieza a explicar lo aprendido. Así podemos establecer un modelo muy claro de origen-elaboración-transmisión-enriquecimiento de los Yoga-Sutra de Patanjali.

El Yoga no fue, en su origen, inventado por Patanjali. Ya en los Vedas, en los Upanishads y en otros textos aparece la noción, la palabra "yoga". En realidad presenta multitud de significados. Patanjali nos muestra su genio al definirlo en relación con la actividad mental.

Patanjali define así el Yoga: "Yoga es la capacidad de dirigir la mente hacia un objeto exclusivamente y de mantener esa dirección sin ninguna distracción".

En tanto no se alcance este estado, el hombre no puede unirse plenamente a Dios. No puede controlar sus sentidos. Los logros son inestables, las recaídas frecuentes. Sobre la base de esta definición, patanjali analiza el funcionamiento de la mente y cita gran número de medios, a nuestro alcance, para poner en orden una mente agitada. El autor explica, finalmente, cómo tal mente convierte extraordinario a un hombre por su potencial y sabiduría.

El objetivo final del Yoga es conseguir una mente estable en un cuerpo sano. El Yoga no es una religión. Es un conocimiento, una disciplina, una experiencia que se adapta a las circunstancias, idiosincrasia y demanda de cada persona. No debe ser confundido con el hinduísmo ni con ninguna otra religión. Patanjali no insiste en la necesidad de creer en Dios para avanzar en el camino del conocimiento, ni incluye en su obra el punto de vista que, acerca de Dios, presenta el Vedanta. Su Dios no es el Amo del Mundo, es el Maestro.

ESTRUCTURA DE LOS YOGA SUTRAS: 

Los Yoga-Sutra de Patanjali se dividen en cuatro capítulos:

El primero se titula Samadhipadah y está compuesto de 51 sutras. Su contenido es:

Definición de Yoga.
Definición de mente y sus funciones.
Cómo alcanza la mente el estado de Yoga.
Características y cualidades iniciales del practicante de Yoga.
Dios, Maestro Universal.
Posibles interrupciones en el camino del Yoga: síntomas y tratamiento.
Gratificantes consecuencias de la progresiva concentración de la mente.

El segundo se titula Sadhanapadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:

Obstáculos a la clara percepción de la realidad. Sus características y efectos.
Los actos realizados bajo el efecto de los obstáculos sus efectos dolorosos. La confusión de lo que percibe y de lo que es percibido.
Existencia y característica de lo que es percibido: los Guna.
La claridad en la percepción de la realidad, base del bienestar.
El proceso del Yoga consiste en el gradual crecimiento de sus ocho miembros: descripción de los dos primeros (Yama y Niyama) y sus efectos.
Descripción de los dos siguientes miembros (Asana y Pranayama) y sus efectos.
Descripción del quinto miembro (Pratyahara) y sus efectos.

El tercero se titula Vibhutipadah y está compuesto de 55 sutras. Su contenido es:

Descripción de los tres últimos miembros del Yoga (Dharana, Dhyana y Samadhi).
La concentración continuada sobre un objeto (Samyama). Necesidad y concecuencias de mantener un continuo estado de atención frente al cambio de la calidad.
Posibles objetos de Samyama y los efectos de cada uno de ellos.
Advertencia sobre los peligros del Samyama.
La libertad, fin último del Yoga.

El cuarto capítulo se titula Kaivalyapadah y está compuesto de 34 sutras. Su contenido es:

El cambio inteligente, base del Yoga.
El papel del profesor en cambios de su alumno.
Obstáculos al cambio hacia la claridad.
Los Guna, base del cambio.
Realidad de las cosas que percibimos.
Lo que percibe en nosotros se diferencia progresivamente de lo que es percibido.
Progresivo acercamiento al estado de claridad. 

CONCEPTOS BÁSICOS DEL YOGA:

Primer punto:

-Prakrtti-Citta-Purusha. La concepción que los Yoga-Sutra presentan del mundo se basa en la diferenciación entre lo es inmutable y lo que se modifica continuamente. Se afirma en la obra que, en nuestro interior, existe una realidad inmutable, absolutamente clara y sin error que denomina Purusha o Drashtar.

Frente a esto existe en nosotros y a nuestro alrededor la realidad modificable e interpretable (la mente, Citta, la realidad palpable, Prakrtti). La confusión de estas dos entidades tan diferenciadas lleva al error, a la confusión y al sufrimiento. Su diferenciación, por la concentración, a todo lo contrario.

-Pramana-Viparyaya-Vikalpah-Nidra-Smrti. Son las cinco actividades de la mente (comprensión, comprensión defectuosa, imaginación, sueño profundo y memoria, respectivamente). Su combinación configura nuestra manera de ser. La confusión de lo que percibimos y deducimos con ella y la realidad tal como es llevada al error y al sufrimiento. Según el Yoga, la mente no es nuestro "yo".

-Abhyasa-Vairagya. Es el fundamento de todo esfuerzo a mejorar y la base de la práctica de Yoga: el esfuerzo adecuado y el desapego a los frutos de la acción.
Esta noción es muy importante ya que describe una actitud concreta ante la realidad y en la misma práctica de Asana y Pranayama. 

Así pues, en un primer momento, vemos que Yoga se presenta como un esfuerzo de concentración de la mente, dirigido a distinguir lo mutable de lo inmutable por medio del buen uso de las actividades mentales y con una actitud de esfuerzo sostenido y desapego frente a los resultados.

Segundo punto:

-Parinama. El cambio, relacionado con el paso del tiempo, provoca que situaciones muy similares sean, en el fondo, distintas y nos induce a actuar sin revisar nuestros actos y adecuarlos a la nueva situación, llevados por hábitos y comportamientos ligados a la memoria. El Yoga de Patanjali pretende apercibirse de este cambio, actuar con justicia a cada momento y, con la ayuda de un profesor competente, aprovechar en beneficio del alumno este proceso constante de cambio en nosotros. El profesor ayuda al alumno a cambiar a mejor, a percibir la realidad de cada momento.

-Guna. Los tres estados de al realidad sujeta a modificaciones (pesadez-apresuramiento-claridad). En el origen de todo cambio está su equilibrio siempre cambiante y la preponderancia de un estado sobre los otros dos.

Así pues, la comprensión y adecuación al cambio no siempre visible a simple vista, es la base del acto adecuado y del bienestar.

Tercer punto: 

-Samyama. La tarea de concentración de la mente sobre un mismo objeto, de manera repetida y fiel, se conoce como Samyama. El profesor puede ser de gran ayuda al alumno a la hora de escoger ese objeto. Esta práctica repetida largo tiempo, lleva a la comprensión del objeto y a la adquisición de una progresiva estabilidad mental. Asimismo se adquieren capacidades relacionadas con dicho objeto. Los Yoga-Sutra insisten en la conveniencia de ejercer el desapego ante todas estas posibilidades, ya que el último es la libertad.

-Viniyoga. Noción que expresa que cada persona, al iniciarse en el Yoga, parte del punto en que se encuentra. Sus características, demanda personal y manera de pensar y actuar deben ser tenidas en cuenta por su profesor.

Así pues, cada persona, siendo idéntica en funcionamiento a las demás, es un ser diferenciado. El profesor debe comprender a su alumno en toda su realidad personal y social, verle tal como es, proponerle los ejercicios adecuados a cada momento y ayudarle a comprender la necesidad de no ligarse a los resultados obtenidos.

Cuarto punto:

-Yama-Niyama-Asana-Pranayama-Pratyahara-Dharana-Dhyana-Samadhi. 
Son los ocho componentes del Yoga que propone Patanjali.
Yama: relación con nosotros mismos.
Niyama: relación con el mundo exterior.
Asana: práctica de ejercicios físicos.
Pranayama: práctica de ejercicios respiratorios.
Pratyahara: dominio de los sentidos.
Dharana: capacidad de dirigir la mente.
Dhyana: capacidad de interaccionar con lo intentamos comprender.
Samadhi: total integración con el objeto de nuestra comprensión.
Estos ocho miembros crecen armónica y simultáneamente en el practicante de Yoga. Es una visión global del ser humano, capaz de relacionarse consigo mismo y con los demás sin comflicto, de comprender lo que le rodea y actuar correctamente y, ante todo, de basar sus cambios en la observación de algo tan basto como es el cuerpo en ejercicio y la respiración. La reducción de impurezas físicas y mentales es el origen de toda mejora personal.

-Klesha. Los obstáculos que impiden esta claridad de percepción. Son la comprensión defectuosa (Avidya), la confusión (Asmita), el exceso de apego (Raga), las aversiones irracionales (Dvesha) y el sentimiento de inseguridad (Abhinivesha).

Así pues, el Yoga se plantea como un ejercicio continuado de atención, en práctica física y respiratoria y en la vida diaria, para vencer los obstáculos a la clara percepción y desarrollar todas las potencialidades del ser humano.

Quinto punto:

-Ishvara. Dios como Maestro último.
(Cabe destacar que el Yoga no es una religión, ni es necesario ser creyente para avanzar en su práctica).   

-Shradda-Virya-Smrti. Son las tres cualidades fundamentale del practicante de Yoga. Respectivamente la fe, la fuerza y la memoria.

Así pues, se nos presenta la posibilidad de un doble trabajo. El esfuerzo sostenido y consciente ante los cambios, por una parte, el abandono y la confianza en algo o alguien que está por encima de nosotros, por otra.


Fuente: estudio preliminar de Claude Maréchal y Joan A. Enreig a los Yoga Sutras de Patanjali en la versión y comentarios de T.K.V. Desikachar.